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martes, 25 de diciembre de 2012
Darlene Love: Christmas (Baby Please Come Home)
No soy muy aficionado a la navidad, los villancicos y mucho menos a esos empalagosos discos de ñoñas canciones navideñas. Pero hay un disco navideño que me encanta, se trata de A Christmas Gift for you from Philles Records de 1963 en el que se incluye esta obra maestra que es Christmas (Baby please come home) interpretada por Darlene Love. Los increíbles arreglos orquestales de Phil Spector y la apasionada interpretación vocal de Darlene Love le dan a este tema una intensidad increíble, muy alejada de las edulcoradas canciones navideñas habituales.
El disco está producido por el genial Phil Spector (se puede considerar un perfecto ejemplo de su típico muro de sonido). Spector produjo multitud de éxitos de los años sesenta y setenta para The Ronettes, Ike and Tina Turner, John Lennon o The Ramones. El disco fue lanzado en Estados Unidos el 22 de noviembre de 1963, el día que asesinaron a JFK, el estado de ánimo de la nación no era muy navideño y el disco fue un fracaso. Sin embargo con el tiempo se ha convertido en todo un clásico.
Incluso U2 grabaron una estupenda versión de Christmas (Baby please come home) allá por 1987.
P.d.: El excéntrico Phil Spector era un verdadero tirano en el estudio de grabación, siempre llevaba un arma encima e incluso amenazaba a los músicos con una pistola, pero el tipo hacía unas canciones maravillosas. La peligrosa afición de Spector a las armas le acabó jugando una mala pasada. En el año 2009 Spector fue condenado a 19 años de cárcel por el asesinato de la actriz Lana Clarkson a causa de un disparo en la cara.
Yo sólo pretendía felicitaros la Navidad y hemos acabado hablando de asesinatos, ya lo siento, la falta de costumbre.
martes, 31 de enero de 2012
George Harrison: Living In The Material World
George Harrison (1943-2001) fue considerado como el Beatle tranquilo y siempre estuvo en un segundo plano tras el tándem de compositores formado por John Lennon y Paul McCartney. Sin embargo, Harrison no era sólo el guitarrista de The Beatles, era también un gran compositor. Living in the material world es el homenaje en forma de documental que Martin Scorsese le brinda a Harrison.
El documental recorre toda la trayectoria musical y personal de Harrison desde que era un adolescente hasta su fallecimiento en el año 2001. Scorsese demuestra una admiración desmesurada cercana a la devoción religiosa hacia el personaje que retrata, No se me ocurre nada mejor que hacer un documental sobre alguien al que admiras. Scorsese transmite su admiración por el personaje y logra que el espectador se contagie sin remedio. Si el listado de grandes canciones compuestas o interpretadas por Harrison no es suficiente para convencerte, quizás sí te convenzan los testimonios de gente como Eric Clapton, Tom Petty, Ringo Starr, Paul McCartney o Phil Spector. Buena parte de los mejores músicos del siglo XX le rinden homenaje al beatle menos conocido.
El film es fascinante en su primera mitad, toda la época de los inicios de The Beatles: con los conciertos en Hamburgo, la Beatlemanía y la posterior evolución personal y artística me pareció simplemente genial. Imprescindible para cualquier amante de la música. Descubrimos cómo y porqué Harrison quedó tan prendado por la meditación y la religión hindú. Descubrimos sus contradicciones, siendo la mayor de todas su lucha por llevar una vida espiritual en un mundo tan material como el de la fama. A mí me encantaron las imágenes de Harrison y Lennon debatiendo en televisión sobre la meditación, las lecciones de sitar de Ravi Shankar o la dificultad de Ringo para adaptarse a los ritmos Hindúes. Una gozada para cualquier fan de The Beatles.
La segunda parte del documental se me hizo algo menos interesante. Su carrera en solitario tiene momentos destacables como el lanzamiento de All things must past (el primer disco triple de la historia del pop, de 1970), el concierto por Bangladesh (el primer concierto benéfico de la historia), su estrecha colaboración con los Monty Phyton o el supergrupo Travelling Wilburys (con Bob Dylan, Jeff Lynne, Roy Orbison y Tom Petty). Por supuesto, veremos la historia detrás de algunas de sus canciones y cómo Eric Clapton le robó a su mujer (Pattie, la mujer que inspiró temazos como Something y Layla). A pesar de todas estas anécdotas, el documental decae bastante en su último tercio, Scorsese se centra en aspectos un tanto reiterativos sobre la buena persona que era y el buen rollo que generaba siempre a su alrededor Harrison. Tampoco me parece muy interesante el pasaje en el que se narra el ataque sufrido en su casa en 1999 (¿era necesario sacar una foto de cómo quedó el agresor?). No aburre, pero no atrapa como la primera parte.
La labor de buscar y seleccionar imágenes de archivo me parece que le ha quedado perfecta al amigo Scorsese. Por otro lado, los testimonios rodados expresamente para este documental se complementan perfectamente con las imágenes de archivo, un trabajo titánico que ha dado como resultado un documental muy recomendable.
Lo dicho, imprescindible para todo amante de la música de The Beatles o George Harrison en solitario o simplemente amante de la buena música. Si bien, su excesiva duración (208 minutos!!!) aconseja verlo en 2 partes (o más).
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viernes, 26 de junio de 2009
Michael Jackson: El triste reinado del solitario Rey del Pop.
Como dice Ennio Morriconne: “A genio, como a santo, sólo se llega después de muerto” y como dice mi madre: “Después de muerto le daban caldo”. Michael Jackson fue en vida un niño prodigio, dueño de una voz privilegiada que hacía buena cualquier melodía y un talento como bailarín y cantante fuera de toda duda.
Ahora que ha fallecido en circunstancias poco claras (como todo mito norteamericano que se precie: Elvis, Marilyn), su obra y su vida se van a glorificar hasta lo infinito por millones de fans de todo el mundo.
Dicen que Michael tuvo una infancia difícil y el éxito le llego pronto, quizás demasiado, en la prestigiosa casa de discos Tamla Motown con los míticos Jackson Five. Para mí esa fue su mejor época, los primeros años 70. Su música se enraizaba en la música negra de décadas anteriores (James Brown, Diana Ross y las Supremes, Stevie Wonder, etc) y el nuevo funk y disco de los años 70.
Al emprender su carrera en solitario el éxito fue estratosférico. Apadrinado por Diana Ross y de la mano del genial Quincy Jones facturó grandes discos que están en la historia de la música por méritos propios. Thriller fue su mejor disco y será para siempre el disco más vendido de la historia, sobretodo ahora que ya casi nadie compra discos. Es innegable que nos dejó grandes temas imperecederos como Billie Jean, Beat it o el mismo Thriller.
Al emprender su carrera en solitario el éxito fue estratosférico. Apadrinado por Diana Ross y de la mano del genial Quincy Jones facturó grandes discos que están en la historia de la música por méritos propios. Thriller fue su mejor disco y será para siempre el disco más vendido de la historia, sobretodo ahora que ya casi nadie compra discos. Es innegable que nos dejó grandes temas imperecederos como Billie Jean, Beat it o el mismo Thriller.

Recuerdo una Nochevieja en la que Martes y Trece junto con Ana Obregón presentaron el video de Thriller y pasé un miedo terrible (por el video, no por Ana obregón). Ese video y otros muchos posteriores cambiaron la forma de vender la música (algo tuvo que ver también la MTV).
En ese aspecto Jackson fue todo un adelantado, sus campañas publicitarias fueron pieza clave de su éxito. Gente como Spielberg, John Landis o Scorsese dirigían los acongojantes videos de sus canciones, siempre a la última en innovaciones técnicas mientras sus giras eran patrocinadas por Pepsi.

Pero un gran éxito conlleva también un gran peso. La industria lo engulló y la presión del éxito le hizo enclaustrarse en su propia jaula de oro: su rancho Neverland, una carísima horterada llena de niños y atracciones de feria. Al final resultó que el mayor enemigo de Michael Jackson era él mismo.
Michael Jackson era el prototipo de artista en la cima que no sabe digerir el éxito y se aisla del mundo al más puro estilo Howard Hughes. Millonario y con poder pero incapaz de llevar su vida y su carrera a buen puerto. Enseguida sus excentricidades se hicieron casi más famosas que sus fantásticos bailes y sus canciones. Los escándalos, el cambio de color de piel, las cirugías (a veces bochornosas), los matrimonios de conveniencia (al más puro estilo de las monarquías del siglo XVI), demandas, juicios, etc acabaron por sepultar su figura bajo un mar de rumores.
Lo peor de todo fue que sus discos dejaron de ser buenos, apurando mucho creo que desde 1991 (hace 18 años!) no lanzaba material decente. Dangerous era un disco irregular pero fue lo último interesante que hizo.Para mí, artísticamente hablando, Michael Jackson llevaba muerto bastante tiempo. Ni Histoy (1996) ni Invencible (2001) fueron buenos discos a la altura del mito. Al final sus caras excentricidades le pasaron factura y las deudas le obligaron a anunciar una resurrección mediante una serie de conciertos en el O2 de Londres que ya nunca podrá llevar a cabo.
Siendo sinceros, este final era de esperar y no desentona con sus últimos pasos hacia el abismo. Casi es preferible antes que verlo arrastrarse por los escenarios con 60 años en giras patéticas por la pasta: imagínatelo haciendo playback y con la cara de un personaje de comic manga de 17 años. Casi es mejor así.
Muchos otros artistas han caído en la desgracia más bizarra: Boy George cumple condena por secuestrar a un chapero, Gary Glitter ha estado varios años preso en Tailandia por tener pornografía infantil en su ordenador, incluso el gran Phil Spector (el excéntrico productor de Tina Turner, The Beatles o John Lennon) cumple condena por matar de un disparo a una actriz de segunda fila. Ángeles caídos.

La casualidad ha querido que Jackson fallezca casi a la vez que Farrah Fawcett, otra aficionada a las cirugías que no supo asimilar su (efímera) fama ni el paso del tiempo. Lo siento Farrah, hasta en la muerte vas a ser eclipsada. Yo no recuerdo la serie Los ángeles de Charlie pero en el film Saturno 3 no estaba nada mal (no recuerdo ninguna otra interpretación suya, la verdad).
Descansen en paz, al fin.
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