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lunes, 24 de diciembre de 2018
AQUAMAN
Si me dan a elegir, lo tengo claro: prefiero Marvel frente a DC. Es algo que me ocurre desde niño. Siempre me han atraído más las historias de Marvel, me parecen más humanas y cercanas. Siempre me pareció que era más fácil identificarse con Peter Parker que con Superman. Han pasado más de 30 años desde que leí mi primer cómic y mis preferencias siguen estando claras ahora que ambas editoriales se han lanzado a la conquista del cine.
martes, 21 de febrero de 2017
Lion

Como casi todo en la vida, esto del cine es totalmente
subjetivo y no hay dogmas que valgan. Da igual lo mucho que creas saber,
los miles de películas que hayas visto o los centenares de libros sobre cine
que hayas leído. Lo que a una persona le emociona puede causarle urticaria a
otra. De ahí la dificultad de comentar una película, todo es opinable.
Personalmente, intento ser lo más objetivo posible en cuanto al apartado
técnico y cosas más o menos cuantificables, pero no hay normas sobre las
emociones. Si te entusiasmó Escuadrón suicida o lloraste a moco tendido con Transformers 3,
pues muy bien, nada que objetar.
Dicho
esto, debo dejar constancia de que Lion me gustó a a pesar de sus deficiencias.
No me parece una gran película pero funciona. Es un eficiente drama en su
primera parte (la de Saroo en la India) para flirtear con el tedio y la
indefinición en su segunda parte. Sin embargo, no pude evitarlo. Lion me atrapó
desde el principio y me exprimió el lacrimal a base de bien en su tramo final.
Quizás se deba a que soy padre y estoy muy sensible con el tema de los niños.
Reconozco que la parte del film que transcurre en la India me resultó muy
estimulante. El film huye de los tópicos y los paisajes de postal para
adentrarnos en lo más terrible de este inmenso y complejo país. Al igual que
Slumdog millionaire (en la que también estaba Dev Patel), Lion funciona perfectamente
como retrato de las miserias de los países en desarrollo. Sufrimos con el personaje,
sentimos su desesperación y su nostalgia a través de los ojos del niño Sunny
Pawar, simplemente arrebatador. Reconozco que la historia
real de Saroo me atrapó y me tuvo con el corazón en un puño. Ni siquiera la
aparición de Nicole Kidman (disfrazada
de persona normal sin bótox) consiguió romper el hechizo.
Es
en la segunda parte cuando la emoción deja paso a la reflexión y el film pierde
algo de fuelle. Cierto que la manera de buscar su hogar a través de la memoria
y el tiempo gracias a Google Earth no deja de ser una interesante metáfora de
cómo la tecnología puede ayudarnos a encontrarnos a nosotros mismos aunque la
mayoría de las veces sirva para todo lo contrario. La historia no carece de
interés, sigue siendo un drama aceptable pero se pierde un poco por las
ramas. El contraste entre la opulencia de los países ricos con la miseria de
los emergentes se podría haber explotado más. Viendo el film uno se da cuenta
de la suerte que tiene de vivir en esta parte del mundo. A pesar de las crisis de todo
tipo, estamos a años luz del Tercer Mundo. Sin embargo, el drama de este joven en
busca de sus orígenes se torna algo repetitivo y confuso. El tono del film muta
hacia lo sentimental y sensiblero pero al menos no se recrea en vacuas escenas
en busca de la lágrima fácil. Tampoco colabora demasiado a la historia la hierática
actuación de Rooney Mara, esta chica me resulta inexpresiva
casi siempre, la verdad. Ella solita se cargó a un personaje tan
jugoso como Lisbeth Salander en Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.
Lion no es un film
perfecto, tiene fallos y carencias evidentes pero consigue su objetivo de
emocionarnos. Al menos, a mí me emocionó y acabé en un mar de lágrimas.
jueves, 6 de junio de 2013
Stoker
El día en el que India Stoker cumple 18 años fallece su padre con el que estaba muy unida. En el funeral recibe la visita de un hermano de su padre cuya existencia era desconocida por India.
Hablemos claro. El coreano Park Chan-wook (Oldboy, Sympathy for lady vengeance, Thrist) nos ofrece una vez más un film insano y perverso. Quizás su historia no sea novedosa, pero sí lo es (y mucho) la forma de contarla. Park Chan-wook ofrece un espectáculo visual fascinante y aterrador. Su exquisita forma de rodar convierte a Stoker en un disfrute para el paladar cinéfilo de quien os escribe.
Park Chan-wook despliega un manierismo visual, dando más importancia al cómo que al qué. Puede que a muchos el film no les acabe de llegar o la historia no les parezca demasiado interesante, pero a mí me gustó mucho la forma de narrar de Park Chan-wook . Ya poco se puede innovar en cuanto a historias de iniciación y secretos de familia (algo que ya exploraron los clásicos griegos hace 29 siglos). Pero Park consigue que esta historia de telefilme de segunda se transforme en un colosal trabajo de perversión y auto-consciencia.
Park Chan-wook elabora un complejo simbolismo muy presente en todo el metraje. Cada objeto, cada color, cada leve sonido tiene su significado. En especial, los objetos no son sólo objetos, son símbolos. Sólo voy a citar unos pocos. El cinturón representaría el instinto cazador, el paraguas sería la necesidad de protección y los zapatos simbolizan el paso del tiempo. Todo este complejo simbolismo le da al film una inusitada riqueza de matices.
Chan-wook transforma momentos intrascendentes en auténticas pesadillas (la bajada al sótano es aterradora). Para todo ello se vale de una impecable fotografía, un innovador montaje y la música de Clint Mansell. Me fascinó la escena del piano a cuatro manos entre India y su tío Charlie interpretando el Dueto de Philip Glass. Hemos visto muchas escenas de este tipo pero aquí se le da un giro más de tuerca, Chan-wook va más allá y nos ofrece una escena llena de emotividad y sensualidad rodada de forma intachable, inolvidable.
Dentro de la filmografía de su autor, Stoker emparenta más con Thrist que con Lady Vengeance u Oldboy, el tratamiento de la violencia es mucho más sosegado, no se recrea en lo desagradable físicamente sino en lo moralmente reprobable. Me gusta el giro en el cine de este autor. Stoker me recordó también a 2 hermanas de su compatriota Kim Ji-woon en cuanto a la enrarecida atmósfera familiar y las tensas relaciones entre los miembros de la misma.
Es en el apartado interpretativo donde se encontraba a priori el punto más flojo del film. La joven Mia Wasikowska está francamente bien, a mí me conquistó desde el primer momento. Su complejo personaje lleno de matices y secretos está muy bien desarrollado. No sé si decir lo mismo de la madre interpretada por Nicole Kidman. La Kidman ha echado por la borda su carrera con tanto bótox y tanta silicona, ha perdido credibilidad y expresividad. A pesar de su cara de plástico, se esfuerza por dar una interpretación digna y creo que consigue salvar los muebles. El tercer pilar del film es Mathew Goode, un actor que no me gusta, me parece excesivamente blandito. Ya era el peor en Watchmen y aquí, sorprendentemente, está correcto. Su falta de expresividad y su porte hierático quedan bastante bien a su ambiguo personaje. Quien nos lo iba a decir.
En resumen, Stoker es un cuento macabro sobre el descubrimiento y aceptación de nuestra propia naturaleza, todo ello envuelto en un impecable ejercicio de estilo. Un film destinado a ser de culto.
domingo, 14 de abril de 2013
Tráiler de STOKER
Que buena pinta tiene lo nuevo del coreano Park Chan-wook. El controvertido autor de Oldboy, Thirst y Sympathy for lady Vengeance ha dado finalmente el salto a Hollywood, algo que nunca pensé que acabaría ocurriendo. Me cuesta imaginar a un autor tan visceral como Chan-wook dentro de los cánones del cine norteamericano, supongo que lo habrán domesticado a base de dólares. Chan-wook viene acompañado de Nicole Kidman (una estrella en claro declive) y la joven Mia Wasikowska (una estrella en claro ascenso). La cosa promete.
Por si os interesa, el tema que suena pertenece al grupo Death in Vegas y se llama Dirge.
Por si os interesa, el tema que suena pertenece al grupo Death in Vegas y se llama Dirge.
lunes, 15 de febrero de 2010
NINE

Me gustan los musicales, algunas de mis películas favoritas (El fantasma del paraíso, All the jazz, Cabaret, Cotton Club, Bailar en la oscuridad) son musicales. Me parece un género muy delicado en el que el equilibrio es esencial, siendo muy fácil caer en el ridículo o en el aburrimiento.
Rob Marshall triunfó hace unos años con Chicago, un musical muy sobrevalorado que no era gran cosa pero tenía un par de canciones memorables. Sin embargo, en Nine Marshall no logra ni un par de números musicales decentes. Los actores, la fotografía, los decorados y la dirección artística son espectaculares pero los números musicales hacen naufragar todo el conjunto.
La historia está bien (sin dejar de ser una adaptación de una adaptación de la peli 8 y medio de Fellini), pero Marshall no consigue darle el ritmo necesario a la historia ni consigue hacernos disfrutar con las canciones. En un musical, se supone que en los números musicales el espectador debe quedarse con la boca abierta, maravillado de unas letras ingeniosas, unos bailes espectacualeres y una puesta en escena fasciante. Nada de esto ocurre en Nine. Los números musicales son bastante insulsos. Les falta garra.

Para un musical no basta con una cuidada fotografía y una buena coreografía, las canciones y la forma de rodarlas son fundamentales. A mí las canciones de Maury Yeston no me gustaron y no conecté con ellas en casi ningún momento. Sólo los números de Fergie (Be italian) y los de Marion Cotillard me parecen destacables. Penélope Cruz está muy sexy y lo que quieras pero su canción no es nada del otro mundo. El de Kate Hudson no deja de ser un mal videoclip de Paulina Rubio. Para ver videos musicales me pongo la Mtv o el youtube. Un musical debe ser otra cosa.

Es una pena que estupendos actores como Daniel Day-lewis (Pozos de ambición), Marion Cotillard (La vida en rosa, Enemigos públicos) o Judi Dench (Casino Royale) no consigan levantar esta película por muy bien que estén. En concreto, Day-Lewis compone un complejo personaje lleno de contradicciones y pasiones encontradas. Lamentablemente el resto del film no está a su altura.
Lo peor del lujoso reparto creo que son Nicole Kidman (Australia), Sofia Loren y Fergie, entre las tres suman casi tantas operaciones de estética como Cher, lo que les resta mucha expresividad y credibilidad a sus interpretaciones, sobre todo si pensamos que el film está ambientado en 1956.
Una lástima.
4
domingo, 1 de febrero de 2009
AUSTRALIA

1939, la aristócrata inglesa Lady Sarah Ashley (Nicole Kidman) viaja a Australia para encontrarse con su marido y vender la explotación ganadera Faraway Downs.
Tengo que reconocer que le tengo bastante miedo al director Baz Luhrmann. Su Films son tan estridentes y exagerados que o los amas o los odias. De hecho, considero que los primeros 15 minutos de Moulin rouge! Son un verdadero horror, un canto a la horterada, pero luego, sorprendentemente, el film se calmaba y me acabó gustando bastante. Supongo que el manierista estilo visual de Luhrmann se adapta mejor al genero musical que a ningún otro. También contar con geniales números musicales basados en clásicos de rock y del pop como Queen, Police, Bowie o Madonna ayuda a que la cosa funcione. Pero Australia no es un musical y me daba miedo que los excesos, los efectos visuales y los movimientos de cámara propios de su autor estropearan una historia que tampoco parecía muy atractiva.
Una vez vista la peli tengo que decir que se puede ver, es cierto que los ticks característicos de su autor plagan la peli de principio a fin pero no acaban por hundirla. La hunden bastante más la absurda obviedad del guión y, sobretodo, los labios de Nicole Kidman.
Australia no es más que un desaforado y apasionado homenaje a ese país y a sus gentes. Los paisajes son impresionantes y sus gentes se nos presentan como los más valientes, los más nobles y los más guapos del planeta. También lo malvados son los más malvados y ruines del universo. Todo en la peli es lo más de lo más. Nicole es la más fashion y Hugh Jackman es el tipo más cachas, duro (y a la vez sensible) del universo. Los niños, por supuesto, son los más guapos y los más simpáticos del mundo conocido. Los secundarios son los más entrañables, of course. Todo es excesivo. Todo es muy Luhrmann.
Yo pasé un rato entretenido y me agradó por momentos la genial puesta en escena de esta peli así como con su fotografía (preciosas las puestas de sol, los desiertos, el azul del mar, etc). Los decorados son asombrosos, los continuos planos aéreos son espectaculares y los efectos no están mal. Técnicamente la peli es más que correcta, como era de esperar tras 120 millones de dólares invertidos y 4 años de trabajo.
La historia es otra cosa, por mucho énfasis que ponga Luhrmann al rodar, por mucho que intente emocionarnos visualmente, por mucho que llueva en las escenas emotivas y por mucha puesta de sol alucinante, la historia debe ser emocionante en sí misma.
Pero la historia de una explotación ganadera y del transporte de reses la hemos visto ya cientos de veces. Igualmente la transformación de una refinada y cursi señora de ciudad en una aguerrida luchadora por su propiedad en el campo tampoco es nueva (¿os suena Lo que el viento se llevó o Gigante?). Precisamente, Australia intenta recuperar esos westerns épicos de décadas pasadas. Pero el guión acaba resultando bastante forzado y absurdo, no emociona lo que debiera (aunque lo intenta de forma desesperada) y a veces provoca hasta vergüenza ajena (todo lo referente a El mago de Oz, la armónica, etc).
La pareja Kidman-Jackman funciona bastante bien, no es que haya mucha química entre ellos pero el carisma de Jackman salva la situación. Pienso que Jackman está bastante mejor que la Kidman o su personaje me pareció mejor escrito. Kidman tiene momentos bastante ridículos (la canción Over the rainbow, el intento de gobernar al ganado) que desentonan bastante en el conjunto. Además, sus nuevos labios le restan bastante expresividad y credibilidad. Me gustó el joven actor Brandon Walters, quien tiene los ojos más grandes que nunca he visto en el cine.
Así pues, la peli no aporta nada nuevo y fracasa como gran film espectáculo. Al menos visualmente es bonita y no se hace pesada a pesar de sus 165 minutos.
5
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