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lunes, 17 de enero de 2011

Megamind

Megamind es un villano que desea acabar de una vez con su eterno enemigo Metro Man.


Una peli más de animación de la factoría Dreamworks, no está mal pero no entretiene lo que se supone, la verdad. Tiene algún golpe simpático a costa de homenajes a las pelis de Superman y poca cosa más. Megamind coincide con Gru, mi villano favorito en lo de que el protagonista sea el malo de la película. En ambos casos el villano acabará convertido en héroe pero a mí me gustó bastante más la de Gru. Megamind parece hecha con retales de otras películas. El guión coge elementos de aquí y de allá y lo combina sin demasiada gracia y sin intentar enternecer al personal (cosa que se agradece). Tenemos un protagonista, un adversario, secundarios graciosos, una chica, equívocos de personalidades y los elementos propios del cine de superhéroes.

La dirección es correcta, aunque no innova ni arriesga un ápice, divierte lo justo. Hay alguna escena espectacular pero parece que los de Dreamworks se conforman con hacer pasar un rato agradable al personal. No hay ningún gag memorable, ni ningún chiste realmente digno de mención. Si le sumamos que la historia es previsible y los secundarios no están muy trabajados pues nos da un film correcto, adecuado para los más peques pero que a sus padres puede saber a muy poco. Una pena, la cosa prometía bastante.
Lo que más me defraudó fue el inevitable baile final, parece que no se puede acabar una peli de animación moderna sin que los personajes acaben bailando. Esta vez han elegido el tema Bad de Michael Jackson, que vuelve a estar de moda post mortem. Imaginación al poder.

En la versión original se pueden oír las voces de Will Ferrell, Brad pitt y Tina Fey, seguro que con sus voces la cosa gana algo de diversión.

Dreamworks sigue estando varios pasos detrás de Pixar. Correcta, sin más.
5


lunes, 27 de julio de 2009

Concierto de Madonna en Zaragoza, 25 de Julio de 2009, Feria de Muestras.


Cuando uno va a un concierto de Madonna debe saber qué es lo que va a ver. Yo no esperaba que Madonna cantara de forma espectacular o tocara la guitarra de forma eficiente, son cosas que nunca ha hecho. Sinceramente, existen cientos de cantantes y músicos mejores que ella.

Madonna ofrece un enorme espectáculo perfectamente planificado. Un circo en el que cada paso de baile, cada mirada de complicidad, cada movimiento y cada segundo está coreografiado y calculado al máximo. Nada fue improvisado el otro día, no hubo un fallo ni un paso en falso. Todo funcionó como estaba previsto.

Ahí radica el éxito de Madonna desde hace 25 años. Madonna no es una cantante, es una empresa, una maquinaria perfecta de dar espectáculo y hacer dinero. Siempre ha sabido rodearse de músicos, productores y bailarines bastante mejores que ella. Su carrera no hubiera sido lo mismo si Warner no hubiera contratado los servicios de productores de lujo (Mirwäis, Timbaland, William Orbit, Paul Oakenfolf) que han adaptado sus discos al sonido más moderno de cada momento. Igualmente, ha sido lo suficientemente lista como para contar (a golpe de talonario) con los mejores coreógrafos y bailarines del mundo.

Lo dicho. Lo del otro día fue una puesta en escena milimétricamente diseñada. Pero ello no le restó nada de efectividad ni emoción. El show de Madonna es simplemente perfecto y apabullante. El espectador permanece boquiabierto y anonadado durante todo el show . Entre tanto bailarín, tanta animación por ordenador, tanta plataforma hidráulica, tanta pantalla gigante y tanto cambio de vestuario, las casi dos horas se te pasan volando y disfrutando de lo lindo.


Los mejores momentos fueron las reinterpretaciones de clásicos como Vogue, Music, Ray of Light, Frozen, Like a prayer o Into the groove. Incluso esa horterada de La isla bonita quedó muy apañada con el sorpresivo aire zíngaro. Hubo, obviamente, referencias al mundo árabe y al mundo oriental y vídeo ecologista-pacifista. Tambien se acordó de Michael Jackson mediante una lograda imitación a cargo de uno de sus bailarines que fue todo un subidón.

Vale que las canciones del último disco no son ninguna maravilla, es cierto, pero en escena ganan muchos puntos. Supongo que la iconografía de videojuegos, la pantalla rodeando a la diva o el Rolls Royce hacen que cualquier canción mejore. Incluso la presencia en las pantallas de compañías tan poco recomendables como Britney Spears o Justin Timberlake (puag) se interpretan como aciertos, dentro de unos años quizás nadie se acuerde de ellos, pero ahora Madonna los utiliza sabiamente para acercarse al público más joven.
¿Y ella? Pues impecable, no paró de bailar y saltar durante todo el tiempo que estuvo en escena. Tan pronto saltaba a la comba cual colegiala, que hacía de dominatrix, gitana, bailarina erótica o monje encapuchado. Una locura.


Puede que hiciera playback, no lo sé, yo no noté nada ni tampoco se lo achacaría si en algún momento lo hizo. Un día haces tú la prueba a bailar como ella y cantar a la vez y me cuentas qué tal te va cuando un pulmón te salga por la boca. Soltó alguna tontería como decir en castellano “Estoy muy caliente” o algún triste intento de emular a Hendrix (sodomizando a la guitarra contra el amplificador) que se podría haber ahorrado, la verdad. Pero en general estuvo muy entregada y se esforzó a tope aunque el aforo no estuviera lleno. Chapeau.

Nunca he sido fan de Madonna, ni creo que sus discos sean gran cosa, pero en directo… es la reina. Las aspirantes al trono tendrán que esperar aún unos años, lo siento, Britney.

p.d.1: La organización fue tan penosa y el calor tan agobiante como todos esperábamos.

p.d.2: Gracias a Pilutxi y Alice, sin ellas este artículo no hubiera sido posible. Gracias.


lunes, 13 de julio de 2009

PRINGAO TOUR 2009


Lo llevo oyendo hace días y ahora ya es más que un rumor. Parece ser que la promotora del concierto de Madonna en Zaragoza (previsto para el 25 de Julio) lo está pasando francamente mal para conseguir vender las entradas y no hacer el ridículo.


Si lo piensas fríamente, no es de extrañar:


-El último disco de Madonna es bastante flojo (por decirlo suavemente) y no ha vendido lo que se esperaba (no sé quien hace los cálculos pero ya le vale). Con las descargas ilegales hasta los mitos se resienten, lo de leyenda y genio le caerá encima a Madonna el día que fallezca, hasta entonces será una arpía, una hortera, una provocadora y una adicta al botox.


-La crisis económica es otro factor a tener en cuenta, no todo el mundo está dispuesto a pagar 100€ por mucha Madonna que sea.


- La ubicación del show es otro terrible factor en contra: un secarral como es el parking de la feria de muestras de Zaragoza es una aberración sin igual. Ni un puñetero árbol ni la más mínima sombra.

Los que asistieron a conciertos anteriores allí celebrados (Rolling Stones, Rem) saben de sobra del calor insoportable (y más en julio) y los tremendos atascos que se originan en semejante ubicación. Supongo que el temor a las lipotimias y a los golpes de calor harán que el número de asistentes sea aún menor. También hay que tener en cuenta cómo se las gasta el tiempo en Aragón: En el mes de Julio o te asas de calor o te cae una tormenta (probablemente con granizo) que acaba con cualquier escenario (que le pregunten a Deep purple, que por dos veces han intentado actuar en Zaragoza y las tormentas se lo han impedido).


- Si sumamos el hecho de que Madonna toca también en Madrid y Barcelona (grandes ciudades a pocas horas de distancia) la cosa se complica.


Resultado: ahora lloran todos (Ayuntamiento, promotores y hasta Rita la cantaora) debido a que sólo se han vendido 20.000 entradas de las 52.000 puestas a la venta.



Yo me compré la entrada el mismo día que salieron a la venta (superando al fin mi recelo ancestral a los macro conciertos) y ahora asisto cabreado al hecho de que casi las regalan comprando un helado de limón. Que si a mitad de precio si adjuntas una entrada a un partido de fútbol del Real Zaragoza, que si 25% menos por ser socio de la Fnac o casi el 50% si tienes la puñetera tarjeta del Corte Inglés. Y seguimos hasta que las acaben regalando si pasas a tus niños por el manto de la Virgen del Pilar.


Se rumorea que la empresa promotora piensa recompensar a los involuntarios pringaos que compramos las entradas hace meses. Dicen que nos van a regalar una camiseta. Espero que tengan de distintas tallas, que siempre me toca una XXXL y parezco rapero sin quererlo. Si puede ser, propongo que en la mía ponga “PRINGAO TOUR 2009”. Nos podían hacer un descuento en cremas de protección solar o un barato en el servicio de grandes quemados del hospital Miguel Servet.


Es Zaragoza una ciudad en la que no se defiende la música y la cultura por parte de las instituciones, se piensan que cultura sólo es llenar grandes estadios, Expos o explanadas al rojo vivo. Yo preferiría que se apostara por buenos grupos musicales aunque tocaran en recintos más pequeños (que los hay) antes que grandes superestrellas (casi siempre en horas bajas: Rolling Stones, Michael Jackson, Bob Dylan, Rem, la propia Madonna) que casi nunca salen rentables. A los promotores y a los ayuntamientos (¿no tienen nada mejor que hacer?) les da igual la cultura, van que la cosa les salga rentable (económica o electoralmente) y punto. A hacer negocio y poco más.


Al final no sé si el concierto de Madonna se llevará a cabo. Yo espero que sí. Igual Madonna no está para hostias ese día (las divas son así) y pasa de cantar (aunque sea en playback) ante un aforo que no esté a reventar. Igual le entra un extraño catarro repentino o se va a Namibia a adoptar a un poblado entero para limpiar su conciencia o sale a tocar media hora y se pira en su jet privado a Londres. Espero que no ocurra ninguna de tales cosas y que el concierto se celebre.


También espero que sirva de lección y escarmiento a quienes lo han organizado de forma tan apresurada y chapucera.

viernes, 26 de junio de 2009

Michael Jackson: El triste reinado del solitario Rey del Pop.

Como dice Ennio Morriconne: “A genio, como a santo, sólo se llega después de muerto” y como dice mi madre: “Después de muerto le daban caldo”.


Michael Jackson fue en vida un niño prodigio, dueño de una voz privilegiada que hacía buena cualquier melodía y un talento como bailarín y cantante fuera de toda duda.
Ahora que ha fallecido en circunstancias poco claras (como todo mito norteamericano que se precie: Elvis, Marilyn), su obra y su vida se van a glorificar hasta lo infinito por millones de fans de todo el mundo.


Dicen que Michael tuvo una infancia difícil y el éxito le llego pronto, quizás demasiado, en la prestigiosa casa de discos Tamla Motown con los míticos Jackson Five. Para mí esa fue su mejor época, los primeros años 70. Su música se enraizaba en la música negra de décadas anteriores (James Brown, Diana Ross y las Supremes, Stevie Wonder, etc) y el nuevo funk y disco de los años 70.

Al emprender su carrera en solitario el éxito fue estratosférico. Apadrinado por Diana Ross y de la mano del genial Quincy Jones facturó grandes discos que están en la historia de la música por méritos propios. Thriller fue su mejor disco y será para siempre el disco más vendido de la historia, sobretodo ahora que ya casi nadie compra discos. Es innegable que nos dejó grandes temas imperecederos como Billie Jean, Beat it o el mismo Thriller.

Recuerdo una Nochevieja en la que Martes y Trece junto con Ana Obregón presentaron el video de Thriller y pasé un miedo terrible (por el video, no por Ana obregón). Ese video y otros muchos posteriores cambiaron la forma de vender la música (algo tuvo que ver también la MTV).
En ese aspecto Jackson fue todo un adelantado, sus campañas publicitarias fueron pieza clave de su éxito. Gente como Spielberg, John Landis o Scorsese dirigían los acongojantes videos de sus canciones, siempre a la última en innovaciones técnicas mientras sus giras eran patrocinadas por Pepsi.
Pero un gran éxito conlleva también un gran peso. La industria lo engulló y la presión del éxito le hizo enclaustrarse en su propia jaula de oro: su rancho Neverland, una carísima horterada llena de niños y atracciones de feria. Al final resultó que el mayor enemigo de Michael Jackson era él mismo.

Michael Jackson era el prototipo de artista en la cima que no sabe digerir el éxito y se aisla del mundo al más puro estilo Howard Hughes. Millonario y con poder pero incapaz de llevar su vida y su carrera a buen puerto. Enseguida sus excentricidades se hicieron casi más famosas que sus fantásticos bailes y sus canciones. Los escándalos, el cambio de color de piel, las cirugías (a veces bochornosas), los matrimonios de conveniencia (al más puro estilo de las monarquías del siglo XVI), demandas, juicios, etc acabaron por sepultar su figura bajo un mar de rumores.
Lo peor de todo fue que sus discos dejaron de ser buenos, apurando mucho creo que desde 1991 (hace 18 años!) no lanzaba material decente. Dangerous era un disco irregular pero fue lo último interesante que hizo.
Para mí, artísticamente hablando, Michael Jackson llevaba muerto bastante tiempo. Ni Histoy (1996) ni Invencible (2001) fueron buenos discos a la altura del mito. Al final sus caras excentricidades le pasaron factura y las deudas le obligaron a anunciar una resurrección mediante una serie de conciertos en el O2 de Londres que ya nunca podrá llevar a cabo.


Siendo sinceros, este final era de esperar y no desentona con sus últimos pasos hacia el abismo. Casi es preferible antes que verlo arrastrarse por los escenarios con 60 años en giras patéticas por la pasta: imagínatelo haciendo playback y con la cara de un personaje de comic manga de 17 años. Casi es mejor así.


Muchos otros artistas han caído en la desgracia más bizarra: Boy George cumple condena por secuestrar a un chapero, Gary Glitter ha estado varios años preso en Tailandia por tener pornografía infantil en su ordenador, incluso el gran Phil Spector (el excéntrico productor de Tina Turner, The Beatles o John Lennon) cumple condena por matar de un disparo a una actriz de segunda fila. Ángeles caídos.


La casualidad ha querido que Jackson fallezca casi a la vez que Farrah Fawcett, otra aficionada a las cirugías que no supo asimilar su (efímera) fama ni el paso del tiempo. Lo siento Farrah, hasta en la muerte vas a ser eclipsada. Yo no recuerdo la serie Los ángeles de Charlie pero en el film Saturno 3 no estaba nada mal (no recuerdo ninguna otra interpretación suya, la verdad).

Descansen en paz, al fin.