jueves, 10 de diciembre de 2015
Spectre
sábado, 3 de noviembre de 2012
SKYFALL
Otro fallo creo que es la parte final en Escocia, un viaje a los orígenes de James Bond. Pues muy bien, pero el excelente ritmo llevado hasta el momento se quiebra desmejorando bastante el conjunto. Tampoco me gustó que el film no tenga un clímax adecuado. Yo eché de menos una espectacular pelea con Silva/Bardem sobre un puente o algo así. Pero no, la película se resiente de un final poco emocionante. Una lástima que al final se estropee el conjunto de una película que prometía ser una de las mejores de la franquicia.
Me impresionó la música de Thomas Newman, colaborador habitual de Mendes y una imposición de éste para dirigir el film. Me parecía imposible que Newman lograra emular el sonido de John Barry mejor de lo que lo ha estado haciendo David Arnorld desde 1997, pero la verdad es que ha hecho un trabajo fantástico de innovación del sonido de la saga sin renunciar la melodía clásica. La canción de Adele me gusta, no es de las mejores de la saga aunque lo intenta, gana enteros al escucharla como acompañamiento de los espectaculares títulos de crédito iniciales.
Resumiendo, un buen intento de dar continuidad y dignidad a esta franquicia. No es tan mala como Quantum ni tan entretenida como Casino Royale. Al menos, es superior a todas las de Pierce Brosnan.

6
martes, 31 de julio de 2012
Trailer de Skyfall, la nueva de 007
lunes, 31 de enero de 2011
In memoriam: John Barry, The lion in winter

Se ha ido uno de los grandes. Ha fallecido John Barry, excelente músico conocido principalmente por sus trabajos para las bandas sonoras de la saga de James Bond. También son suyas Memorias de África, Cowboy de medianoche, Bailando con lobos y otras muchas. Yo crecí fascinado por las canciones que Barry compuso para la saga de 007, como Thunderball, Goldfinger o You only live twice. Por cierto, el tema de James Bond no es de John Barry sino de Monty Norman, aunque los arreglos sí eran suyos.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Al servicio secreto de su majestad (On her Majesty's secret service, 1969)

El tiempo demostró que ni los cambios de actor, ni la caída del telón de acero pueden con esta saga. James Bond es todo un superviviente pero su saga es incluso más difícil de matar, quizás sólo la crisis ecenómica actual pueda con el espía más famoso de la historia. Pero eso lo sabemos ahora, en 1969 nada de esto se sabía.
Tras muchas cavilaciones el elegido fue una opción muy arriesgada, un desconocido actor australiano (algo feo diría yo) llamado George Lazenby. Muchos se rasgaron las vestiduras de igual forma que hicieron 35 años después cuando el elegido fue Daniel Craig, pero en ambos casos creo que se equivocaron. Obviamente, Lazenby no tenía el carisma de Connery (sus posteriores carreras así lo confirman) pero para ser James Bond no hace falta ser un grandísimo actor, basta con tener buena planta y poner cara de póker (que le pregunten a Roger Moore).
Ya desde la primera escena, el guión es consciente del cambio de actor e ironiza sobre ello. Mientras Bond está enzarzado en una pelea contra unos matones que iban a secuestrar a una chica, ésta se escapa sin ni siquiera dar las gracias. Bond mira a la cámara y declara “Esto no le pasaba al otro Bond”. El cambio de actor implicaba algo más que un simple cambio de rostro. Para la primera película sin Connery, los productores decidieron dar un giro hacia una mayor espectacularidad y a la vez aumentar la ironía de la saga.

El personaje de Bond aparece algo más humano, no es sólo una máquina de matar. James Bond evoluciona, se enamora e incluso se casa. Es más, en este film está dispuesto a dejarlo todo por una mujer, interpretada por Diana Rigg conocida por la serie de televisión Los vengadores. Desde luego, Blofeld y su organización terrorista Spectra (¿la inspiración de Al Qaeda?) siguen haciendo de las suyas. Blofeld aparece esta vez interpretado por Telly Savalas, en mi opinión la mejor encarnación del archienemigo de 007. Su enemistad se convierte aquí en algo personal.

La dirección de Peter Hunt es más que eficiente a la vez que psicodélica, de acorde con la época: mucho movimiento de cámara, planos cortos, zooms y demás efectos que en 1969 eran muy modernos pero que han envejecido bastante mal. Algunas escenas de peleas son especialmente confusas y mareantes. En general, la peli adolece de los males propios del cine de finales de los sesenta pero esos mismos males la hacen única dentro de la saga.
A mí me parece que esta película tiene algunas de las mejores escenas de toda la franquicia, la escena de la persecución en skis (la primera de toda la saga) o la lucha final con Blofeld me parecen geniales. Pero lo mejor es la música de un John Barry especialmente inspirado. Su música se funde perfectamente con las escenas de acción creando momentos de auténtico cine de aventuras. La canción We have all the time in the world interpretada por Louis Armstrong es también memorable.
A pesar de sus innegables cualidades, los fans rechazaron el film. Se dice que fue un fracaso de taquilla, pero ese año sólo fue superada en recaudación por Dos hombres y un destino. Lazenby nunca volvió a encarnar al personaje, participó en las últimas películas de Bruce Lee y acabó en la saga Emmanuelle.
Sean Connery sí volvió a encarnar una vez más a 007 (gracias a un desorbitado cheque de un millón de dólares de la época) en 1972 con Diamantes para la eternidad, pero este film no continua los sucesos narrados en Al servicio secreto de su majestad. Durante unos años parecía que ni la propia franquicia quería saber nada de una de sus mejores entregas. Hasta el prólogo de Sólo para sus ojos (ya en1981 con un acartonado Roger Moore) no se asumen y se atan ciertos cabos sueltos dejados por el film que nos ocupa. Ello supuso la aceptación de Al servicio secreto de su majestad como miembro de pleno derecho de la franquicia. Nunca es tarde si la dicha es buena.
lunes, 30 de marzo de 2009
QUANTUM OF SOLACE
Tras el éxito de crítica y público que supuso Casino Royale los productores han decidido seguir por el camino de endurecer al mítico espía inglés. Ciertamente este film es bastante más violento y duro que las clásicas películas de 007. Ahora James Bond salta de tejado en tejado, se hiere, sangra y hasta suda y se despeina. Es un héroe de acción al estilo Jason Bourne (esos saltos entre balcones…) o incluso John McClane. Todo eso ya lo comenté al hablar de Casino Royale. Pero aquel film tenía un guión bastante sólido y un ritmo trepidante, algo de lo que Quantum of solace carece.
Las escenas de acción son vertiginosas y muy entretenidas, las chicas son muy guapas y M sigue intentando controlar a su agente más díscolo, pero la cosa no acaba de cuajar como debiera. El guión es bastante pobre: no hay casi humor ni ingenio, todo se resuelve a tiros. No sé si es homenaje, plagio o falta de imaginación pero muchos momentos de esta película recuerdan a otros de la saga (la chica desnuda en la cama cubierta de petróleo me recordó a la chica desnuda cubierta de oro de Goldfinger, la escena del paracaídas me recordó a la de Moonraker, la escena de Bond y la chica andando por el desierto es clavada a la de La espía que me amó, etc). También ciertas escenas de lucha siguen siendo idénticas a las de la saga Jason Bourne (el original que se adapata copiando a su copia).
Marc Foster dirige correctamente las escenas de acción y le imprime al film un ritmo acelerado, casi demasiado. Incluso me parece algo excesivo el número de persecuciones y escenas de acción. Apenas hay diálogos interesantes entre tiroteo y tiroteo. Además, la forma de montar las escenas de acción me pareció algo confusa. A pesar de ello, la escena del andamio me pareció muy lograda, lo mejor de la peli.Me dio la sensación de que algo falta en esta película, es la más corta de la saga, la única que dura menos de 2 horas, es como si le faltaran 15 minutos. No sé si han cortado escenas para hacer el film más dinámico o no sabían cómo continuar pero me da la impresión de que el clímax no está del todo conseguido.

Daniel Craig me parece un buen actor y creo que borda su papel, su 007 está más cómodo en una pelea con cuchillos en el barro que en una fiesta (al contrario que el dandy blandengue de Pierce Brosnan). Lamentablemente, Mathieu Amalric (actor que no me gusta nada) me parece que tiene uno de los peores malvados de la saga, bastante flojo. Su villano es apenas un risible peón que no pasará a la historia de los mejores villanos de la franquicia, su ecologista discurso de la fiesta me pareció bastante lamentable. Vale que Olga Kurylenko es muy guapa y que lo de la interpretación le viene bastante grande, tampoco es que su personaje tuviera mucha tela para cortar, pero recordemos que para hacer de chica Bond no es necesario saber interpretar. También aparece brevemente la guapa (no podía ser de otra forma) Gemma Artenton.
Al final queda un film de acción muy justito que está a medio camino entre la renovación a base de polvo y sangre y los guiños al pasado. Floja.
4,5
viernes, 30 de enero de 2009
CASINO ROYALE

La verdad es que parte de una fórmula perfecta para atraer al público masculino: acción, coches y chicas. Es innegable que es una saga destinada principalmente al público masculino, aunque lo de tener un protagonista bien plantado y algo canalla sirve para atraer a las féminas. O eso parece, vistos los resultados en taquilla durante tantas décadas. Las constantes de la saga han permanecido invariables frente a cambios políticos y sociales: ni el fin de la guerra fría ni la caída del muro de Berlín lograron dejar a 007 sin enemigos.
Los enemigos se adaptaron a los tiempos: en los sesenta era la organización Spectra, los rusos y millonarios pirados y ahora son banqueros de terroristas. Pero el personaje en sí no había variado tanto, en los 90 empezó a estar mal visto fumar y 007 ya no fumó más. Tampoco usa sombrero desde que se pasaran de moda en los 70. Pero sus relaciones con las mujeres y sus gustos caros no habían variado en 40 años.Teniendo en cuenta que Ian Fleming escribió las novelas de 007 basándose en sus experiencias en la segunda guerra Mundial ¿no se habría quedado el personaje totalmente caduco? El mundo ha cambiado mucho en 60 años, seguir mostrando a las mujeres como meros objetos sexuales ya no tiene buena prensa (por suerte). En un intento de modernización, en los noventa cambiaron de sexo al personaje de M y lo convietieron en mujer, con lo que Bond tendría que acatar las ódenes de una jefa. Pero no hubo más innovacioes, no puedes variar mucho una fórmula que sabes que funciona.
Pero urgía un cambio. Las malas críticas que recibió Muere otro día (el guión era muy flojo) y la repetición de los esquemas hicieron pensar a los productores que ya era hora de renovar la franquicia o morir. La polémica contratación de Daniel Graig como nuevo 007 fue una apuesta muy arriesgada, montones de páginas web protestaron y muchos fans se echaron las manos a la cabeza (yo incluido, lo admito). El tipo no es mal actor, pero era demasiado rudo para el papel. Su apariencia de camionero del este de Europa distaba mucho de la elegancia de Pierce Brosnan o la chulería de Roger Moore. SIn embargo, la cosa funcionó.
Igual de arriesgado fue retroceder en el tiempo y narrar la primera aventura de James Bond como agente del MI6, Casino Royale. De la primera novela de James Bond ya hubo una muy libre adaptación en 1967, pero era una sátira de las películas de espías con David Niven como 007 y Woody Allen como su malvado hermano. La verdad es que la peli tiene cierta gracia.
Pero la jugada salió bien. Casino Royale (la de 2006) es una de las mejores películas de la saga. No es una mera sucesión de escenas de acción y chicas guapas. Tiene guión, ritmo y es muy entretenida. Sigue bastante fielmente a la novela, cosa que venía siendo bastante poco habitual últimamente. Hay más películas que novelas de Ian Flemming. Obviamente, han tenido que adaptar muchas cosas a la época actual. Hace 50 años no había móviles ni ordenadores portátiles. Muchos tópicos de la saga (la famosa forma de decir su nombre, el desprecio por las mujeres, el Aston Martin, las bebidas alcohólicas, la imagen del personaje disparando a la cámara antes de los títulos de crédito) quedan explicados en esta película. El Bond de Craig es mucho más inexperto que el que estamos acostumbrados a ver, comete errores y es demasiado impulsivo. Graig le ha dado un toque duro, serio y frío. Es un asesino preparado para matar en cualquier momento. Está más cómodo persiguiendo a un sospechoso sobre una grúa que vestido de smoking en un casino.
Es un hombre de acción, mientras que el de Brosnan o Moore eran más espías de alcoba.En un momento de la trama, desesperado, Bond coge un cuchillo para asesinar a uno de los malos en mitad de una elegante velada. Aún le falta mucho por aprender. Tampoco está acostumbrado aún a los trajes elegantes (la camisa del principio es bastante hortera), incluso en un club es confundido con el aparcacoches. Poco a poco irá aprendiendo cómo desenvolverse en ese mundo de espías y lujo. Aún es un diamante en bruto que necesita un buen pulido. También aprenderá a no confiar en nadie, absolutamente en nadie.
En cuanto al reparto:Daniel Craig, creo que se adapta al personaje perfectamente y está genial. Dicen que es el mejor Bond tras Sean Connery, no sé, yo creo que está incluso mejor. Su elección me sorprendió mucho (la otra opción que barajaron era Hugh Grant!!!) pero hay que reconocer que, tanto en las escenas físicas como en las más románticas, el colega se come la pantalla.
Eva Green demuestra que las chicas Bond no tienen que ser tontas y realiza una actuación mucho más compleja de lo que viene siendo habitual en este tipo de films. Judi Dench borda todo lo que hace así que el papel de M no le supone ningún problema. Jeffrey Wright está muy bien como Felix Leiter, agente de la CIA que ahora han convertido en afroamericano. El único que me pareció que no daba la talla era el danés Mads Mikkelsen como el villano Le Chiffre.
En Casino Royale asistimos a la interesante (y necesaria) renovación del mito
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