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jueves, 1 de diciembre de 2016

The Neon Demon


Recuerdo que juré no volver a ver ninguna película del pedante y aburrido Nicolas Winding Refn tras ver Sólo dios perdona . Al final, me ha podido el morbo y he vuelto a picar el anzuelo. La culpa es mía, lo sé, pero la historia prometía.

miércoles, 9 de enero de 2013

Matrix Reloaded y Matrix Revolutions


El mundo virtual de infinitas posibilidades que los Wachowski nos presentaron en Matrix no fue desarrollado de forma satisfactoria en las posteriores secuelas: Matrix Reloaded y Matrix Revolutions. Ambos films se rodaron a la vez para abaratar costes y se estrenaron con apenas 6 meses de diferencia en el año 2003.

El éxito de Matrix fue tan grande que nadie dudó en darles total libertad a los hermanos Wachowski, convertidos de pronto en los grandes genios de la ciencia ficción. Lamentablemente, los Wachowski no supieron expandir el universo Matrix y las decepcionantes secuelas fueron un completo horror. No supieron aportar nada novedoso y llenaron de palabrería una trama vacía. Los hermanos quisieron hacer algo que nunca se hubiera visto antes, un espectáculo visual total, pero se olvidaron de la historia. Su guión es tan pretencioso como endeble y risible en muchos momentos. Los personajes hablan, pelean, hablan, pelean y vuelven a hablar sin parar diciendo unas tonterías tremendas. No hay ingenio ni talento en estas secuelas, quizás nunca lo hubo.

Las escenas de acción son excesivamente largas (llegando incluso a aburrir), algunas están metidas con calzador y los efectos especiales no estaban a la altura. La pelea de Neo contra cientos de agentes Smith se me hizo eterna, sobre todo cuando se nota demasiado que los personajes están hechos por ordenador. Por momentos pensé que estaba jugando a un vídeo juego (quizás era esa la intención).

Tampoco me gustó cómo se muestra la vida en Sión, la escena de los humanos bailando como si un festival de música rave se tratara me pareció un horror. No sólo me parece mal rodada sino que no tiene justificación ninguna. Los humanos no desean ser localizados pero bailan a todo volumen, se enfrentan a la extinción bailando.

 Yo me quedo con la escena de la autopista de Matrix reloaded, es cierto que algunos personajes se nota que están generados por ordenador, pero creo que es lo mejor en cuando a ritmo y espectacularidad de estas dos desafortunadas secuelas. Hay que destacar que esta escena fue rodada por el director de la segunda unidad, David R. Ellis. Por cierto Ellis ha fallecido recientemente y fue también director de Destino final 2 (en la que también hay una espectacular escena en una autopista) y la divertida Serpientes en el avión. La mejor escena de la trilogía y ni siquiera la rodaron los Wachowski. Ya decía yo. Pero claro, tras esa escena ya nada puede impresionarnos y el film sufre un bajón importante.


 Si Reloaded es un tormento, Revolutions es un poquito mejor, pero sigue siendo un tostón de cuidado. Peleas y explosiones a doquier aunque no vengan a cuento. La idea no daba para más y Revolutions es quizás la peor forma de cerrar una trilogía. Su narración es confusa y no nos interesa el destino de los protagonistas ni nada de lo que ocurre en pantalla, yo sólo deseaba que acabara de una maldita vez. Conforme avanzaban los minutos yo veía que el film era cada vez peor. Esa larguísima pelea final entre Smith y Neo volando por los aires mientras cae la lluvia no puede ser más carente de emoción y ritmo. Yo sólo deseaba que uno de los dos no se levantara, me daba igual cual de ellos. Al menos los efectos son algo mejores que en su anterior y bochornoso enfrentamiento. Por suerte, Hugo Weaving salva los muebles con su actuación aunque ni él consigue que las pomposas frases del agente Smith tengan algo de interés.


 Como podréis suponer, los Wachowski no ofrecieron respuestas en las dos secuelas simplemente porque no las tenían, toda la apariencia filosófica del primer film se quedó en nada, no hay nada tras la filosofía barata de Matrix. Sólo es cine de acción que pretende ser lo que no es. Un galimatías filosófico-mistico-friki-informático infumable construido para enlazar aburridas escenas de acción.

Aun así, hay quien venera esta trilogía y le intenta sacar significados ocultos en cada plano. Voy a solucionaros vuestras dudas, fieles seguidores de Matrix, os dejo una pequeña guía made in Luisci:

-¿Qué es el oráculo? Pues un programa que el propio Matrix tiene integrado para ayudar a los elegidos en su camino hacia el reinicio de Matrix. Los oráculos ya existían en la mitología griega, otra referencia cultural.

-¿Qué pinta el maestro de las llaves en la trama?
 Es sólo un McGuffin, algo que hay que conseguir, un objetivo de los protagonistas, da igual que luego no sirva para nada. Puede ser una estatua de un halcón o un códico de lanzamiento de misiles.
- ¿Qué pinta en Merovingio en esta historia? Nada, sólo rellenar minutos de metraje. Su nombre de dinastía de emperadores alemanes no significa nada, sólo les pareció molón a los Wachowski. Su diálogo sobre la causalidad es digno de estudio de puro ridículo.

 
-¿Y su mujer Perséfone? Nada, Monica Bellucci está espectacular en esos ceñidos trajes pero apenas dice palabra. Su nombre viene de una diosa hija de Zeus que es expulsada al inframundo, pues vale. Más referencias griegas que no aportan nada.

- ¿Qué significa el beso de Perséfone a Neo? Vaya usted a saber, ni los Wachowski lo saben, puede ser que Perséfone sea un troyano, un virus o un programa que detecte mediante el beso si Neo ama realmente a Trinity o puede que Bellucci pidiera una escena de beso con Keanu Reeves. El famoso beso es bastante soso, por cierto.

 -¿Porqué Perséfone ayuda a Neo y sus amigos? Quizás desee fastidiar a su marido (lo más probable) o desee el reinicio de Matrix a ver si tiene más suerte en la próxima versión.

-¿A qué viene que el agente Smith se apodere de una persona fuera de Matrix? Me pareció una chorrada tremenda fuera de toda lógica (suponiendo que haya alguna en esta empanada mental).

-¿Por qué Neo tiene poderes sobrenaturales fuera de Matrix? Es uno de los hechos que más me defraudaron, no tiene ningún sentido. Puede que Neo sea el elegido, pero que adopte poderes en el mundo real (¡¡¡WTF!!!) no tiene ni pies ni cabeza.

-¿Qué significa el final? Neo necesita de las máquinas para acabar con la verdadera amenaza (el díscolo agente Smith), al final se tiene que aliar con Matrix para que Sión pueda sobrevivir. Neo se sacrifica por los demás, hecho que lo asemeja a Cristo (otra referencia religiosa de los Wachowski que no lleva a ningún sitio). Al menos, no es el típico happy end.

-¿Volverán los Wachowski al universo Matrix? No os quepa duda. Su carrera no está siendo todo lo exitosa que se podría suponer, más bien todo lo contrario: enlazan un fracaso tras otro. Seguro que al final deciden volver a reiniciar el sistema e inundar las pantallas con la lluvia digital de Matrix. No olvidemos que el final de Matrix Revolutions dejaba las puertas más que abiertas a futuras entregas. Ya habrá otras oportunidades de reiniciar el sistema, ya se ha hecho otras veces (Neo es el sexto elegido y Matrix se ha reiniciado cinco veces antes).


 Los Wachowski mezclaron filosofía oriental, Kung fu, cristianismo, informática y todo lo que se les ocurrió en un guión ridículo hasta decir basta. El cine de ciencia ficción no debe justificarse intentando tener más relevancia de la que tiene. Pero estas dos secuelas son meras excusas para mostrar escenas de acción. En especial, Matrix reloaded está llena de aburridos diálogos de besugos que pretenden ser profundos pero sólo resultan presuntuosos y huecos. Lo que se podría decir en dos frases, los Wachowski lo dicen en treinta. Venga, veamos unos ejemplos:

-"No estamos aquí porque seamos libres, si estamos aquí es porque no lo somos. No existen motivos para huir ni hay razones para negar el objetivo porque ambos sabemos que sin un objetivo... No existiríamos. Es el objetivo lo que nos ha creado. El objetivo nos vincula.
El objetivo nos motiva, nos guía, nos mueve. Es el objetivo lo que nos define. El objetivo nos mantiene unidos. Estamos aquí por usted, Señor Anderson, para arrebatarle lo que usted intentó arrebatarnos." (El agente Smith a Neo. Demasiada palabrería previa  a una escena de lucha cuyos efectos se pretendían revolucionarios y provocaron vergüenza ajena.)

Ojo a la soberana estupidez que le suelta El arquitecto a Neo:

-"Tu vida es sólo la suma del resto de una ecuación no balanceada conatural a la programación de Matrix. Eres el producto eventual de una anomalía, que a pesar de mis denodados esfuerzos, no he sido capaz de suprimir de esta armonía de precisión matemática. Aunque sigue siendo una incomodidad que evito con frecuencia, es previsible y no escapa a unas medidas de control, que te han conducido inexorablemente hasta aquí."
"Como sin duda estarás deduciendo, la anomalía es sistémica y por eso crea fluctuaciones hasta en las ecuaciones más simplistas."

-"El primer Matrix que diseñé era casi perfecto, una obra de arte. Preciso, sublime. Un éxito sólo equiparable a su monumental fallo. Su ineluctable fracaso se me antoja ahora como una consecuencia de la imperfección inherente a todos los humanos. Por eso lo rediseñé y lo basé en vuestra historia para reflejar con exactitud las extravagancias de vuestra naturaleza. A pesar de ello tuve que afrontar otro fracaso. Entonces comprendí que las respuestas se escapaban porque requería una mente inferior o por lo menos no tan limitada por los parámetros de la perfección. Quien dio con la respuesta de un modo fortuito fue otro programa intuitivo que yo había creado, en principio, para investigar ciertos aspectos de la psique humana. Si yo soy el padre de Matrix, ella es, sin duda alguna, su madre."

Quizás hay que ser ingeniero informático con un máster en Wisconsin para entender estas frases en toda su extensión, pero en el cine sólo provocaban carcajadas. No se vayan todavía, aún hay más frases que intentan ser profundas pero evidencian la empanada mental de quien las escribió pensando que así nos iba a impresionar:

-"La decisión ya la has tomado, ahora sólo estas intentando entender porque la has tomado". (El oráculo a Neo, toma profundidad)

-"Tócame y no volverás a tocar nada en más en tu vida". (Trinity a un esbirro del Merovingio, esta frase sí me gustó, es sencilla y directa. De las pocas frases directas del film.)

—"¿Por qué? ¿Por qué Sr. Anderson? ¿Por qué se levanta? ¿Por qué sigue luchando? ¿Acaso cree que lucha por algo, además de por su propia supervivencia? ¿Podría decirme qué es, si es que acaso lo sabe? ¿Es por la libertad? ¿Es por la verdad? ¿Tal vez por la paz? ¿Quizás por el amor? Ilusiones, desvaríos de la percepción. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo. Todas son tan artificiales como Matrix, sí, es cierto, aunque... sólo una mente humana inventaría algo tan insulso como el amor. Debería ser capaz de darse cuenta. Ya debería saberlo. Usted no puede vencer, ¡es inútil seguir luchando! ¿Por qué Sr. Anderson? ¿Por qué se resiste?"
 —¡Porque lo he elegido!
(Dialogo entre el agente Smith y Neo en su eterno enfrentamiento final)

Lo dicho, lo que empezó siendo una estupenda película de acción que revolucionó el género acabó convertida en una pesada losa de hueca palabrería.

martes, 8 de enero de 2013

Matrix (The Matrix, 1999)


Estrenada en 1999, Matrix supuso el blockbuster definitivo del fin del siglo XX. Su impacto fue enorme en su día e incluso eclipsó al decepcionante Episodio 1 de Star wars de George Lucas. Matrix  fue un salto cualitativo en cuanto a efectos visuales y fijó una estética que hoy día sigue siendo imitada.

 Los hermanos Larry (ahora Lana) y Andy Wachowski habían debutado como guionistas de la penosa Asesinos (sí, esa mala película con Stallone y nuestro Antonio Banderas fuera de control), parece ser que su guión sufrió muchas modificaciones y no estuvieron nada contentos con el resultado (ni ellos ni el resto del mundo). A pesar del fracaso de Asesinos, el productor Dino De LAurentiis decidió confiar en estos hermanos y les dejó dirigir otro guión escrito por ellos. Así pues, el debut tras las cámaras de los Wachowski se produjo en 1996 con el film Lazos ardientes (Bound), una película de cine negro sobre dos mujeres que se quedan con un botín de la mafia. El mayor atractivo era la estimulante presencia de Jennifer Tilly y Gina Gershon y alguna tórrida escena entre ellas. El resto del film no está mal y se ve sin problemas, pero nada hacía presagiar que estos dos hermanos iban a revolucionar el séptimo arte con su próxima película.

Matrix costó 64 millones de dólares y recaudó más de 450, convirtiéndose en un éxito sin precedentes y un clásico instantáneo del cine de ciencia ficción. Matrix fue considerada por muchos como una obra del calibre de Alien o Blade runner, otros la vieron como una especie de biblia post-moderna, un film de acción lleno de significados ocultos que le daban una complejidad no habitual en este tipo de cine. El enorme éxito de crítica y público fue refrendado con 4 merecidos Oscars técnicos. Pero, ¿realmente era Matrix tan buena?:


 El argumento de Matrix saquea sin piedad la novela Neuromante de William Gibson, publicada en 1984. Neuromante fue la novela que inició el movimiento Cyberpunk, es decir: historias de ciencia ficción en las que la tecnología se ha desarrollado mucho pero la sociedad está en clara descomposición. Los protagonistas suelen ser marginados de una sociedad dominada por la tecnología. Neuromante ganó los premios más prestigiosos de la ciencia ficción como el Nébula, el Hugo o el Philip K. Dick. Neuromante fue pionera a crear una realidad virtual (matriz o matrix en inglés) a la cual los humanos pueden conectarse, un mundo paralelo en el que casi cualquier cosa es posible. La idea y el desarrollo de Neuromante son la base directa de la que bebieron films como el manga Ghost in the shell (1995) o Matrix. Así pues, los Wachowski ni siquiera fueron pioneros en basarse en Neuromante, ya que Ghost in the shell ya lo había hecho 4 años antes. Incluso copiaron hallazgos visuales de Ghost in the shell, valga como ejemplo la famosa lluvia digital. Obviamente los Wachowski no citaron sus fuentes de inspiración ni aparece agradecimiento o mención alguna en su film. Un poco de humildad no les hubiera venido nada mal.
 Pero también incluyeron abundantes referencias al estado opresor de la novela 1984 de Orwell (Neo vive en la habitación 101), Alicia en el país de las maravillas (Neo recibe un mensaje en su ordenador que le invita a seguir al conejo blanco, que esta vez aparece en forma de tatuaje), hay referencias al cristianismo (Neo es el elegido que debe sacrificarse  para salvar a los demás), etc, etc, etc...



Matrix es también una actualización del mito de la caverna de Platón. En el siglo V a.C. Platón elaboró una metáfora sobre la ignorancia del hombre: supongamos que unos hombres viven atados de pies y manos en el interior de una caverna y de espaldas a una hoguera que proyecta sombras en las paredes. Estos hombres sólo conocerían las sombras, nunca ha visto los objetos reales que las provocan, son ideas erróneas que conforman su realidad. Los objetos reales (con su forma y color verdaderos) son desconocidos e impensables para ellos. Si a uno de estos hombres se le sacara de la cueva, probablemente no creería la existencia de una fuente de luz tan radiante como el sol. Pero, una vez acostumbrados sus ojos y asimilada la real naturaleza de las cosas, podría darse el caso de que quisiera volver a contar la verdad a sus compañeros de cautiverio y sacarlos del engaño. En Matrix, Neo decide tomar la pastilla roja y enfrentarse a la verdad, por dolorosa que sea. Neo sale de la cueva, acepta la verdad y decide liberar a sus compañeros. Así pues, la modernidad de Matrix ya la había inventado Platón hace 2.500 años.


Pero Matrix no pasará a la historia por sus connotaciones filosóficas sino por sus espectaculares escenas de acción. La revolución que supuso la combinación de efectos especiales con artes marciales y el bullet time hicieron de Matrix un espectáculo magnífico y un entretenimiento ideal. Yo lo pasé francamente bien en el cine. Escenas como la del entrenamiento entre Neo y Morfeo, el rescate de Morfeo o la lucha final con el agente Smith son clásicos del cine moderno. Obviamente, se nota la influencia del cine de Hong Kong y del maestro John Woo en muchas de sus escenas. Pero es innegable que cogiendo elementos de otros sitios estos hermanos dieron en la diana. Incluso su estética y su fotografía en tonos azules han sido imitadas hasta la saciedad.

Matrix era un entretenimiento perfecto, pero había que convertirlo en trilogía aunque no hubiera ideas para ello.




miércoles, 29 de junio de 2011

Drácula de Bram Stoker


Drácula es un clásico de la literatura de terror que el cine ha convertido en mito. El personaje ideado por el irlandés Bram Stoker ya había inspirado obras maestras como Nosferatu (Murnau, 1922) o Drácula (1931, de Tod Brownning con Bela Lugosi). Incluso considero muy interesante el Drácula (1958) de la productora británica Hammer, dirigida por Terence Fisher con Christopher Lee como Drácula y Peter Cushing como Van Helsing. Cualquiera de ellas es totalmente recomendable, aunque por motivos muy distintos. Pero aún faltaba una última adaptación, quien sabe si la definitiva, sobre el inmortal conde vampiro. La peculiar visión del mito vampírico de un genio del séptimo arte como Francis Ford Coppola.


La novela de Bram Stoker se publicó en 1897 y tiene una curiosa estructura epistolar, es decir, está formada por las cartas que van escribiendo en distintos momentos los protagonistas de la novela. No hay un narrador único, son los distintos personajes los que van narrando cada parte de la historia desde su punto de vista. Stoker no narra el origen del conde ni lo liga al personaje real de Vlad Tepes. Aunque la película se llamó Drácula de Bram Stoker, como si fuera la más fiel adaptación del original, es la película más fiel al libro pero no está exenta de modificaciones.
Primeramente, en el guión de James V. Hart se identifica al personaje histórico de Vlad Tepes, conocido como El empalador, con el conde vampiro. Tal identificación no aparece en la novela de Stoker. Es más, el guión hace que Vlad se transforme en vampiro por amor. Mientras Vlad pelea por la cristiandad (con métodos bastante crueles) para frenar el avance del imperio otomano, llega a su castillo la falsa noticia de su muerte en batalla. Su prometida no puede soportarlo y decide suicidarse para reunirse con él. Tras años luchando por la cristiandad, recibe como recompensa la muerte de su amada. Vlad pierde la fe en Dios y reniega de Él convirtiéndose para siempre en un vampiro.
En el libro las intenciones iniciales del conde son las de trasladarse a Londres en busca de un nuevo territorio de caza. Es un vampiro implacable, un verdadero hijo del demonio. Con motivo de realizar los trámites para la compra de propiedades han ido hasta su castillo en Transilvania Renfield (que ha acabado trastornado) y su sustituto, Jonathan Harker. Pero en la película se introduce alguna variante: el conde tiene aspecto de un anciano de 400 años y descubre por casualidad el retrato de la prometida de Jonathan Harker: Mina. En dicho retrato el conde cree reconocer al amor perdido trágicamente hace siglos. Puede que aún quede esperanza para un viejo vampiro condenado a vivir eternamente en soledad. El amor puede aliviar su eterno dolor. Así pues, lo primero es retener en el castillo al prometido de Mina, Harker quedará en el castillo no sólo para que no desvele los planes del conde de trasladarse a Inglaterra sino también para allanar el camino al vampiro. Después, Drácula decide cambiar su aspecto para la conquista, en el largo viaje en barco hacia Inglaterra irá alimentándose de los marineros e irá rejuveneciendo.
 Este toque de vanidad le hace más humano, no es sólo un monstruo sediento de sangre, tiene sentimientos. A pesar de ver al conde convertido en lobo, murciélago, ratas o niebla verde, se nos presenta más humano y vulnerable que nunca. Cosas del amor. La interpretación Gary Oldman es muy distinta al Drácula que habíamos visto en películas anteriores. La apariencia física del personaje (un viejo con larga túnica o un joven con largas melenas y patillas) es todo un contraste con las versiones de los míticos Bela Lugosi o Christopher Lee. Por cierto, es la única adaptación en la que se ha respetado el hecho citado en la novela de que el conde tiene pelo en las palmas de sus manos (al menos cuando tiene apariencia de anciano). En la parte final del film, más que un terrible monstruo Oldman interpreta a un Drácula enamorado y acorralado que intenta escapar de sus captores. Oldman necesitó hasta 5 horas de maquillaje diarias lo que es un handicap para un actor a la hora de expresarse. A pesar de ello se las arregla para exhibir toda esa gama de gestos que forman parte de su estilo interpretativo cercano al histrionismo. Oldman estudió el acento del personaje y pone una voz mucho más grave cuando interpreta al conde envejecido, en el doblaje al castellano se usaron las voces de dos actores de doblaje.

También el personaje de Mina sufrió alguna transformación. En el guión, Mina cae perdidamente enamorada del conde Drácula y su nuevo aspecto de joven caballero centroeuropeo. En el libro, Mina cae bajo el poder hipnótico de Drácula pero nunca se declara perdidamente enamorada del mismo ni es infiel a su prometido con el conde. Mina es usada por el vampiro para adivinar los planes de quienes quieren darle caza, pero no existe una apasionada relación sentimental entre ellos. El guión del film transforma una historia de terror gótico en una bizarra película romántica. Sin embargo, esta relación queda forzada y poco creíble. Los hechos ocurren muy deprisa, con un ritmo que se acelera cada vez más, sin dar tiempo a justificar los cambios ocurridos en los personajes ni a profundizar en ellos.
Un enamoramiento tan fugaz y apasionado por parte de Mina no resulta veraz, sobre todo si tenemos en cuenta la capacidad de Drácula para hipnotizar y controlar la voluntad. Posteriormente veremos escenas en las que Drácula no quiere convertir en vampiro a su amada y condenarla así a la vida eterna. Lo que parece indicar que el amor de Drácula es verdadero, pero ella sí desea acompañarle eternamente ¿Hemos de suponer que ella lo decide libremente? Winona Ryder (musa de la generación X de los 90) fue la elegida para encarnar a Mina, no lo hace nada mal. Las escenas entre ella y Oldman desprenden bastante química y pasión. Pero el erotismo desaforado del film no está presente en la novela de Stoker, es una aportación del guión.

También el personaje de Jonathan Harker sufre alguna variación, queda en segundo plano tras escapar del castillo del conde, casi no aparece en pantalla, cuando lo hace su pelo se ha vuelto blanco pero no se dice nada al respecto. Tampoco la plana interpretación de de Keanu Reeves ayuda al personaje.

Anthony Hopkins había atemorizado a medio mundo con su Hannibal Lecter de El silencio de los corderos en 1991 y fue un Van Helsing más que digno. Aquí se le dio un cierto toque excéntrico (se pone a bailar con Mina sin venir a cuento) pero es tan efectivo como el interpretado por el legendario Peter Cushing. Hopkins también presta su voz como narrador e interpreta al sacerdote del prólogo. Curioso matiz, el mismo actor interpreta a un religioso y a un científico separados por 400 años, las dos caras del progreso.
Supongo que Coppola aceptó el encargo de rodar Drácula apremiado por los escasos beneficios de películas tan costosas y complicadas como El Padrino 3 o Apocalypse now. Por una vez, Coppola estaba dispuesto a ajustarse al presupuesto inicial y cumplir con los plazos de rodaje marcados. Reunió a todos los actores meses antes para leer el libro original y que fueran aportando ideas para sus personajes. El rodaje se hizo todo en el interior de un estudio, lo que facilita las cosas. Incluso les sobró un día de los 42 que estaba previsto que durara el rodaje. Coppola no modificó el guión y se limitó a plasmarlo en unas sugerentes imágenes, si los personajes no quedan bien definidos creo que se debe al guión más que al propio director.

Aunque fuera un encargo, Coppola quería dar un gran espectáculo a la altura del mito. Toda la puesta en escena del film es propia de una ópera. Uno de los muchos elementos que me fascina del film son los efectos de sonido, en el film hay cientos de voces susurrantes, viento y aullidos de lobo que contribuyen a crear una atmósfera de pesadilla. También creo que hay que destacar el uso de las sombras, las sombras parecen expresar las verdaderas intenciones del conde. Mientras él parece estar tranquilo, su sombra intenta estrangular a Harker al descubrir quien es su prometida. Igualmente la mancha de tinta negra se cierne sobre el cuello de Mina como si de una amenaza se tratara. Coppola reconoció que copió el uso expresionista de las sombras del film Vampyr, La bruja vampiro (1932) de Carl Theodor Dreyer. Igualmente la forma de levantarse del ataúd del vampiro ya estaba presente en el Nosferatu (1922) de Murnau. También las escenas de batallas del inicio están hechas a base sombras chinescas como las de Kagemusha de Akira Kurosawa. Coppola se permite el lujo de copiar/homenajear a los grandes maestros del cine. Ya se sabe que los malos artistas copian y los buenos roban descaradamente.
 Todos los excesos visuales (casi manieristas) son toda una delicia para el espectador. Francis Ford Coppola encargó la fotografía al prestigioso Michael Ballhaus y los simples pero efectivos efectos visuales corren a cargo de su hijo Roman Coppola. Dichos efectos visuales fueron casi artesanales, usando técnicas casi tan antiguas como el mismo cine tales como el uso de espejos, acelerar o ralentizar la imagen o pasar los movimientos a la inversa. Incluso Coppola incluyó unos planos rodados con una cámara antigua como homenaje al centenario del nacimiento del cine.

 La diseñadora japonesa Eiko Ishioka es la responsable de los imaginativos diseños de vestuario, siendo sus trajes una parte importante del decorado y un elemento primordial para entender la psique de los personajes. Los colores y las texturas de los trajes no están elegidos nunca al azar, todo tiene un significado. Algunos vestidos y peinados como el del Drácula anciano se basaban en trajes tradicionales japoneses o cuadros de Gustav Klimt.

También la partitura del compositor polaco Wojciech Kilar confiere al film una peculiar atmósfera entre romántica y fúnebre. El manierismo audiovisual del film obtuvo 3 merecidos Oscars: vestuario, efectos de sonido y maquillaje.

Se dijo que el montaje original duraba 145 minutos y que contenía escenas de alto contenido violento y sexual que fueron retiradas por los productores pensando en la taquilla. Una pena, Coppola tuvo que plegarse a las exigencias de los productores. Al menos, algunas escenas se incluyeron en posteriores ediciones en DVD, tampoco era para tanto.

El Drácula de Coppola es una experiencia audiovisual totalmente recomendable, aunque no es totalmente fiel a la novela. Quizás no sea necesario.

8

domingo, 12 de abril de 2009

Ultimátum a la tierra (The Day the Earth Stood Still)


Una misteriosa amenaza se dirige hacia el planeta tierra.

Para qué nos vamos a engañar, la acuciante crisis creativa del cine hollywoodiense le está llevando a volver sobre cualquier cosa que fuera un éxito hace décadas. Ya sean cómics, series de televisión, videojuegos, una saga sobre un arqueólogo con látigo o viejos clásicos de la ciencia ficción. Cualquier cosa antes que usar el cerebro y crear guiones novedosos y/o inteligentes (siempre hay excepciones, ojo). Lo de reciclar está muy bien pero las ideas no son como el plástico o el cartón.

Este innecesario remake del clásico de la ciencia ficción de 1951 tiene, obivamente, unos efectos especiales muchísimo más impactantes que los del original y su presupuesto habrá sido mucho mayor, pero su impacto es infinitamente más leve.

En 1951 el mundo se veía inmerso en la guerra fría y los alienígenas de las pelis americanas se representaban con apariencia de soviéticos (además de poco comunicativos y totalitarios). El cine de ciencia ficción era muy ingenuo y no había casi medios, pero había buenas historias. Eran otros tiempos.
Más de 50 años después, las pelis sobre invasiones marcianas o grandes cataclismos nos pueden llegar a parecer bastante absurdas o ridículas, ya me lo parecieron bodrios como Independence day o Godzilla.

Lo dicho, este film no aporta nada nuevo digno de mención: ni sorprende, ni aterra, ni entretiene. Se deja ver mientra uno espera que lo sorprendan con algún giro argumental o algún efecto especial realmente notable. Pero los minutos pasan y no llega ninguna de las dos cosas. Ni siquiera el clímax final está mínimamente logrado.
Dicen que este film actúa Keanu Reeves, yo diría que sólo aparece en pantalla. Vale que es muy guapo y está muy bien para los cuarenta y tantos años que tiene el colega.... pero el tipo sigue tan inexpresivo como siempre (o incluso más). No creo que ni un extraterrestre venido desde miles de millones de años luz pueda llegar a ser tan inexpresivo como este actor.

Jennifer Connelly (Réquiem por un sueño, Hulk) y Kathy Bates son lo mejor del reparto aun estando muy lejos de sus mejores papeles, al menos ellas consiguen transmitir algo. Jaden Smith, hijo de Will Smith, hace del típico reclamo para que los niños vean la peli, su personaje no aporta ni pinta nada en toda la peli, sólo estorba.

Un film flojo y otro remake totalmente innecesario.

3