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jueves, 16 de enero de 2014

Blue Jasmine


Woody Allen se mantiene fiel a su cita anual, cosa que tiene un mérito enorme y todavía más a su edad. Pero cuando nos ofrece películas tan interesantes como Blue Jasmine sólo podemos reconocer que estamos ante un auténtico genio.

 Blue Jasmine no es una comedia, es un drama hábilmente disfrazado de comedia. Que su tono ligero no os engañe. No es difícil sonreírse ante ciertas situaciones en las que se ve envuelta nuestra protagonista interpretada magistralmente por Cate Banchett. Allen usa música divertida para dar un toque casi humorístico o irónico a las situaciones. Sin embargo Allen va intercalando escenas de dos líneas temporales distintas, mostrándonos el presente y el pasado de nuestra protagonista. Es el contraste entre ambas líneas argumentales el que consigue mantener el interés del espectador y el que nos hace ver el patetismo de este personaje. Allen nos va dando pistas de lo ocurrido con un control absoluto del guión y el tempo cinematográfico para acabar sumergiéndonos en todo un drama (o más bien tragedia) que la Jasmine no quiere aceptar.




 Allen rompe con el esquema habitual de sus últimas películas y nos ofrece un ejercicio de mucho más calado intelectual, es un film profundo, que invita a la reflexión. Está mucho más cerca de Match point que de A Roma con Amor, por ejemplo. El tema principal del film es la mentira. Jasmine ha basado su vida en mentiras, ni siquiera Jasmine es su nombre real. Se ha basado en las apariencias y se ha dejado engañar. Sin embargo la realidad le dará una lección y cuando abra los ojos será realmente tarde. Toda su vida de lujo y sofistificación se verá truncada bruscamente y deberá aceptar el duro golpe que le proporciona la vida. Se verá rodeada de personas que no están a su mismo nivel y a las que desprecia profundamente (su hermanastra incluida).

 Woody Allen demuestra una vez más que es uno de los mejores escritores y directores desde hace décadas. Sus diálogos rezuman frescura y espontaneidad mientras el film consigue mantener el interés en todo momento. Aquí parece querer decirnos que hay muy poca diferencia entre vivir en la abundancia y ser un completo desgraciado. Una mentira o un golpe de suerte pueden marcar la diferencia que te haga caer definitivamente en desgracia. Entre un multimillonario y un sin techo no hay tanta distancia.


Allen cede el protagonismo a un personaje femenino y no son pocas las semejanzas con el típico personaje neurótico que Allen suele interpretar. Jasmine se atiborra de pastillas para cualquier cosa y bebe continuamente. Cate Blanchett realiza una actuación soberbia, inmejorable, llena de matices, gestos reprimidos y sentimientos que afloran aunque apenas se manifiesten. Blanchett oscila en décimas de segundo de lo cómico a lo trágico sin perder nada de credibilidad. Sólo Blachett es capaz que odiemos a su personaje por su arrogancia y que lleguemos a sentir pena por ella. Ver a la Blanchett en sus ataques de pánico o con su mirada perdida me recordó a las estrellas del cine clásico. Si hoy en día hay una actriz con la clase y el talento interpretativo de las grandes estrellas del Hollywood clásico, ésa es Cate Blanchett. El reparto lo completan excelentes secundarios como Sally Hawkins (me encanta esta actriz desde que la descubrí en Happy), Peter Sarsgaard y Louis C.K.. Por su parte, Alec Baldwin está correcto en este tipo de papeles de hombre de negocios en los que está encasillado desde hace años.
 Woody Allen sigue estando en inmejorable forma, siendo Blue Jasmine su mejor película desde Match point.

7,5

sábado, 21 de septiembre de 2013

Lovelace


La historia de Linda Lovelace bien valía una película. Aunque parezca imposible de creer, la vida de la actriz que dejó boquiabierto (nunca mejor dicho) al mundo entero en 1972 con la película Garganta profunda (Deep throat) no fue un camino de rosas plagado de fama y dinero.

Linda Lovelace aparece reflejada en esta película más como una víctima que como una estrella a nivel mundial. Creada en un ambiente bastante conservador, Linda se vio inducida al mundo del porno por su marido y por un sentimiento de culpa que le obligaba a obedecer ciegamente cualquier deseo de éste. Una combinación letal de culpa y obediencia debida que la llevaron al estrellato público y a un terrible calvario en lo personal.

Este tipo de biografías le quedan bien a Scorsese, pero en manos de Rob Epstein y Jeffrey Friedman te deja con la sensación de que podría haber sido algo grande y se ha quedado a medio camino. Le falta ritmo y algo de alma, no pasa del mero biopic sin demasiada personalidad. Quizás le falta al film algo más de incorrección política y mala leche, no se diferencia mucho de cualquier biopic de una estrella del cine convencional. Creo que aciertan al no mostrar escenas de alto voltaje (supongo que para evitar una clasificación R). Pero esa corrección política va de la mano con una falta de ganas de transgredir que yo echo en falta. El problema de este film es que se queda a medias, se deja ver y cuenta muy bien lo que quiere contar pero le falta algo para ser una buena película. El buen trabajo de maquillaje, vestuario y dirección artística no consigue que nos metamos en la incipiente industria del porno de lo primeros años setenta. En ese aspecto, Boogie Nights es muy superior.

 La evolución de una joven anónima bastante recatada a la estrella nº1 del porno está bien narrada pero no se hace disfrutable ni engancha lo que debiera. No me gustó la idea de narrar primero la historia que todos conocemos (con estrellato y fama) y dejar para más tarde la narración de la trastienda del éxito. Es una estructura original pero yo hubiera preferido narrar conjuntamente las dos caras del éxito.

Amanda Seyfried está creíble en este contradictorio personaje, es bastante más guapa que la Linda Lovelace real, pero da el pego. Seyfried ha sido muy valiente aceptado este papel (parece ser que incluso Lindsay Lohan estuvo interesada, por suerte no lo consiguió). Peter Sargaard vuelve a dar una lección de interpretación, con esa cara de chico bueno, estos papeles de sinvergüenza son los que mejor le salen. Me sorprendió gratamente Sharon Stone, parece que esta actriz por fin está aceptando el paso del tiempo y está empezando a interpretar papeles distintos y muy alejados de aquel Instinto básico que le dio fama mundial hace más de 20 años.
 No me convenció James Franco como Hugh Hefner (el tipo más envidiado del planeta) está un poco pasado de rosca, excesivo, y su relación con Linda Lovelace resulta queda bastante indefinida. Por cierto, ¿para cuándo una película sobre el fundador y dueño de Playboy? Éste sí sería un proyecto interesante.

Una oportunidad perdida, sólo recomendable para los que estén interesados en la biografía de Linda Lovelace. Para los que busquen saber algo más sobre la película que creó el mito y la época, yo recomiendo ver el interesante documental Inside Deep Throat.

5,5

domingo, 7 de marzo de 2010

Una educación (An education)


En el Londres de 1961 Jenny, una aburrida estudiante de 16 años, conoce al hombre ideal.



An education es un film sobre el camino hacia la madurez, un camino lleno de esperanzas, dudas y sinsabores. El guión de Nick Hornby (Alta Fidelidad) no narra una gran historia de amor, no es un drama fuera de lo normal, ni nada que no se haya narrado antes, pero logra darle suficiente personalidad como para que atrape al espectador desde el primer momento.


No voy a contar nada de la trama para no romper el hechizo pero la danesa Lone Scherfig (Italiano para principiantes) tiene el mérito de no caer nunca en el pastelón ni en la sordidez en los que la historia podría haber derivado fácilmente. Scherfig plasma perfectamente la época y las costumbres británicas además de entregar un film que rebosa british style por los cuatro costados. Como buen film británico (lo produce la BBC), tiene un buen gusto exquisito y consigue no dejarse llevar por los excesos. Esta misma historia dirigida por Bigas Luna hubiera estado llena de escenas de iniciación sexual y desnudos. Te lo juro.

El mérito del film recae en la acertada dirección y en unas interpretaciones casi perfectas. Hay personajes que fácilmente podrían haber caído en lo inverosímil o lo ridículo pero en la película se nos antojan cercanos y creíbles. En especial me gustaron los padres de la chica, son estrictos y quieren lo mejor para su hija, van con pies de plomo en cuanto a su educación y su futuro pero no son infalibles. A veces uno no ve lo que tiene delante sólo porque no quiere verlo.


También la cuidada fotografía, la música y el montaje consiguen obviar los elementos más turbios consiguiendo que el espectador se ilusione con lo que está viendo, olvidando lo evidente, como si de la misma protagonista se tratara.

Yo me quedo con la joven Carey Mulligan y su luminosa interpretación. Consigue que compartamos los sueños y las dudas de una chica que vive demasiado deprisa en un mundo que no es el suyo. Ella es lo mejor de la película. También Peter Sarsgaard (La huérfana), Emma Thompson y Alfred Molina están francamente bien.


La verdad es que An education es una buena película, aunque no deslumbre ni cautive, ni lo pretenda. Sí consigue mantener el interés en todo momento (algo que no muchas películas consiguen hoy en día) mientras su acertado tono la hace deliciosa por momentos.

6,5


miércoles, 11 de noviembre de 2009

La huérfana (Orphan)

Tras perder a su tercer hijo antes del parto, un matrimonio decide adoptar a una niña. Pronto descubrirán que quizás su elección no ha sido la más acertada.

Las pelis con niño malvado (o cabrón) siempre nos han dado mal rollo. Desde El pueblo de los malditos, La profecía o Quien puede matar a un niño siempre nos ha perturbado que algo tan inocente como un niño se nos antoje perverso. Este un subgénero tuvo cierto apogeo hace unos años, incluso en los noventa tuvo cierto revival. Ahora parece que la cosa vuelve a renacer con pelis como La huérfana. Sin ser ninguna maravilla, la peli se ve con interés y, si bien no aporta nada nuevo al género, al menos es un film bastante digno.

Primeramente llama la atención que la peli usa sin pudor todos los tópicos del género: madre con pasado problemático, padre poco comprensivo, niña con discapacidad y secundario de color que no durará mucho. Pero lo que salva al film para mí es el personaje de la madre y la convincente interpretación de Vera Farmiga (Infiltrados, El niño del pijama a rayas), a mí me gusta cómo actúa esta chica. No es una modelo incapaz de articular palabra ni una diosa de la interpretación pero me gustan sus personajes y cómo los aborda. Su papel interpretado po Sandra Bullock o Demi Moore podría haber echado por la borda toda la peli. Ella es lo más interesante del film por encima de la niña maléfica. Por cierto que la niña Isabelle Fuhrman es todo un descubrimiento y logra inquietar bastante. Por su parte Peter Sarsgaard da el pego como el padre de familia.

El tratamiento de los personajes es bastante correcto y consigue mantener el interés aunque sus dos horas se podrían haber recortado algo. El ritmo es el adecuado aunque todos sabemos desde el principio que a la niña le pasa algo, que no sólo es rarita, es mala. Un elemento a favor es el tratamiento de la relación de pareja y los conflictos que sabiamente la niña introduce en la familia. Todas las intrigas y tejemanejes de la niña son lo mejor de la peli, poco a poco irá sacando a flote todos los trapos sucios de una familia aparentemente ideal.

El guión va montando el puzle ante nuestros ojos y se guarda algún as en la manga. Eso sí, cuando la niña se pone en plan realmente malvado (algo inevitable en este tipo de pelis) es cuando pierde algo de fuelle ya que no acaba de explotar la vena sádica/psicótica del personaje. Sabe a poco. Yo hubiera preferido un giro más macarra, con más violencia, incluso hubiera llevado más al límite la unidad familiar. Pero hubiera tenido serios problemas con la calificación por edades.
En cuanto a la dirección del catalán Jaume Collet-Serra (La casa de cera), me pareció correcta y efectiva. Incluso en alguna escena demuestra un oficio más propio de un veterano, la escena en el parque infantil me sorprendió gratamente, nunca pensé que un tobogán diera tanto juego. Por otro lado a veces cae en lo tópico, pero no olvidemos que estamos ante una peli de género y debe ceñirse a los cánones del mismo.

Pues eso, una peli correcta recomendable para los amantes de los niños cabrones.

5,5