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viernes, 4 de octubre de 2013
Memento
Leonard Shelby (Guy Pearce) es un agente de seguros incapaz de generar nuevos recuerdos a partir del trauma generado por el asesinato de su esposa.
Nuestra personalidad (nuestra relación con los demás) se basa principalmente en la capacidad de actuar frente a estímulos externos, capacidad que depende directamente de lo que hemos aprendido del mundo exterior. Pero si fuéramos incapaces de crear nuevos recuerdos, viviríamos anclados en el pasado y sin información ante los nuevos estímulos. La existencia de nuestro protagonista es una completa tortura ya que no sabe cómo ha llegado hasta ahí o cómo ha conseguido la información que él mismo se tatúa en su cuerpo para tenerla siempre presente. Un curioso truco para tener a mano ciertos conceptos, aunque no sepa si realmente son ciertos, sólo sabe que una vez fueron considerados por sí mismo como certezas (aunque realmente algunos no lo sean). Cuestiones ya de por sí complicadas como en quién confiar o qué es verdad y qué es mentira se tornarán en verdaderos dilemas imposibles de resolver.
Todo ello confiere un carácter de total dependencia y fragilidad a nuestro protagonista, un hombre sin memoria pero con un objetivo claro: vengar la muerte de su esposa. Una tarea titánica en su permanente estado de confusión.
Christopher Nolan (tras su debut con Following) decidió llevar a cabo este complejo proyecto en la que mezcla el cine negro con el trhiller psicológico. Nolan se sirve de un elaborado guión (como sería habitual en él) y de un montaje enrevesado (una constante sucesión de avances y retrocesos en el tiempo) que obligan al espectador a estar atento a cada detalle mientras se ve sumergido en una terrible pesadilla. A través de esta singular estructura narrativa, Nolan sitúa siempre al espectador en un punto de la narración en el que se encuentra tan desorientado como el propio protagonista.
He aquí el mayor logro del film: conseguir que la sensación de desamparo del protagonista sea compartida por el espectador. Nolan demuestra que en el cine la forma de narrar una historia es tan importante como la historia misma.
Si te gusta que te lo den todo mascado, no te gustará este film, te parecerá excesivamente complicado y puede que no le veas el sentido. Pero si te gusta que te hagan pensar, Memento te puede resultar fascinante mientras intentas juntar todas las piezas de este enrevesado rompecabezas contado en sentido inverso.
Una arriesgada pirueta narrativa difícilmente superable.
miércoles, 9 de enero de 2013
Matrix Reloaded y Matrix Revolutions
El mundo virtual de infinitas posibilidades que los Wachowski nos presentaron en Matrix no fue desarrollado de forma satisfactoria en las posteriores secuelas: Matrix Reloaded y Matrix Revolutions. Ambos films se rodaron a la vez para abaratar costes y se estrenaron con apenas 6 meses de diferencia en el año 2003.
El éxito de Matrix fue tan grande que nadie dudó en darles total libertad a los hermanos Wachowski, convertidos de pronto en los grandes genios de la ciencia ficción. Lamentablemente, los Wachowski no supieron expandir el universo Matrix y las decepcionantes secuelas fueron un completo horror. No supieron aportar nada novedoso y llenaron de palabrería una trama vacía. Los hermanos quisieron hacer algo que nunca se hubiera visto antes, un espectáculo visual total, pero se olvidaron de la historia. Su guión es tan pretencioso como endeble y risible en muchos momentos. Los personajes hablan, pelean, hablan, pelean y vuelven a hablar sin parar diciendo unas tonterías tremendas. No hay ingenio ni talento en estas secuelas, quizás nunca lo hubo.
Las escenas de acción son excesivamente largas (llegando incluso a aburrir), algunas están metidas con calzador y los efectos especiales no estaban a la altura. La pelea de Neo contra cientos de agentes Smith se me hizo eterna, sobre todo cuando se nota demasiado que los personajes están hechos por ordenador. Por momentos pensé que estaba jugando a un vídeo juego (quizás era esa la intención).
Tampoco me gustó cómo se muestra la vida en Sión, la escena de los humanos bailando como si un festival de música rave se tratara me pareció un horror. No sólo me parece mal rodada sino que no tiene justificación ninguna. Los humanos no desean ser localizados pero bailan a todo volumen, se enfrentan a la extinción bailando.

Como podréis suponer, los Wachowski no ofrecieron respuestas en las dos secuelas simplemente porque no las tenían, toda la apariencia filosófica del primer film se quedó en nada, no hay nada tras la filosofía barata de Matrix. Sólo es cine de acción que pretende ser lo que no es. Un galimatías filosófico-mistico-friki-informático infumable construido para enlazar aburridas escenas de acción.
Aun así, hay quien venera esta trilogía y le intenta sacar significados ocultos en cada plano. Voy a solucionaros vuestras dudas, fieles seguidores de Matrix, os dejo una pequeña guía made in Luisci:
-¿Qué es el oráculo? Pues un programa que el propio Matrix tiene integrado para ayudar a los elegidos en su camino hacia el reinicio de Matrix. Los oráculos ya existían en la mitología griega, otra referencia cultural.
-¿Qué pinta el maestro de las llaves en la trama?
Es sólo un McGuffin, algo que hay que conseguir, un objetivo de los protagonistas, da igual que luego no sirva para nada. Puede ser una estatua de un halcón o un códico de lanzamiento de misiles.
- ¿Qué pinta en Merovingio en esta historia? Nada, sólo rellenar minutos de metraje. Su nombre de dinastía de emperadores alemanes no significa nada, sólo les pareció molón a los Wachowski. Su diálogo sobre la causalidad es digno de estudio de puro ridículo.

- ¿Qué significa el beso de Perséfone a Neo? Vaya usted a saber, ni los Wachowski lo saben, puede ser que Perséfone sea un troyano, un virus o un programa que detecte mediante el beso si Neo ama realmente a Trinity o puede que Bellucci pidiera una escena de beso con Keanu Reeves. El famoso beso es bastante soso, por cierto.
-¿Porqué Perséfone ayuda a Neo y sus amigos? Quizás desee fastidiar a su marido (lo más probable) o desee el reinicio de Matrix a ver si tiene más suerte en la próxima versión.
-¿A qué viene que el agente Smith se apodere de una persona fuera de Matrix? Me pareció una chorrada tremenda fuera de toda lógica (suponiendo que haya alguna en esta empanada mental).
-¿Por qué Neo tiene poderes sobrenaturales fuera de Matrix? Es uno de los hechos que más me defraudaron, no tiene ningún sentido. Puede que Neo sea el elegido, pero que adopte poderes en el mundo real (¡¡¡WTF!!!) no tiene ni pies ni cabeza.
-¿Qué significa el final? Neo necesita de las máquinas para acabar con la verdadera amenaza (el díscolo agente Smith), al final se tiene que aliar con Matrix para que Sión pueda sobrevivir. Neo se sacrifica por los demás, hecho que lo asemeja a Cristo (otra referencia religiosa de los Wachowski que no lleva a ningún sitio). Al menos, no es el típico happy end.
-¿Volverán los Wachowski al universo Matrix? No os quepa duda. Su carrera no está siendo todo lo exitosa que se podría suponer, más bien todo lo contrario: enlazan un fracaso tras otro. Seguro que al final deciden volver a reiniciar el sistema e inundar las pantallas con la lluvia digital de Matrix. No olvidemos que el final de Matrix Revolutions dejaba las puertas más que abiertas a futuras entregas. Ya habrá otras oportunidades de reiniciar el sistema, ya se ha hecho otras veces (Neo es el sexto elegido y Matrix se ha reiniciado cinco veces antes).
Los Wachowski mezclaron filosofía oriental, Kung fu, cristianismo, informática y todo lo que se les ocurrió en un guión ridículo hasta decir basta. El cine de ciencia ficción no debe justificarse intentando tener más relevancia de la que tiene. Pero estas dos secuelas son meras excusas para mostrar escenas de acción. En especial, Matrix reloaded está llena de aburridos diálogos de besugos que pretenden ser profundos pero sólo resultan presuntuosos y huecos. Lo que se podría decir en dos frases, los Wachowski lo dicen en treinta. Venga, veamos unos ejemplos:
-"No estamos aquí porque seamos libres, si estamos aquí es porque no lo somos. No existen motivos para huir ni hay razones para negar el objetivo porque ambos sabemos que sin un objetivo... No existiríamos. Es el objetivo lo que nos ha creado. El objetivo nos vincula.
El objetivo nos motiva, nos guía, nos mueve. Es el objetivo lo que nos define. El objetivo nos mantiene unidos. Estamos aquí por usted, Señor Anderson, para arrebatarle lo que usted intentó arrebatarnos." (El agente Smith a Neo. Demasiada palabrería previa a una escena de lucha cuyos efectos se pretendían revolucionarios y provocaron vergüenza ajena.)
Ojo a la soberana estupidez que le suelta El arquitecto a Neo:
-"Tu vida es sólo la suma del resto de una ecuación no balanceada conatural a la programación de Matrix. Eres el producto eventual de una anomalía, que a pesar de mis denodados esfuerzos, no he sido capaz de suprimir de esta armonía de precisión matemática. Aunque sigue siendo una incomodidad que evito con frecuencia, es previsible y no escapa a unas medidas de control, que te han conducido inexorablemente hasta aquí."
"Como sin duda estarás deduciendo, la anomalía es sistémica y por eso crea fluctuaciones hasta en las ecuaciones más simplistas."
-"El primer Matrix que diseñé era casi perfecto, una obra de arte. Preciso, sublime. Un éxito sólo equiparable a su monumental fallo. Su ineluctable fracaso se me antoja ahora como una consecuencia de la imperfección inherente a todos los humanos. Por eso lo rediseñé y lo basé en vuestra historia para reflejar con exactitud las extravagancias de vuestra naturaleza. A pesar de ello tuve que afrontar otro fracaso. Entonces comprendí que las respuestas se escapaban porque requería una mente inferior o por lo menos no tan limitada por los parámetros de la perfección. Quien dio con la respuesta de un modo fortuito fue otro programa intuitivo que yo había creado, en principio, para investigar ciertos aspectos de la psique humana. Si yo soy el padre de Matrix, ella es, sin duda alguna, su madre."
Quizás hay que ser ingeniero informático con un máster en Wisconsin para entender estas frases en toda su extensión, pero en el cine sólo provocaban carcajadas. No se vayan todavía, aún hay más frases que intentan ser profundas pero evidencian la empanada mental de quien las escribió pensando que así nos iba a impresionar:
-"La decisión ya la has tomado, ahora sólo estas intentando entender porque la has tomado". (El oráculo a Neo, toma profundidad)
-"Tócame y no volverás a tocar nada en más en tu vida". (Trinity a un esbirro del Merovingio, esta frase sí me gustó, es sencilla y directa. De las pocas frases directas del film.)
—"¿Por qué? ¿Por qué Sr. Anderson? ¿Por qué se levanta? ¿Por qué sigue luchando? ¿Acaso cree que lucha por algo, además de por su propia supervivencia? ¿Podría decirme qué es, si es que acaso lo sabe? ¿Es por la libertad? ¿Es por la verdad? ¿Tal vez por la paz? ¿Quizás por el amor? Ilusiones, desvaríos de la percepción. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo. Todas son tan artificiales como Matrix, sí, es cierto, aunque... sólo una mente humana inventaría algo tan insulso como el amor. Debería ser capaz de darse cuenta. Ya debería saberlo. Usted no puede vencer, ¡es inútil seguir luchando! ¿Por qué Sr. Anderson? ¿Por qué se resiste?"
—¡Porque lo he elegido!
(Dialogo entre el agente Smith y Neo en su eterno enfrentamiento final)
Lo dicho, lo que empezó siendo una estupenda película de acción que revolucionó el género acabó convertida en una pesada losa de hueca palabrería.

martes, 8 de enero de 2013
Matrix (The Matrix, 1999)
Estrenada en 1999, Matrix supuso el blockbuster definitivo del fin del siglo XX. Su impacto fue enorme en su día e incluso eclipsó al decepcionante Episodio 1 de Star wars de George Lucas. Matrix fue un salto cualitativo en cuanto a efectos visuales y fijó una estética que hoy día sigue siendo imitada.
Los hermanos Larry (ahora Lana) y Andy Wachowski habían debutado como guionistas de la penosa Asesinos (sí, esa mala película con Stallone y nuestro Antonio Banderas fuera de control), parece ser que su guión sufrió muchas modificaciones y no estuvieron nada contentos con el resultado (ni ellos ni el resto del mundo). A pesar del fracaso de Asesinos, el productor Dino De LAurentiis decidió confiar en estos hermanos y les dejó dirigir otro guión escrito por ellos. Así pues, el debut tras las cámaras de los Wachowski se produjo en 1996 con el film Lazos ardientes (Bound), una película de cine negro sobre dos mujeres que se quedan con un botín de la mafia. El mayor atractivo era la estimulante presencia de Jennifer Tilly y Gina Gershon y alguna tórrida escena entre ellas. El resto del film no está mal y se ve sin problemas, pero nada hacía presagiar que estos dos hermanos iban a revolucionar el séptimo arte con su próxima película.
Matrix costó 64 millones de dólares y recaudó más de 450, convirtiéndose en un éxito sin precedentes y un clásico instantáneo del cine de ciencia ficción. Matrix fue considerada por muchos como una obra del calibre de Alien o Blade runner, otros la vieron como una especie de biblia post-moderna, un film de acción lleno de significados ocultos que le daban una complejidad no habitual en este tipo de cine. El enorme éxito de crítica y público fue refrendado con 4 merecidos Oscars técnicos. Pero, ¿realmente era Matrix tan buena?:
El argumento de Matrix saquea sin piedad la novela Neuromante de William Gibson, publicada en 1984. Neuromante fue la novela que inició el movimiento Cyberpunk, es decir: historias de ciencia ficción en las que la tecnología se ha desarrollado mucho pero la sociedad está en clara descomposición. Los protagonistas suelen ser marginados de una sociedad dominada por la tecnología. Neuromante ganó los premios más prestigiosos de la ciencia ficción como el Nébula, el Hugo o el Philip K. Dick. Neuromante fue pionera a crear una realidad virtual (matriz o matrix en inglés) a la cual los humanos pueden conectarse, un mundo paralelo en el que casi cualquier cosa es posible. La idea y el desarrollo de Neuromante son la base directa de la que bebieron films como el manga Ghost in the shell (1995) o Matrix. Así pues, los Wachowski ni siquiera fueron pioneros en basarse en Neuromante, ya que Ghost in the shell ya lo había hecho 4 años antes. Incluso copiaron hallazgos visuales de Ghost in the shell, valga como ejemplo la famosa lluvia digital. Obviamente los Wachowski no citaron sus fuentes de inspiración ni aparece agradecimiento o mención alguna en su film. Un poco de humildad no les hubiera venido nada mal.
Pero también incluyeron abundantes referencias al estado opresor de la novela 1984 de Orwell (Neo vive en la habitación 101), Alicia en el país de las maravillas (Neo recibe un mensaje en su ordenador que le invita a seguir al conejo blanco, que esta vez aparece en forma de tatuaje), hay referencias al cristianismo (Neo es el elegido que debe sacrificarse para salvar a los demás), etc, etc, etc...
Matrix es también una actualización del mito de la caverna de Platón. En el siglo V a.C. Platón elaboró una metáfora sobre la ignorancia del hombre: supongamos que unos hombres viven atados de pies y manos en el interior de una caverna y de espaldas a una hoguera que proyecta sombras en las paredes. Estos hombres sólo conocerían las sombras, nunca ha visto los objetos reales que las provocan, son ideas erróneas que conforman su realidad. Los objetos reales (con su forma y color verdaderos) son desconocidos e impensables para ellos. Si a uno de estos hombres se le sacara de la cueva, probablemente no creería la existencia de una fuente de luz tan radiante como el sol. Pero, una vez acostumbrados sus ojos y asimilada la real naturaleza de las cosas, podría darse el caso de que quisiera volver a contar la verdad a sus compañeros de cautiverio y sacarlos del engaño. En Matrix, Neo decide tomar la pastilla roja y enfrentarse a la verdad, por dolorosa que sea. Neo sale de la cueva, acepta la verdad y decide liberar a sus compañeros. Así pues, la modernidad de Matrix ya la había inventado Platón hace 2.500 años.
Pero Matrix no pasará a la historia por sus connotaciones filosóficas sino por sus espectaculares escenas de acción. La revolución que supuso la combinación de efectos especiales con artes marciales y el bullet time hicieron de Matrix un espectáculo magnífico y un entretenimiento ideal. Yo lo pasé francamente bien en el cine. Escenas como la del entrenamiento entre Neo y Morfeo, el rescate de Morfeo o la lucha final con el agente Smith son clásicos del cine moderno. Obviamente, se nota la influencia del cine de Hong Kong y del maestro John Woo en muchas de sus escenas. Pero es innegable que cogiendo elementos de otros sitios estos hermanos dieron en la diana. Incluso su estética y su fotografía en tonos azules han sido imitadas hasta la saciedad.
Matrix era un entretenimiento perfecto, pero había que convertirlo en trilogía aunque no hubiera ideas para ello.
martes, 10 de agosto de 2010
Unthinkable

Mi colega Bilis (conocido también como Walter) me recomendó esta película. Me dijo que estuvo clavado al asiento durante todo su metraje, en tensión continua desde el principio hasta el final.
Me decidí a verla tan pronto como cayó en mis manos. Tras verla, no comparto enteramente el entusiasmo de Bilis pero sí es verdad que el film es un buen intento de thriller psicológico.
Frente a una amenaza terrorista unos agentes del FBi deberán interrogar a un sospecho para que les rebele el paradero de 3 bombas antes de que exploten. Con unos pocos actores, pocas localizaciones y un tema tan peliagudo y actual como es la lucha contra el terrorismo el director Gregor Jordan nos ofrece un efectivo ejercicio de suspense. Pero no logra ser un film realmente notable, le falta pulso narrativo, esta historia en manos de un director más hábil (Fincher, Nolan) hubiera sido el thriller del año.
El tema principal del film viene a ser la manida pregunta de “¿El fin justifica los medios?”. Bajo esta premisa el film va tejiendo una red de personajes en conflicto que, aun buscando los mismos fines, no estarán dispuestos a hacer las mismas cosas. Los límites de lo moralmente correcto se diluyen cuando entran en conflicto con la necesidad de salvar vidas. La tensión irá en aumento (cosa que se agradece) conforme el tiempo se agote. El hecho de que el espectador es consciente de que lo planteado por el film ha podido pasar en un pasado reciente o esté pasando ahora mismo no deja de ser un valor añadido.

Obviamente el guión toma prestadas ideas films como El silencio de los corderos, El expediente Anwar o Five fingers, evidenciando un poco su falta de originalidad. Por momentos, parece que la trama no da más de sí, que se ha agotado, necesitando de un giro para volver a atrapar al espectador. Su mérito reside básicamente en no aburrir y arrastrar al espectador a cierto estado de ansiedad hacia el final del film. No logra (al menos en mi caso) que nos comamos la uñas compulsivamente pero sí hace que pasemos un rato agradable y plantea unas preguntas más que interesantes.
El mejor personaje del film es el de Samuel L. Jackson, un actor que suele cumplir y aquí es el alma de la fiesta, por su parte Carrie-Anne Moss no lo hace mal (hay que ver lo mal que le quedan las faldas a esta señora). Por su parte Michael Sheen está bien como sospechoso de terrorismo, aunque nunca llegamos a creernos del todo que sea culpable (por lo que nos hace dudar) y nos siembra las mismas dudas que a la protagonista.
Poco más puedo contar, un film bastante mejor que otras estupideces que se estrenan en verano.
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