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domingo, 4 de diciembre de 2011

Amanecer, parte 1 (Breaking dawn, part 1)




Uf, la cuarta entrega ya de esta insufrible y pastelosa saga sobre el amor entre una sosa adolescente humana y un soso vampiro. La primera era mala, la segunda era muy mala y la tercera era mala. La cuarta no podía ser menos.


Lo único bueno de esta película es que el final está cada vez más cerca. Los avispados de Hollywood han adaptado en dos películas el último libro, así se sacan unos cuantos cientos de millones más de recaudación. Es una jugarreta bastante sucia, la verdad, pero ya les dió resultado con el último libro de Harry Potter, con la excusa de que es muy largo, nos sacamos dos pelis en vez de una. El error se repite con esta saga y también se repite el tedio.
Esta primera parte de Amanecer es un aburrimiento tremendo, así de simple. Lo de la boda y la luna de miel se podría haber narrado en 10 minutos pero se estira hasta casi una hora, había que alargar la cosa para que diera para dos películas. Durante todo ese rato el film es tan obvio y soso que es todo un insulto para el espectador. Por muy adolescente que seas y muy guapos que te parezcan los protagonistas, deberías de darte cuenta que no pasa nada de interés en la pantalla. Sí hay una boda muy sosa, unos invitados muy sosos, un banquete muy soso (¿qué toman los vampiros en el banquete?) y una luna de miel de lo más triste. Entiendo que quieran vender la banda sonora pero tanta cancioncilla me saturó bastante.

Pasada la hora de metraje, la cosa se anima algo y el director Bill Condon (Dioses y monstruos, Kinsey, Dreamgirls) demuestra que es un buen artesano e imprime algo de ritmo y tensión a la historia, logrando que el film sea aceptable en su tramo final, pero ya es muy tarde. Yo sólo esperaba que la cosa acabase cuanto antes.

¿Los actores? Tan mal como de costumbre, en esta peli ni siquiera creo que salgan guapos. Kristen Stewart sigue poniendo cara de lela y mostrando sus dientes, aunque parece que está aprendiendo a reprimir su impulso de mesarse el pelo, bien por ella. Robert Pattison siguen tan inexpresivo como siempre y siento informaros que Taylor Lautner no enseña los abdominales. ¿Los efectos especiales? Cochambrosos, se sigue notando mucho que los lobos son digitales, no creo que a los fans de la saga les importe.
Venga, ya sólo nos queda una.

4


p.d.: Ya sé lo que estáis pensando ¿Que porqué sigo viendo las pelis de esta saga si son tan malas? Me lo pide mi señora esposa, eso sí que es sacrificarse por amor y no lo de estos vampiros.

sábado, 10 de julio de 2010

Eclipse



La primera y la segunda parte de la saga Crepúsculo me parecieron malas y esta tercera me parece casi igual de mala. Los actores son igual de inexpresivos que en las entregas anteriores y la historia es exactamente igual de melosa, pero la peli me ha convencido algo más (poco más, tampoco echemos las campanas al vuelo).

Lo del triangulo amoroso entre humana, vampiro y hombre lobo es lo único salvable del film. Es que en Eclipse no pasa casi nada, todo son escenas insustanciales de personajes que dicen quererse mucho. Yo reconozco que me costó mantenerme despierto durante la primera hora del film, sólo los gritos del público femenino al ver un torso masculino me sacaron del sopor. Menudo susto, pensé que habían entrado en la sala Brad Pitt y Angelina Jolie.

Luego la cosa se anima algo al final con escenas de lucha por ordenador (lástima que los efectos canten tanto) y algún diálogo sobre virginidad y matrimonio. La escena de la tienda de campaña o las conversaciones sobre sexo me resultaron de lo más interesante visto hasta ahora en la saga.

Los personajes y su tratamiento siguen siendo los puntos débiles. Ninguno parece tener el más mínimo interés ni personalidad, les basta con ser guapos. Con tal de embaucar al público femenino parece que es más que suficiente. Kristen Stewart sigue siendo una sosa que sólo sabe mesarse el pelo para expresar preocupación, mientras Robert Pattinson hace que la peli mejore cuando él no sale.

La mano de David Slade (Hard Candy, 30 días de oscuridad) se nota bastante poco, la tensión y la violencia de sus films anteriores no aparecen casi por ningún lado. Más parece que se ha limitado a rodar sin demasiadas ganas un guión ajeno. Aún así Eclipse me parece la mejor de la saga, lo cual no quiere decir que sea buena.

El problema de esta saga es que no quieren mostrar nada desagradable, todo es demasiado empalagoso. Un ejemplo: las transformaciones de humano a lobo pueden ser todo un espectáculo (que le pregunten a John Landis o a Paul Naschy) pero aquí los licántropos se transforman en décimas de segundo, privando a los espectadores del terrible proceso. Pues vaya. Nos conformaremos con las inexpresivas poses de unos vampiros famélicos y abúlicos que se enfrentan a grandes peligros mientras nosotros nos preguntamos qué demonios ven en esta saga sus millones de seguidores.

Sinceramente, el secreto del éxito de esta saga se llama MARKETING, no hay otra explicación. Igual que Hannah Montana o los Jonas brothers, la saga Crepúsculo es un producto de consumo elaborado casi exclusivamente para un público adolescente (que es el que se deja la pasta). Como la comida basura, apetecible para los adolescentes pero insípido para aquellos que ya tenemos una cierta edad.

3,5

jueves, 17 de diciembre de 2009

Luna nueva


Bella Swan (Kristen Stewart) y Edwuard Cullen (Robert Pattinson) intentan seguir con su historia de amor a pesar de los peligros que les acechan.

Pues ya está aquí la segunda adaptación de los libros de la omnipresente saga Crepúsculo. A mí la primera película me pareció bastante floja, por decirlo suavemente, y de la segunda entrega no me esperaba nada de nada. Quizás por ello no me ha parecido tan terriblemente mala como la primera.
Sospecho que el hecho de que Robert Pattinson aparezca poco en pantalla me hizo el film más llevadero. También hay menos ridículos vampiros de diseño y menos presentación de personajes. Luna nueva se centra algo más en Bella Swan (una Kristen Stewart con la misma cara de lela) y sus problemas de amores. Tampoco es que sea una trama fascinante, lo típico: desamores, corazones rotos e imposible triángulo amoroso. Todo ello bastante edulcorado con sacarina y sazonado con canciones de grupos pop-rock actuales.

A mí la historia entre Bella y Jacob (un Taylor Lautner recién salido del gimnasio) me resultó algo mejor llevada que en la anterior entrega, menos forzada. Igual es que Taylor Lautner es mejor actor que el soso de Robert Pattinson (algo nada difícil), incluso hay alguna fémina que piensa que es mucho más guapo y está más bueno que el vampiro más soso del cine. Yo opino que viendo los carteles publicitarios del film, los publicistas han intentado acercarse al público gay, cosa muy respetable pero demasiado obvia. Pues vale. Por cierto que Pattinson solito arruina una de las escenas más emotivas de toda la saga. Pero supongo que a l@s fans de los abdominales parlantes les va a dar igual.

De todas formas, Luna nueva funciona mal y a trompicones cuando se centra en los problemas amorosos de Bella pero se hunde en la miseria cuando el tema fantástico aparece. Sigue sin haber sangre ni la más mínima emoción, sólo miradas de cordero (sin degollar). Ni las transformaciones en hombre lobo resultan creíbles ni los malvados vampiros resultan amenazantes ni la historia atrapa mínimamente.
Pero lo peor es que acaba aburriendo, el presunto clímax queda muy forzado, luego hay varios epílogos innecesarios que dan origen a una última media hora bastante pesada. Y mira que es difícil aburrirse con una peli de vampiros y hombres lobo, bueno… no, con las de Underwold también me aburrí. En Luna nueva todos sabemos lo que va a ocurrir sin necesidad de leerte los libros y si al menos lo hubiera presentado de una forma decente… pero no, lo único realmente destacable es la supina noñería de este engrendro para adolescentes. Lo que más me gustó de toda la peli fue la canción de Tom Yorke, el de Radiohead.
Lo dicho, casi igual de mala que la primera.

3'5