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lunes, 6 de noviembre de 2017

Thor Ragnarok


La tercera película sobre el dios del trueno es de lejos la mejor y la más divertida de todas. Ya no hace falta presentar al personaje ni ubicarlo en el universo Marvel. Para esta tercera película han optado por seguir el ejemplo que tan buenos resultados les dio Guardianes de la galaxia. Vía libre a la comedia, la ironía y la auto parodia.

martes, 25 de febrero de 2014

Thor: El mundo oscuro


  Reconozco que Thor era uno de mis superhéroes favoritos de crío, de hecho, no era un superhéroe al uso, era un dios nórdico. Sin embargo, con esta película creo que han hecho un batiburrillo que intenta contentar a todos y finalmente no ha contentado a nadie.

 ¿Es Thor un dios nórdico? ¿Es un extraterreste? ¿Vive en otra dimensión? Al no definir claramente el origen de personaje hay bastantes cosas que no acaban de encajar. Puede que en la puritana Norteamérica actual no sea admisible una religión politeísta ni siquiera como excusa para un film de superhéroes, así pues ha habido que dejar la naturaleza de los personajes en tinieblas. Sigo sin entender por qué los dioses (o lo que sean) usan naves espaciales y pistolas de rayos. Tampoco veo bien que Heimdall (el guardián del arcoíris entre Asgard y la tierra) sea un afroamericano (hay que cumplir la cuota de actores negros aunque sea interpretando a dioses nórdicos) por mucho que lo haga el siempre eficiente Idris Elba. Tampoco resultó verosímil (ya sé que es pedir demasiado) que dicho arcoíris mágico se pueda atravesar con una nave espacial. El film adolece de una indefinición no sólo temática sino también de tono y estilo visual que me resultó algo indigesta. Las escenas de lucha recuerdan peligrosamente a las de El señor de los anillos y los escenarios me recordaron a los escenarios digitales de Star wars.  Thor 2 no es capaz de hallar su estilo visual propio.

 El guión es flojo, para qué vamos a mentir. Parece que han intervenido demasiadas manos para su elaboración y muchos elementos no acaban de encajar. El guión no consigue que el tono del film sea el acertado, no es tan divertida ni desenfadada como Los vengadores ni tan sobria como la primera entrega. Incluso algunos momentos de humor a cargo de los becarios me resultaron forzados y fuera de lugar. Tampoco la aparente locura del personaje del personaje de Stellan Skarsgård me pareció coherente con el resto del film aunque sirva para uno de los cameos más divertidos de Stan Lee.

El personaje de Natalie Portman está metido con calzador (qué casualidades tiene la vida). Por cierto, el mundo mágico de la mitología no puede ser explicado con aparatos de medición y alineaciones de planetas, menuda chorrada. La magia es magia y no tiene sentido intentar medirla con aparatos electrónicos. Lo del éter maligno no hay quien se lo crea y el villano Malekith no termina de resultar amenazador. Sólo la presencia de Loki (genial Tom Hiddelston) consigue levantar una trama que va dando tumbos sin demasiado acierto. Por cierto, yo sigo echando de menos el casco con cuernos característico de este personaje en los cómics. Debe ser otro atributo que no han considerado apropiado. ¿qué decir de Anthony Hopkins? Pues que cada día está más pasota: voy, me visten de drag queen, digo unas frases delante de una pantalla verde y me embolso unos cuantos millones de dólares. Yo también lo haría.

 Por cierto, me resultó ridículo y forzado el plano sin camisa del guapo y fornido Chris Hemswoth, es un plano que no aporta nada excepto evidenciar que Thor se lava las manos como cualquier mortal (aunque de forma mucho más atractiva).
Sí hay buenos efectos especiales, como es de esperar, pero poco más. El director Alan Taylor, curtido en las mejores de televisión de los últimos años como Juego de Tronos, Mad men, Los Soprano o Boardwalk empire, dirige de forma eficiente esta inconsistente torre de Babel que finalmente acaba cayendo en el olvido. Su forma de rodar es acertada y consigue que la trama se siga con algo de interés (a pesar de lo previsible que es) pero el guión es tan irregular... Seguro que Taylor es capaz de cosas mucho mejores con una historia bien hilvanada.

Por mucho mundo oscuro que se cite en el título, el film es bastante blandito y para todos los públicos. Quizás la compra de Marvel a manos de Disney se esté empezando a notar.
4,5

martes, 27 de agosto de 2013

Pacific Rim


Tengo que reconocer que Guillermo del Toro me resulta un tipo entrañable y simpático. Es u auténtico friki que ha logrado su sueño de poder realizar las películas que a él le gustaría haber visto de niño.  Sus películas son siempre dignas e intentan aunar diversión con calidad aunque los resultados no siempre sean los esperados.  Ahora regresa con Pacific Rim, película a la que yo hubiera titulado Mazinger Z contra Godzilla.

Y ocurre que Pacific Rim no es más que una actualización de esos famosos personajes venidos de extremo oriente, ni más ni menos. Te pueden vender la moto como quieran pero no dejará de ser una moto. Pacific Rim peca inicialmente de poco original y de rendir excesivo tributo a esas viejas películas de serie B sobre monstruos destrozando ciudades. Su argumento resulta hoy día totalmente ridículo, vamos a ver: eso de crear robots enormes que se partan la cara de metal contra unos monstruos gigantes que salen de una grieta entre dimensiones (¿?) podía ser novedosos en los años 50 pero ahora resulta bastante trasnochado e inverosímil.  Con tanta empanada mental de dibujos japoneses yo me preguntaba cuando diablos iban a aparecer en escena Heidi y Marco.


Del Toro se ha marcado un caro homenaje/pastiche de la ciencia ficción nipona que tanto nos gustaba de críos, lamentablemente, nosotros hemos crecido y parece que Del Toro sigue flipando en colores con los gritos de Godzilla mientras destroza una ciudad. Del Toro sigue siendo un niño y ofrece ese gran espectáculo que todo niño encontrará divertido y estimulante a partes iguales. Pero yo ya no soy un niño, ni siquiera adolescente, y no he podido evitar sentirme decepcionado por esta película. Quizás buscaba un enfoque más serio o menos nostálgico, no sé.
 Quizás yo buscaba un tratamiento algo más adulto de los personajes o que hubiera algo de química entre la pareja formada por Rinko Kikuchi y Charlie Hunnam. Pero nada de ello ha sido posible. Mucho efecto especial y poca historia. Seguro que muchos aficionados a la ciencia ficción no le pedirán más y consiguieron teletransportarse a su infancia, no fue mi caso.
 Al menos Del Toro ofrece unas espectaculares escenas de lucha en las que no marea al espectador y en las que sabemos en todo momento lo que está pasando. A ver si aprende de una vez el negado de Michael Bay. Sin embargo, a pesar de la espectacularidad de las escenas a mí el film se me hizo largo debido a lo previsible de su trama. Ni los personajes están mínimamente perfilados ni lo que ocurra nos acaba de interesar lo más mínimo. Si lo de la premisa de los robots para luchar contra monstruos gigantes te parece poco original, espera a ver el desarrollo de la trama: Tenemos una vez más al héroe traumatizado que vuelve a la lucha por petición expresa de un amigo (de color, que hay que cubrir la cuota), de paso el tipo se liga a una joven con la que al principio no hacía buenas migas. Y no hay mucho más. Del Toro se saca de la manga a sus amigos Ron Perlman y Santiago Segura, a un par de científicos locos de lo más insoportable, un discurso sonrojante y la peli se acaba tras un buen rato de estridentes peleas que todos sabemos cómo van a acabar. Como las pelis viejas de los años 50 pero con un presupuesto de 180 millones de dólares.


Puede que para muchos Pacific Rim sea la película del verano, para mí es la decepción del verano. Guillermo Del Toro sigue teniendo buenas intenciones pero por ahora es incapaz de hacer esa gran película de ciencia ficción que lleva intentando hacer desde el inicio de su carrera.


Decepcionante.

4,5