Mostrando entradas con la etiqueta Samuel L. Jackson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Samuel L. Jackson. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de enero de 2016

Los odiosos ocho (The hateful eight)

El octavo film de Tarantino se podría haber publicitado como La película que casi no fue o La película que el destino no quería que vieras. Cuando el proyecto estaba en pre-producción hubo una filtración del guión, supuestamente por parte del agente del actor Bruce Dern. Dicha filtración dio al traste con las ganas de Tarantino de seguir con la película. Tras una lectura con actores y unas modificaciones en el texto, Tarantino se decidió a rodar su película. Incluso siguió con su empeño de rodarla en 70mm, toda una extravagacia que no hacía más que dificultar su distribución en salas comerciales ya que este formato ya no se usa desde hace décadas. En los últimos años únicamente Interstellar y The Master se han proyectado en este formato en las escasas salas habilitadas para ello. Pero Tarantino tiene el aval de los Weinstein, el todopoderoso clan de Hollywood.
También lo tuvo difícil a la hora de lograr que el maestro Ennio Morricone escribiera la banda sonora del film. El anciano maestro no comparte la forma de utilizar la música de Tarantino y salió bastante escaldado de sus anteriores colaboraciones. Tarantino se salió con la suya una vez más. Sin embargo, poco antes del estreno hubo otra filtración y la película estaba disponible para su descarga en las redes semanas antes de su estreno. Todo parecía estar en contra de The hateful eight, pero finalmente se ha estrenado y con bastante éxito.

Los odiosos ocho es puro cine de Tarantino trasladado al lejano oeste. Estamos ante un nuevo ejercicio de reciclaje de Tarantino. Tras más de 20 años de carrera, Tarantino ya no puede ser considerado como un chico rebelde con ganas de empatar al espectador a base de violencia y diálogos ingeniosos. Su cine es puro reciclaje, es cierto, pero nadie recicla como él y nos devuelve géneros denostados en películas de calidad. Tarantino debe ser considerado ya como un autor con un estilo propio y bien definido.
Creo que estamos ante el mejor libreto de Tarantino desde hace mucho tiempo. Me gustó la presentación de los personajes, hacía mucho que Tarantino no me sorprendía gratamente con sus diálogos y sus flashbacks. Todo el pasaje en la diligencia me parece muy logrado, lo mejor de su autor desde Kill Bill.
Estamos ante su obra más equilibrada en mucho tiempo. Sus últimas películas tenían buenos momentos pero en conjunto no resultaban coherentes. Ni Malditos bastardos ni Django desencadenado (ni mencionemos a Death proof o Planet terror) me dejaron el regusto a buen cine que sí me ha dejado The hateful eight. No pensemos ahora que este tipo ha reinventado el séptimo arte. Ni mucho menos. Pero su historia es original a base de coger elementos de sitios tan dispares como las novelas de Agatha Christie y llevarlas a una cabaña en mitad de una tormenta en el lejano oeste. Estamos ante un Whudunit en toda regla. Es decir, una trama detectivesca por descubrir quien es el culpable. Tan simple como eso. Con una buena presentación de personajes y un buen desarrollo de la trama, el amigo Tarantino nos entrega un film que se hace ameno durante buena parte de su excesivo metraje. Tarantino es tan consciente de su autoría que se permite el lujo de narrarnos él mismo con su propia voz (indispensable la versión original) parte de los hechos. También divide la acción en capítulos y obviamente la sangre es algo que abunda en su película. Puro Tarantino. De hecho, al film que más se parece es a Reservoir dogs, en ambos los personajes están atrapados y deben descubrir quien de ellos no es quien dice ser. The hateful eight se podría considerar una versión western de Reservoir dogs.

Tarantino construye un guión inteligente que mantiene al espectador siempre en vilo. Cierto, le sobran algunos minutos hacia el final pero no se me hizo tan pesado como, por ejemplo, Django Desencadenado. El hilo conductor del film siguen siendo esos diálogos endiablados y esos relatos que harán las delicias de cualquier aficionado a este autor. De los mejores casi desde Pulp Fiction.

No pude dejar de pensar que los personajes atrapados en la cabaña son una despiadada representación de la sociedad americana. Tenemos representantes de la ley que son poco de fiar, sureños racistas, mujeres golpeadas, mexicanos, ingleses con aires de superioridad, ciudadanos que se niegan a separarse de sus armas y negros que han aprendido a usar las armas que han heredado de los blancos. Todo un crisol que podría considerarse como el caldo de cultivo que ha generado la sociedad americana actual. No creo que hay sido casual el reunir a esos personajes en un lugar aislado. Esa cabaña viene a representar un país formado por personas que no se fían los unos de los otros.

 Para poner en marcha todo este complicado castillo de naipes Tarantino necesita una vez más de actores que estén a la altura. Ahí tenemos a actores ya habituales en su filmografía como Kurt Russell, Tim Roth, Michael Madsen o Samuel L. Jackson. Todos están más que perfectos y se mueven como pez en el agua esa pecera llena de tiburones que es la cabaña. Pero de todo el reparto yo me quedo con una sensacional Jennifer Jason Leigh. Me encantó su personaje y la forma de plasmarlo de esta señora, una lástima que su trayectoria ha pasado con más pena que gloria en los últimos lustros. Quizás esta película suponga el espaldarazo definitivo para su carrera, ya sabemos lo que les gusta a los yanquis lo de relanzar carreras mortecinas.

Lo dicho, lo mejor de Tarantino en mucho tiempo.

7

sábado, 26 de abril de 2014

Capitán América: El soldado de invierno


 Ya tenemos aquí la Segunda adaptación de las aventuras del capitán América.

 De todos los superhéroes Marvel al que le tengo más paquete es al Capitán América. Entiendo que el personaje se creó con fines propagandísticos en plena Segunda Guerra Mundial pero 70 años después no le veo el sentido. En el mundo sigue habiendo buenos y malos (el temible eje del mal) pero las cosas ya no están tan claras y lo de ir por la vida con el traje de barras y estrellas ha sido siempre una horterada. Por suerte, los de Marvel (ahora en manos de Disney) solventaron el problema del anacronismo del Capitán América a base de ironía en la primera película y en Los Vengadores.

Ahora en la secuela la cosa sigue por el mismo camino, se ha adaptado de forma aceptable (cosa que parecía casi imposible) el personaje a los nuevos tiempos (hasta aparece una tienda Apple). En esta película reconocemos hechos de la historia reciente norteamericana como el anteponer la seguridad frente a libertad, el espionaje masivo o la difusión de secretos de estado. Más allá de ser una simple película de explosiones y patadas, esta película aprovecha para criticar levemente la política norteamericana. El film traza un paralelismo entre los hechos acontecidos en Los vengadores (el ataque a Nueva York de serpientes gigantes voladoras) y el 11-S, ambos hechos cambian la percepción de seguridad y son la excusa para tomar drásticas medidas. Sólo que en el cine las medidas son más fantasiosas. El propio S.H.I.E.L.D.  se parece bastante a la CIA (lo de reclutar científicos nazis) con una estructura a lo Al Qaeda.
A mí me pareció interesante lo de evaluar el pasado de las personas a través de espiar e-mails y conversaciones para detectar futuras amenazas. Ya sabemos que el espionaje indiscriminado a puesto en apuros al presidente Obama.


Pero no olvidemos que estamos ante un blockbuster sin mayores pretensiones que entretener al personal, cosa que consigue sobradamente. Estamos ante un film de la factoría Marvel con una historia amena y muy buenas escenas de acción. Por momentos parece un film de Jason Bourne más que una adaptación del capitán América. Yo me lo pasé como un crío con esta película y no me sobran ninguno de sus 128 minutos. Quizás la traca final sea demasiado apabullante con tantas explosiones, muy al estilo de Los Vengadores, pero a mí me gustó.

 Por suerte, el guión está bastante currado y se le ha dado más protagonismo a los personajes de Scarlett Johansson (que está preciosa) y Samuel L. Jackson (éste no tanto) y se ha construido una trama muy entretenida (dentro de los cánones del cine de superhéroes Marvel). Incluso me gustaron los villanos. Robert Redford tiene pinta de miembro del Tea Party, no desvelo nada, su personaje huele a villano desde el minuto uno.  Como era de esperar, el film está perfectamente integrado en el universo Marvel y conecta  con lo visto en anteriores entregas. Hay menciones a Stark y al doctor Banner, así como otro divertido cameo de Stan Lee. Pero incluso hay en el guión hueco para guiños cinéfilos a Juegos de guerra, En busca del arca perdida (éste no es fácil) o Pulp Fiction.

 No todo iba a ser positivo, el personaje de El Halcón está metido con calzador y, aunque los efectos especiales están muy bien, no me resultó creíble su forma de volar. También al final se les va la mano con el patriotismo y vuelve a aparecer el dichoso traje original.

Muy entretenida y tremendamente ruidosa.

5,5

domingo, 6 de abril de 2014

Robocop (2014)


Han pasado más de 25 años desde el estreno del film original cuando nos ha llegado este innecesario y decepcionante remake. Un remake fruto de la escasez de ideas que impera dentro del cine hollywoodiense actual.

 Hollywood se ve totalmente incapaz de crear nuevos mitos y se dedica a reciclar ideas que saben que funcionan. John McClane sigue al pie del cañón e incluso Stallone y Scharzenegger han unido fuerzas.  Pero ya no estamos en los años ochenta, las cosas han cambiado en el cine de acción, a peor. Todo lo que hacia especial a la película original ha desaparecido. No hay rastro de la extrema violencia ni de la ironía del film original. Este Robocop es un producto sin alma y sin nada nuevo que aportar. Un blockbuster palomitero del cual nadie hablará dentro de 25 años.


 Una pena pero es innegable que este film es un fracaso de principio a fin, ni siquiera haría falta compararlo con el original. Ya la escena inicial con un Samuel L Jackson haciendo de presentador televisivo ( tan capcioso y reaccionario que parece sacado de Intereconomía o 13 TV) nos deja claro que la peli va por caminos distintos al original. Su crítica al avance de la tecnología armamentística y al uso de ésta sólo fuera de las fronteras norteamericanas se queda en una mera anécdota. A mí me recordó a ciertas paradojas de la política exterior norteamericana (como tener presos durante años sin juzgar en una base norteamericana ubicada en territorio invadido a los cubanos, sí, hablo de Guantánamo), siempre hay una manera de burlar la ley y de manipular a la opinión pública.  Robocop sigue siendo un peón en manos de las grandes empresas pero la crítica al capitalismo está ahora mucho más difusa. Aquí se acaba toda la crítica del film. El resto es un anodino film de ciencia ficción apto para casi toda la familia. 

No me han gustado las modificaciones sobre el original, no se trata de hacer un calco con mejores efectos, pero sí, al menos, hacer alguna aportación atractiva o novedosa. Yo sólo esperaba un film ameno que tuviera algo de la crítica del original y algún guiño de cara a la galería. La verdad es que sólo han respetado unos pocos elementos al inicio del film para que los fans del original se no se sientan estafados. Han decidido recuperar el logo original, el score de Basil Poledouris y los célebres ED-209. Pero ahí se acaban las similitudes. Todo lo demás se ha modificado buscando agradar al gran público, quedando la violencia y la ironía reducidas a su mínima expresión. Hay muchas escenas de lucha sin una gota de sangre e incluso la agresión que sufre el agente Murphy resulta bastante light (sobre todo si la comparamos con la cruel escena del original). Yo eché de menos unos villanos a la altura, ni siquiera era necesario que fueran tan sanguinarios como los del original, con un poco de carisma era suficiente, ni por esas.

  Pero las decepcionantes modificaciones no acaban aquí, incluso se ha cambiado el sexo el agente Lewis, pasando de ser una mujer a ser el típico secundario de color que ayuda al protagonista. Parece ser que ahora estaría mal visto que un Robocop tuviera de compañero a una mujer o había que cumplir con la cuota de actores de color. Tampoco entiendo a qué viene lo de conservar la mano derecha de Murphy, no tiene ninguna lógica ni aporta nada al personaje, sólo es un punto débil dentro de la armadura.
Se ha dado más protagonismo a la familia de Alex Murphy modificando el hecho de que Murphy no ha perdido su memoria. Parece que ahora era importante que Robocop conservara sus recuerdos y su personalidad, por lo que ya no hay lucha interna dentro del personaje. Murphy sabe siempre quien es, no debe sobreponerse a una programación. Por cierto, yo eché de menos la cuarta directriz, ahora se ha sustituido por unas ridículas pulseras cuyo impacto es mucho menor.

El responsable de dirigir este desastre de remake es el brasileño José Padilha, responsable de la estupenda Tropa de élite. Lamentablemente, no se vislumbra nada del buen hacer de este director en este producto de laboratorio. Padilha sabe mover la cámara y entrega eficientes escenas de acción, el problema del film no es suyo, es de un pésimo guión. Los efectos especiales están bastante bien, no es que innoven nada pero son lo mejor de la peli. Lo que no me gustó fue el pésimo diseño que incluye una ridícula moto con luces y un traje de Robocop que recuerda demasiado al Batman de Nolan. Pésima idea la de pintar de negro la armadura.

En cuanto a los actores, pues Joel Kinnaman (The killing) no lo hace mal pero el toque humano que han intentado darle al personaje no me acabó de convencer y eché de menos la gélida interpretación de Peter Weller. También aparece un Gary Oldman que está bastante comedido al principio de la peli pero poco a poco va dejando paso a su ya habitual exceso de gesticulaciones y gritos en un personaje que no hay por donde cogerlo. Me gustó algo más el recuperado Michael Keaton en su papel de dueño de la multinacional OmniCorp. Por cierto, la guapa Abbie Cornish no me acabó de convencer como madre y esposa desconsolada.

 Un remake totalmente prescindible.

4



Puestos a recordar al Robocop de Verhoeven, os recomiendoyo el proyecto Our Robocop remake, una reconstrucción realizada con mucho cariño por aficionados al original que le rinden un merecido homenaje. El film está formado por segmentos realizados cada uno de ellos por un equipo distinto. Os dejo con el segmento que recrea con bastante gracia uno de los momentos más célebres del film orginal.


martes, 11 de marzo de 2014

Old boy


Definitivamente Spike Lee ha perdido el rumbo. El que fuera l'enfant terrible del cine norteamaericano de finales de los años ochenta parece estar inmerso en una enorme crisis creativa. Lee ya sólo acepta encargos como si no tuviera nada nuevo que contar. La industria blanca lo ha fagocitado. Ya no hace joints, hace films.

 Es evidente que el tono reivindicativo de sus primeros tiempos ya no procede, recordemos que hay un negro en la Casa Blanca y estar 30 años llamando racista a todo el mundo puede resultar aburrido, aunque muchas veces no le falte razón. Puede que Spike Lee esté dolido porque Tarantino le haya robado el puesto como el chico malo de Hollywood, pero yo opino que el Woody Allen negro debería dejar de mirarse el ombligo con encargos y volver a escribir sus propias historias (suponiendo que tenga algo interesante que contar). Me imagino que no hay nada menos apasionante para un director que hacer un remake. Puestos a ello, Spike Lee se atreve ni más ni menos que con Old boy, el film de culto de Park Chan-wook ( Sympathy for Lady Vengeance, ThirstStoker) y una de las propuestas cinematográficas más radicales que recuerdo.


En este remake yanqui Lee ha modificado bastantes elementos del guión dejando a la historia original muy mermada en cuanto a su impacto sobre el espectador. Lee ha domesticado la historia para que sea digerible por buena parte del gran público, alejándose años luz de las extremas violencia y crueldad del film original. Al menos, no cae en la estupidez de muchos remakes ni toma al espectador por idiota pero, en comparación con la original, su Old boy sale perdiendo por goleada. Es la visceralidad del original la que la hizo única, el film de Spike Lee es uno más de venganzas con final inesperado.

 Es el sentido oriental de la venganza llevada a sus últimas consecuencias una de las características del cine surcoreano, al trasladarlo a occidente la cosa no acaba de funcionar de igual modo. Es cierto que el original era demasiado excesivo en todos los sentidos pero por ello se ha convertido en un film de culto. Esta nueva versión no pasa de ser un entretenimiento aceptable. Me gustaron ciertas modificaciones, no se han limitado a volver a rodar plano a plano sino que se han introducido variaciones que no siempre surgen el efecto esperado. El final pretende ser sorprendente (y puede que lo sea para algunos espectadores) pero nada puede igualar al final original.  El listón estaba demasiado alto.


Los personajes no tiene ni el carisma ni la fuerza de los originales, no están mal pero no dejan de ser meras fotocopias descafeinadas. Josh Brolin hace un buen papel y se nota que se trabajó el personaje en lo físico, pero queda muy lejos de la rabia contenida del personaje original. Tampoco el gran villano de la función está a la altura, si el original resultaba repulsivo, aquí el interpretado por Sharlto Copley resulta patético con ese vestuario ridículo y esos gestos impostados. Parece un vilano de Austin powers. Otro que desentona bastante es un Samuel L. Jackson con cresta y vestido de mamarracho. Me gustó bastante más el personaje interpretado por Elisabeth Olsen, hermana pequeña de las insufribles gemelas Olsen y bastante mejor dotada que sus hermanas en todos los sentidos. Vamos, que sale desnuda.

  Se nota el saber hacer de Spike Lee tras la cámara, el tipo sabe rodar y su film tiene un ritmo trepidante que hace agradable su visionado. Sin embargo, el resultado desmerece bastante respecto del original.  Me resultaron divertidos algunos guiños al film original (el pulpo) e introduces elementos orientales (el buda, la chica del paraguas, etc) sin venir a cuento, a modo de homenaje al cine oriental (digo yo). Sin embargo, es triste decir que las novedades que aporta sólo sirven para edulcorar la trama. No aporta nada de valor a la historia, sólo la hace más digerible.
 Por cierto, un par de detalles que me hicieron daño a la vista mientras veía el film:
Primero: el film está lleno de productos de Apple mostrados sin ningún pudor. Spike Lee ha caído de lleno en uno de los product replacement más evidentes y zafios de la historia reciente. Segundo: la famosa escena del martillo está resuelta de forma más que eficiente excepto por el detalle de que se nota demasiado que algunos extras se esperan a golpear y/o a ser golpeados.


Un remake innecesario más en el que la personalidad de su director se ha visto diluida en un buen puñado de dólares.

5

jueves, 17 de enero de 2013

Django desencadenado (Django unchained)



 Quentin Tarantino es el gran gurú del cine comercial de los últimos 20 años. El maestro de la técnica del corta y pega ha abordado las artes marciales, la blaxplotation, la segunda guerra mundial o el cine negro. Era de esperar que, tarde o temprano, desembarcara en el western.





Django desencadenado es Tarantino en estado puro, cine divertido sin mayores pretensiones. Por supuesto, Tarantino sigue homenajeando y copiando todo lo que se le antoja. Esta vez le ha tocado al spagueTti western de Sergio Leone, pues a ello a saco. Tarantino sabe lo que no gusta de esa películas y nos lo ofrece en bandeja. Imita el aire retro de los títulos de crédito, raya digitalmente el negativo de la película para envejecerlo, usa trucos viejos para la sangre, copia planos de Sergio Leone e incluso recupera la música del maestro Ennio Morriconne. Sin complejos de ningún tipo. Ya que copia, lo hace a plena luz del día, algo que honra al amigo Tarantino. No como otros que copian y lo hacen sin citar sus fuentes ni sus referencias. Tarantino fue fan antes que director y su filmografía puede verse como un intento de emular y dar prestigio a ese cine de serie B que nunca ha tenido el merecido reconocimiento.



 Pero en Django Tarantino no sólo emula films del pasado, como siempre, aporta elementos de su cosecha propia: diálogos ingeniosos, situaciones inverosímiles, recuperación de viejas glorias (Don Johnson en este caso), etc. El film tiene una primera parte muy buena, con unos personajes y unos diálogos que se podrían enmarcar dentro de lo mejor que ha escrito y dirigido el amigo Tarantino. Ese dentista metido a cazador de recompensas interpretado magistralmente por Christoph Waltz es todo un hallazgo. Sus frases y la forma de salir de las situaciones límite que él mismo provoca son simplemente geniales. Obviamente, Jamie Foxx no puede competir con el carisma de su compañero pero es un eficaz contrapunto. El esclavo recién liberado y el cazador de recompensas formarán una singular unión. Juntos empezarán un viaje iniciático semejante al de Don Quijote y Sancho Panza. A mí su relación me recordó a la Quijotización de Sancho, es decir: ambos personajes acabarán asumiendo como suyas cualidades que intentan erradicar en el otro. Sancho intentará que Don Quijote no crea en ínsulas pero él mismo acabará creyendo en ellas al final justo cuando Don Quijote recupere la cordura en su lecho de muerte. Algo así ocurre en Django desencadenado, el maestro acabará finalmente asumiendo cualidades que intenta reprimir en el alumno. Todos somos humanos.

Un spaghetti western necesita un villano a la altura, un ser tan cruel y despiadado al que el público desee ver morir y al que lamente que sólo se le pueda matar una vez. Nada mejor para ello que el racista dueño de una plantación interpretado por un Leonardo DiCaprio al que se le nota que se lo pasó muy bien en esta película. DiCaprio está excesivo e histriónico, pero el personaje lo requiere. Su disertación sobre el motivo por el que los esclavos no se rebelan es ya todo un clásico a la altura de los mejores momentos de la filmografía de Tarantino. La tensión durante la escena de la cena y todo el desenlace de la misma me gustaron mucho. Hablando de racistas, la escena del Ku Klux Klan es tan divertida como terrible: hay que ver el daño que pueden hacer unos pocos paletos con la cara tapada.

Lamentablemente, Tarantino es otro que últimamente tiene problemas para saber qué debe cortar de una película, no todo lo rodado tiene la misma calidad ni se puede mantener el interés del espectador durante tres horas a base del carisma de los personajes y situaciones límite.  Pasada la primera mitad, Tarantino se enreda en unos diálogos que ya no son tan absorbentes. A mí me pareció algo tediosa y demasiado larga la parte final del film. Aún nos quedan sorpresas y algún tiroteo espectacular (con miles de litros de sangre y música de hip hop incluida) pero el film ha perdido fuelle y el factor sorpresa. Justo cuando aparece Franco Nero, en un cameo sólo explicable como homenaje al film Django que Nero protagonizó en los 70, es cuando el ritmo empieza a decaer. Todo lo referente al personaje de Samuel L. Jackson se me hizo especialmente cargante. Tampoco le veo mucho sentido al cameo del propio Tarantino, es ya demasiado tarde y alarga el film innecesariamente. Es casi imperdonable que un film que empieza tan condenadamente bien acabe con el espectador mirando el reloj.

Me ocurre con Django desencadenado como con Malditos bastardos, tiene momentos de puro cine de entretenimiento pero el exceso de metraje está a punto de arruinar la diversión.

6


domingo, 6 de mayo de 2012

Los vengadores (The avengers)



Para que luego digan que comento películas muy raras que no conoce nadie. Hoy toca hablar de Los vengadores. Los vengadores te da justo lo que promete, ni más ni menos. Si no te gustan las películas de superhéroes de la Marvel, pues no le verás la gracia. Si te criaste leyendo los cómics de Los vengadores (como es mi caso) probablemente saldrás encantado. Incluso opino que los no iniciados en los cómics pueden salir más que contentos si no le exigen nada a la película.

Los vengadores es puro entretenimiento pirotécnico a base de efectos especiales, es cierto, pero lo mejor de la peli (lo que la separa de basuras tipo Transformers o G.I Joe) es que consigue que cada personaje mantenga su propia personalidad (ya presentada en película anteriores) logrando que los piques entre los héroes sea lo más destacado del film. A parte de espectaculares efectos especiales y alucinantes escenas de acción como la de el ataque al portaaviones volante o la batalla final en la destrozan medio Nueva York, esta película consigue entretener a base mezclar con cierta habilidad a personajes tan opuestos que las chispas saltan inevitablemente. Más que el enfrentamiento con los villanos, en mi retina se quedaron las peleas entre Thor y Hulk o entre Iron Man y El capitán América. Por cierto, me gustaron mucho las referencias al traje desfasado y hortera del Capitán. Es esa ironía y esa auto parodia lo que salva de la quema a esta serie de películas sobre personajes Marvel. No procede ponernos puristas con el guión (una chorrada bastante grande que no hay por donde cogerla) ni debemos pedirle fidelidad a unos cómics que empezaron a publicarse en 1963. Pero sí hemos de agradecerle ciertos golpes de humor y que no trate al espectador adulto de idiota.



El director Joss Whedon (Serenity, Buffy la cazavampiros) se limita a narrar lo que pone en el guión y a cumplir con su función de asalariado. Al menos consigue que las peleas se entiendan y no marea al espectador. No es esta una película de autor, es una película de estudio dedicada a gustar al mayor número posible de espectadores. Visto lo visto, el objetivo se ha cumplido, los niños que había en  la sala se lo pasaron en grande y yo salí con la cabeza y los oídos aturdidos pero satisfecho. Tenía mucho miedo a esta película pero creo que la esencia de los personajes se ha respetado y el espectáculo es más que digno.

¿Los actores? Pues están correctitos en sus papeles, me sigue gustanto mucho el irónico y macarra Tony Stark de Robert Downey Jr (impagable esa camiseta de Black Sabbath) y a Scarlett Johansson le siguen quedando muy bien las mallas negras. Yo hubiera optado por unos trajes femeninos más escuetos o menos resistentes a los fragores de la batalla, pero es una opinión personal. Del resto del reparto me quedo con Tom Hiddleston y su Loki manchando de baba el cristal que le separa de la Viuda negra. A destacar el inevitable cameo de Stan Lee (que para algo es el creador de todo este tinglado) y la divertida aparición de Harry Dean Stanton.

 Los Vengadores es un film palomitero casi perfecto para pasar al rato y que dejará más que satisfechos a los aficionados al cómic.


P.S.1 : ¿Habrá Los Vengadores 2? Me apuesto mi colección de tebeos de Los vengadores de ediciones Fórum a que sí. Por cierto, no os levantéis de asiento nada más empezar los títulos finales, como viene siendo habitual, os espera una sorpresa.

P.S. 2: Pero qué ojo tienen los de Marvel que hasta han incluido un temazo nuevo de Soundgarden (uno de mis grupos favoritos de los 90) tras 15 años de inactividad discográfica. Otro punto más a favor de esta peli.