Han Solo: una historia de Star Wars es una película que nunca hubiera debido rodarse. Así de claro. Es totalmente innecesaria y prescindible. Si ya George Lucas acabó con el misterio que rodeaba a Darth Vader en los olvidables episodios I, II y III, ahora los de Disney se empeñan en destriparnos el origen del personaje más carismático de la franquicia: Han Solo. Un error. No hacía falta, de verdad, y menos si el resultado es así de inocuo.
Mostrando entradas con la etiqueta star wars. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta star wars. Mostrar todas las entradas
sábado, 23 de junio de 2018
sábado, 16 de diciembre de 2017
Star Wars, Episodio VIII: Los últimos Jedi
Toca hablar del octavo episodio de Star Wars, la mítica saga creada hace 40 años por un George Lucas que ya no está a los mandos.
martes, 20 de diciembre de 2016
Rogue one: una historia de Star Wars
Disney sigue explotando la gallina de los
huevos de oro que suponen los derechos de explotación de la saga de Star wars.
Al menos, ahora que George Lucas ya no está al mando, no
corremos el peligro de que se saque de la
manga insoportables personajes de grandes orejas generados por ordenador. Rogue
One no es un episodio más de Star Wars, tampoco es una precuela ni una secuela,
sino un spin-off. No es el primero del
universo Star Wars, afortunadamente
casi nadie se acuerda de aquellos subproductos para televisión llamados La Aventura de los Ewoks (1984) y La Batalla en el Planeta de los
Ewoks (1985) que incluso
llegaron a estrenarse en salas comerciales en nuestro país. Obviamente Rogue
one no será el último spin-off. Ya se habla de otros como el dedicado a
narrar la juventud de Han Solo, Boba Fett o Chewbacca. ¿Acaso no fueron los
episodios I, II y III las aventuras del joven Darth Vader? ¿Acabaremos viendo
una serie llamada Tatooine con las andanzas de un adolescente Luke Skyawalker?
Todo es posible, ya sabemos que Disney tiene pocos escrúpulos a
la hora de hacer caja. El peligro reside en que estiren en
exceso la franquicia hasta caer en el sinsentido o el ridículo. La cosa tenía
su gracia hasta ahora pero la sobre explotación puede acabar por cansar a los
fans.
Rogue one ya nos informa ya desde el título
que estamos ante una avanzadilla, el primer film que rompe el hielo en
solitario (rogue significa solitario entre
otras acepciones). Vamos, que Rogue one forma
parte del universo Star Wars pero no es un episodio oficial de la franquicia.
Aparece el rótulo de “Hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana…”
pero no los títulos que se pierden en el espacio. Tampoco la partitura es del
maestro John Williams, al cual un
retiro tampoco le vendría nada mal, bien ganado se lo tiene. En Rogue one Michael Giacchino se basa en la mítica música
de Williams pero no va más allá de la simple recreación. Su música recuerda a
pasajes de sobra conocidos, pero no crea ninguna melodía destacable. Como todo
en Rogue one, cumple su cometido de conectar
con la saga original pero no innova ni fascina.
La historia de esta Rogue one se sitúa cronológicamente justo
antes del Episodio IV (Una
nueva esperanza) con el que enlaza sin fisuras. Ahora, 40 años después, nos
enteramos de cómo fueron las pesquisas para robar los planos de la Estrella de
la muerte. ¿Realmente a alguien le interesaba saber
cómo se robaron esos planos? La verdad es que no. Pero da
igual, cualquier excusa es válida para volver a al universo de Star Wars y
volver a disfrutar de la saga galáctica más célebre de la historia. Vamos,
para que Disney saque tajada. Rogue One lo intenta dignamente pero se ha
quedado a medias. Vayamos por partes.
El trailer de Rogue one ya nos avanzaba
que Darth Vader aparecía en el film. Vader
aparece poco y de forma casi testimonial, pero el interés del film sube
bastantes enteros cuando su máscara entra en escena. Ahí está la voz de James Earl Jones en la versión original, en
la versión doblada se ha tenido que sustituir la voz de Constantino Romero ya que el mítico doblador
ya falleció. Darth Vader es quizás el mayor reclamo del film. Un villano que
estaba en plena forma. También aparece Grand Moff Tarkin,
interpretado en el film original por el gran Peter Cushing y fallecido hace más de 20
años. Pero la muerte no es impedimento a la hora de darle coherencia a la
historia. Ni mucho menos. Con los modernos efectos digitales, se ha devuelto a
la vida al gran actor británico. Lo cierto es que la cara digital de Cushing da
el pego perfectamente, sus gestos se han copiado magistralmente y casi puedo
asegurar que su interpretación es la mejor del film. Si no supieras que ese
actor lleva muerto dos décadas, te creerías que un actor de carne y hueso
todavía en activo, asombroso. No ocurre lo mismo con otro mítico personaje de
la trilogía original cuyo nombre no voy a desvelar y que también ha sido
generado por ordenador. El fan
agradece los guiños en forma de cameos, pero alguno del final se lo
podrían haber ahorrado. No digo más.
Lo más novedoso de Rogue one es ese creciente protagonismo de
los roles femeninos en el universo Star Wars. Tanto en el Episodio VII con Rey como en este spin-off con Jyn Erso, las
mujeres toman las riendas de la trama. Jyn Erso, encarnada por la estupenda
actriz Felicity Jones (Un monstruo viene a verme, La teoría
del todo), no es una princesa que debe ser rescatada por el joven héroe.
La verdad es que el reparto resulta creíble pero desaprovechado. Dentro del
bando de los rebeldes tenemos a personajes interpretados por el
británico-paquistaní Riz Ahmed, el
mexicano Diego Luna, el afroamericano Forest Whitaker, el hongkonés Donnie Yan y el chino Wen Jiang. Quizás sea una treta comercial de
Disney para ganarse los mercados latino y asiático (lo más probable), pero se agradece la variedad étnica y que no estén generados por
ordenador. Debo mencionar que la química ente Diego Luna y Felicity
Jones es totalmente
inexistente. Tenía que haber un droide, Alan Tudyk presta
su voz a K-2SO, un sucedáneo de C3-PO cuyas supuestas gracias no lo son tanto.
El padre de Jyn, Galen Erso,
está encarnado por el danés Mads Mikkelsen (Hannibal) quien resulta tan inexpresivo como
viene siendo habitual. Sin embargo, a mí quien me ha fascinado, como siempre,
es la inquietante presencia de Ben Mendelsohn (Lost River). Eso sí es un villano que aterra con su sola
presencia, sin máscaras ni respiraciones forzadas, un cabrón de una pieza
corroído por la ambición. Una pena que el decepcionante guión no le haya dado
más cancha a este personaje.
Disney ha contratado como director a Gareth Edwards, un tipo que con solo 2 películas
de monstruos (Monsters y el remake de Godzilla) se ganó el
respeto de la crítica y público. Edwards hace un buen trabajo, acepta el
encargo y dirige siendo consciente que el éxito del reto se basa en contentar a
unos fans que no quieren innovaciones. Con ser fiel a lo ya conocido tenía
mucho ganado. Su film es un éxito si hablamos
de continuidad con el universo Star wars en el que se engloba.
Nada desentona ni resulta estridente. Edwards sabe rodar y se desenvuelve perfectamente en las
escenas de batallas a pesar de haber actualizado algo la manera de
presentarnos la acción. Hay más movimientos de cámara y acaba mareando un poco,
algo que ya pasaba en El despertar de la fuerza.
Sin embargo, Edwards está en piloto automático y se
limita a rodar sin salirse un ápice de los cánones de la franquicia.
Otra cosa hubiera sido impensable.
El problema de Rogue one no reside en la correcta dirección
de Edwards sino en su guión. Se dice que una vez finalizado el rodaje, los
capos de Disney se alarmaron con el resultado y decidieron reescribir el
guión (en el que colaboró hasta Tony Gilroy) y volver a rodar buena parte de
las escenas durante dos meses de rodaje extra. Todo ello explicaría los bajones de ritmo y la confusión reinante en el producto final.
Peor aún, Rogue one se hace tediosa por momentos al público infantil y fracasa a la
hora de presentar y desarrollar los personajes. Ni K2
consigue ser ese droide simpático ni las relaciones entre los personajes están
bien plasmadas. Sirva como ejemplo el desastroso desarrollo de la pareja
formada por Baze Malbus y Chirrut Îmwe (el oriental ciego). Un dúo que
podría habernos proporcionado grandes momentos que se queda en nada. Una pena.
A esta historia le falta ironía y un toque de humor, yo eché de menos a Han
Solo y a esa pareja mal avenida que son R2-D2 y C3-P0.
Ocurre que los efectos especiales, los
diseños, el vestuario y las naves de Star wars están ahí, pero falta la magia. Rogue
One tiene un final épico perfectamente rodado que no emociona lo suficiente
debido a que no se ha dedicado el metraje necesario a desarrollar los
personajes. En 133 minutos, no se consigue crear en el espectador la empatía
necesaria. Entre tanto nuevo planeta y tanto
viaje al híper espacio se han olvidado que, más allá de los efectos especiales,
Star Wars enganchó a varias generaciones gracias a la identificación con unos
carismáticos personajes. Y aquí el carisma no asoma por
ningún lado.
Rogue one ni innova ni sorprende, es un sucedáneo innecesario que ni
siquiera divierte lo que debiera. Cumple, pero nada
más.
5,5
5,5
lunes, 21 de diciembre de 2015
Star wars: El despertar de la fuerza
Ya he visto Star Wars: El despertar de la fuerza. Este episodio VII ha sido dirigido por J.J. Abrams, experto en revitalizar franquicias ajenas.
Como era de esperar, la venta de Lucasfilms a Disney fue lo mejor que George Lucas podía haber hecho. No solamente le reportó una buena cantidad de dinero que le aseguró un retiro dorado, sino que lo apartó del control de la saga que él mismo creó. El despertar de la fuerza mejora lo mostrado por George Lucas en la trilogía inmediatamente anterior ( esos decepcionantes episodios I, II y III). J.J. Abrams ha sido respetuoso con la trilogía original y no ha destrozado el legado que ha heredado. Es más, ha sido lo suficientemente hábil como para agradar a los que crecimos con la trilogía original y atraer a nuevas generaciones de fans.
Este séptimo episodio es una más que digna continuación de la saga galáctica más famosa de la historia. Por una vez, la secuela está a la altura. Algo que Lucas no fue capaz de hacer. En sus precuelas, Lucas se embarcó en la azarosa tarea de contarnos la caída de la república y la conversión de Anakin Skywalker en Darth Vader. Misión muy loable pero que se vio lastrada por su empeño en empatar al espectador con los efectos digitales y por unos guiones bastante mejorables. Quizás Abrams haya sido menos ambicioso y tal cosa no podemos catalogarla como un error, más bien todo lo contrario.
Lo mejor que se puede decir que este Despertar de la fuerza es que es un film muy entretenido. Nada de aburridas disertaciones sobre la república o intrigas políticas. Los amantes de la saga la disfrutarán desde el principio. Abrams ha sido respetuoso con la trilogía original (quizás demasiado) y llena su cinta de multiples guiños y referencias. Por primera vez uno tiene la sensación de volver al universo Star Wars y no a una imitación digitalizada. Abrams enlaza directamente con la trilogía original y se olvida de personajes y acontecimientos mostrados en los episodios I, II y III. Mejor así.
Yo pasé un rato estupendo desde que mis hijos se pusieron de pie en la sala de cine cuando sonó la eterna partitura de John Williams. El film se toma su tiempo para presentar a los nuevos personajes pero luego es un torbellino de aventuras muy superior a las tres películas anteriores. Abrams es fiel a su estilo pero se adapta a las constantes de Star Wars. Su estilo visual es algo vertiginoso a veces pero las escenas se pueden seguir y sus peleas no marean nunca. Abrams actualiza la franquicia sin traicionar la saga original y sin dejarse seducir por el lado oscuro de los efectos especiales (algo en lo que sí cayó George Lucas). Nada de mundos y personajes totalmente digitalizados que no resultaban creíbles. Buena parte del film transcurre en desiertos y bosques que resultan verosímiles.
Pero no olvidemos una cosa importante de Star wars: no deja de ser un drama familiar con reminiscencias de tragedia griega. Bajo toda esa parafernalia de ciencia ficción y pseudo religión barata de los Jedi, subyace una historia de padres contra hijos y hermanos separados. El hijo debe matar a su padre para arreglar las cosas, creándose así un complejo de Edipo interstelar. Todo esto se nos mostró en la mejor película de la saga: El imperio contraataca. Que es la mejor simplemente debido a que con ella descubrimos que Star Wars no era solamente naves espaciales y espadas láser. Star wars versa sobre secretos del pasado y problemas heredados de padres a hijos. De todo ello tenemos de sobra en esta nueva entrega. Bravo por Abrams por tenerlo tan claro y por conseguir engancharnos una vez más a este galáctico drama familiar. Es cierto que repite esquemas de sobra conocidos y no innova, pero su film funciona.
Abrams es consciente de lo que se traía entre manos y sabe introducir a los personajes de sobra conocidos por todos. Me gustaron mucho las apariciones de Han Solo, Chewbacca o la princesa Leia. No pude evitar sentirme que, como dice Han Solo, estaba otra vez en casa. Ese Halcón Milenario que vuelva a surcar los cielos es todo un bálsamo para cualquiera que creciera viendo las películas originales. El film gana enteros cuando Harrison Ford aparece en pantalla. Su Han Solo es lo mejor del film. Su relación con Chewbacca está muy bien definida y las escenas con Carrie Fisher están a la altura de lo esperado. De acuerdo que el tiempo pasa para todos y quizás alguno de los personajes clásicos deberían tener más minutos en pantalla. Disney no parece dispuesta a mostrar todas sus cartas todavía y deja varios cabos sueltos que espero que desarrolle de forma satisfactoria en las siguientes entregas.
Como era de esperar, la venta de Lucasfilms a Disney fue lo mejor que George Lucas podía haber hecho. No solamente le reportó una buena cantidad de dinero que le aseguró un retiro dorado, sino que lo apartó del control de la saga que él mismo creó. El despertar de la fuerza mejora lo mostrado por George Lucas en la trilogía inmediatamente anterior ( esos decepcionantes episodios I, II y III). J.J. Abrams ha sido respetuoso con la trilogía original y no ha destrozado el legado que ha heredado. Es más, ha sido lo suficientemente hábil como para agradar a los que crecimos con la trilogía original y atraer a nuevas generaciones de fans.
Este séptimo episodio es una más que digna continuación de la saga galáctica más famosa de la historia. Por una vez, la secuela está a la altura. Algo que Lucas no fue capaz de hacer. En sus precuelas, Lucas se embarcó en la azarosa tarea de contarnos la caída de la república y la conversión de Anakin Skywalker en Darth Vader. Misión muy loable pero que se vio lastrada por su empeño en empatar al espectador con los efectos digitales y por unos guiones bastante mejorables. Quizás Abrams haya sido menos ambicioso y tal cosa no podemos catalogarla como un error, más bien todo lo contrario.
Lo mejor que se puede decir que este Despertar de la fuerza es que es un film muy entretenido. Nada de aburridas disertaciones sobre la república o intrigas políticas. Los amantes de la saga la disfrutarán desde el principio. Abrams ha sido respetuoso con la trilogía original (quizás demasiado) y llena su cinta de multiples guiños y referencias. Por primera vez uno tiene la sensación de volver al universo Star Wars y no a una imitación digitalizada. Abrams enlaza directamente con la trilogía original y se olvida de personajes y acontecimientos mostrados en los episodios I, II y III. Mejor así.
Yo pasé un rato estupendo desde que mis hijos se pusieron de pie en la sala de cine cuando sonó la eterna partitura de John Williams. El film se toma su tiempo para presentar a los nuevos personajes pero luego es un torbellino de aventuras muy superior a las tres películas anteriores. Abrams es fiel a su estilo pero se adapta a las constantes de Star Wars. Su estilo visual es algo vertiginoso a veces pero las escenas se pueden seguir y sus peleas no marean nunca. Abrams actualiza la franquicia sin traicionar la saga original y sin dejarse seducir por el lado oscuro de los efectos especiales (algo en lo que sí cayó George Lucas). Nada de mundos y personajes totalmente digitalizados que no resultaban creíbles. Buena parte del film transcurre en desiertos y bosques que resultan verosímiles.
Pero no olvidemos una cosa importante de Star wars: no deja de ser un drama familiar con reminiscencias de tragedia griega. Bajo toda esa parafernalia de ciencia ficción y pseudo religión barata de los Jedi, subyace una historia de padres contra hijos y hermanos separados. El hijo debe matar a su padre para arreglar las cosas, creándose así un complejo de Edipo interstelar. Todo esto se nos mostró en la mejor película de la saga: El imperio contraataca. Que es la mejor simplemente debido a que con ella descubrimos que Star Wars no era solamente naves espaciales y espadas láser. Star wars versa sobre secretos del pasado y problemas heredados de padres a hijos. De todo ello tenemos de sobra en esta nueva entrega. Bravo por Abrams por tenerlo tan claro y por conseguir engancharnos una vez más a este galáctico drama familiar. Es cierto que repite esquemas de sobra conocidos y no innova, pero su film funciona.
Abrams es consciente de lo que se traía entre manos y sabe introducir a los personajes de sobra conocidos por todos. Me gustaron mucho las apariciones de Han Solo, Chewbacca o la princesa Leia. No pude evitar sentirme que, como dice Han Solo, estaba otra vez en casa. Ese Halcón Milenario que vuelva a surcar los cielos es todo un bálsamo para cualquiera que creciera viendo las películas originales. El film gana enteros cuando Harrison Ford aparece en pantalla. Su Han Solo es lo mejor del film. Su relación con Chewbacca está muy bien definida y las escenas con Carrie Fisher están a la altura de lo esperado. De acuerdo que el tiempo pasa para todos y quizás alguno de los personajes clásicos deberían tener más minutos en pantalla. Disney no parece dispuesta a mostrar todas sus cartas todavía y deja varios cabos sueltos que espero que desarrolle de forma satisfactoria en las siguientes entregas.
Vayamos ahora a los aspectos negativos. Abrams homenajea a la trilogía original y plaga su film de multitud de guiños, pero no innova y peca de poco original. El Despertar de la fuerza tiene demasiadas similitudes argumenta les con La guerra de las galaxias, el film original de 1977. Incluso parece un remake encubierto demasiadas veces. Parece como si Disney no hubiera arriesgado y hubiera apostado por lo seguro. Sirva como ejemplo de la poca inventiva del guión las enormes similitudes entre la nueva arma definitiva de los villanos con las míticas estrellas de la muerte. No solamente son muy parecidas en forma sino que tienen casi el mismo punto débil. La de ahora es más grande y ahí se acaba toda innovación. Lo flipo, ¿es que nadie se dio cuenta?. La verdad, me sentí bastante defraudado en este punto.
De los personajes nuevos me quedo con Rey, me parece un personaje fantástico, por fin una auténtica heroína en Star Wars. La elección de Daisy Ridley me parece todo un acierto, esta joven actriz me entusiasmó y me parece que las escenas con Harrison Ford son todo un relevo generacional. La introducción de Finn (John Boyega) me parece muy original así como muy acertada la mención a la alienación que toda dictadura impone a los ciudadanos. Finn ni siquiera tiene un nombre, qué mayor alienación que no tener un nombre. Al principio me parecía algo cargante con sus dudas y sus miedos pero es un personaje que gana enteros conforme avanza el film. El personaje de Poe Dameron (Oscar Isaac) me parece que está poco desarrollado en esta película. Veremos si da más juego en las siguientes entregas.
Vayamos a otro punto clave que se salda de forma decepcionante. Era imposible crear un villano a la altura de Darh Vader, no lo estuvieron Dath Maul ni el varón Dooku (por mucho Christopher Lee que lo interpretara), ni el digital coronel Grievous. Aquí Abrams nos muestra un villano, Kylo Ren, que está lleno de dudas y rabia. Todavía es muy joven y no es un villano de una pieza. Todo se andará. Más parece un friki imitador de Darth Vader que un villano de pura raza. La verdad es que no me gusta nada la máscara del personaje ni el actor Adam Driver, me parece que no da la talla. Puede ser otro error de casting como lo fue Hayden Christensen como Anakin Skywalker. No olvidemos que tanto Kylo Ren como Darth Vader son esbirros del verdadero malvado de la función. Aquí es el Supremo Líder Snoke, personaje digital basado en los movimientos del siempre eficiente Andy Serkis (Gollum, King kong). La verdad es que Snoke me convenció bastante poco, el emperador Palpatine me pareció en su día mucho más aterrador. Sin embargo el mayor fallo de reparto me parece el del joven Domhnall Gleeson (Ex Machina, Una cuestión de tiempo), está fatal como general Hux, no hay quien se lo crea. Su speech ante las tropas me pareció lo peor del film con diferencia.
Resumiendo, Star wars es puro cine de evasión y entretenimiento. Como tal hemos de entenderlo y no debemos exigirle nada más. Cierto que podrían haber innovado bastante más y Disney ha sido una vez más muy conservadora y ha ido a lo seguro. Con hacernos pasar un buen rato volviendo a sentirnos como cuando éramos críos nos deberíamos sentir más que satisfechos. A pesar de todos sus fallos, que los tiene, yo la disfruté mucho y mis hijos todavía más.
De los personajes nuevos me quedo con Rey, me parece un personaje fantástico, por fin una auténtica heroína en Star Wars. La elección de Daisy Ridley me parece todo un acierto, esta joven actriz me entusiasmó y me parece que las escenas con Harrison Ford son todo un relevo generacional. La introducción de Finn (John Boyega) me parece muy original así como muy acertada la mención a la alienación que toda dictadura impone a los ciudadanos. Finn ni siquiera tiene un nombre, qué mayor alienación que no tener un nombre. Al principio me parecía algo cargante con sus dudas y sus miedos pero es un personaje que gana enteros conforme avanza el film. El personaje de Poe Dameron (Oscar Isaac) me parece que está poco desarrollado en esta película. Veremos si da más juego en las siguientes entregas.
Vayamos a otro punto clave que se salda de forma decepcionante. Era imposible crear un villano a la altura de Darh Vader, no lo estuvieron Dath Maul ni el varón Dooku (por mucho Christopher Lee que lo interpretara), ni el digital coronel Grievous. Aquí Abrams nos muestra un villano, Kylo Ren, que está lleno de dudas y rabia. Todavía es muy joven y no es un villano de una pieza. Todo se andará. Más parece un friki imitador de Darth Vader que un villano de pura raza. La verdad es que no me gusta nada la máscara del personaje ni el actor Adam Driver, me parece que no da la talla. Puede ser otro error de casting como lo fue Hayden Christensen como Anakin Skywalker. No olvidemos que tanto Kylo Ren como Darth Vader son esbirros del verdadero malvado de la función. Aquí es el Supremo Líder Snoke, personaje digital basado en los movimientos del siempre eficiente Andy Serkis (Gollum, King kong). La verdad es que Snoke me convenció bastante poco, el emperador Palpatine me pareció en su día mucho más aterrador. Sin embargo el mayor fallo de reparto me parece el del joven Domhnall Gleeson (Ex Machina, Una cuestión de tiempo), está fatal como general Hux, no hay quien se lo crea. Su speech ante las tropas me pareció lo peor del film con diferencia.
Resumiendo, Star wars es puro cine de evasión y entretenimiento. Como tal hemos de entenderlo y no debemos exigirle nada más. Cierto que podrían haber innovado bastante más y Disney ha sido una vez más muy conservadora y ha ido a lo seguro. Con hacernos pasar un buen rato volviendo a sentirnos como cuando éramos críos nos deberíamos sentir más que satisfechos. A pesar de todos sus fallos, que los tiene, yo la disfruté mucho y mis hijos todavía más.
viernes, 17 de abril de 2015
Nuevo teaser de 'Star Wars VII: El Despertar de la Fuerza'
Qué queréis que os diga, a mí me ha encantado este segundo trailer de El episodio VII: El despertar de la fuerza. Tiene muy buena pinta y parece que entronca muy bien con lo mostrado en las trilogía original. Esa frase de Luke Skywalker sobre la fuerza en su familia, ese casco de Darth Vader y ese "Chewie, we're home" de Harrison Ford (otra vez en la piel de Han Solo) me han puesto el vello de punta. El estreno está previsto para el 18 de Diciembre.
La pregunta que yo me hago es ¿alguien va a echar de menos a George Lucas?. Sinceramente, creo que Lucas acabó siendo un problema para esta franquicia. Por mucho que fuera su creador, las últimas entregas no estuvieron a la altura de la trilogía original. No creo que sea casualidad que la mejor película de la saga (El Imperio Contraataca) no estaba dirigida por él y los episodios I, II y III resultaron decepcionantes en su conjunto. Confío en que J. J. Abrams no nos decepcione y sepa darle a estas nuevas películas el toque necesario para hacer nuevos seguidores y contentar a los que vimos las originales de niños.
La pregunta que yo me hago es ¿alguien va a echar de menos a George Lucas?. Sinceramente, creo que Lucas acabó siendo un problema para esta franquicia. Por mucho que fuera su creador, las últimas entregas no estuvieron a la altura de la trilogía original. No creo que sea casualidad que la mejor película de la saga (El Imperio Contraataca) no estaba dirigida por él y los episodios I, II y III resultaron decepcionantes en su conjunto. Confío en que J. J. Abrams no nos decepcione y sepa darle a estas nuevas películas el toque necesario para hacer nuevos seguidores y contentar a los que vimos las originales de niños.
sábado, 29 de noviembre de 2014
Primer teaser de Star wars: The Force awakens
Por fin. Ya está aquí el primer teaser de la nueva película de Star Wars. El estreno de The force awakens no se producirá hasta diciembre de 2015 pero los de Disney (dueña de la franquicia) ya han lanzado este primer teaser para irnos poniendo los dientes largos, cosa que han conseguido sobradamente. La verdad es que el film de J.J. Abrams tiene una pinta estupenda, parece que aúna elementos de sobra conocidos de la saga original con la espectacular forma de rodar de Abrams. No olvidemos que Abrams es todo un experto en actualizaciones de clásicos como dejó claro con sus Star trek.
miércoles, 10 de marzo de 2010
El lado oscuro de George Lucas
Ya sé que hay miles, cientos de miles o casi millones de páginas dedicadas parcial o totalmente a Star wars. La saga galáctica creada por George Lucas es un hito dentro del cine del siglo XX. Varias generaciones hemos crecido al abrigo de los caballeros Jedi y sus andanzas. Es obvio que ha sido una influencia innegable en muchos cineastas actuales y en muchos de los que actualmente disfrutamos viendo cine. Pero quizás no vendría mal dejarnos de tantas alabanzas y ver el lado oscuro de dicha saga. Que lo tiene, no lo dudes.
1. Influencia:
Primeramente hay que situarse en el contexto de su estreno, 1977. Hay que citar que el cine sufrió un fuerte revés en los años 50 y 60 con la llegada y proliferación de la televisión. Muchos jóvenes descubrieron que se podían ver series y películas cómodamente en casa, sin ir al cine y sin pagar una entrada (vamos, como ahora con internet). Los grandes estudios de Hollywood contraatacaron con inventos técnicos como el cinemascope intentado dar unos colores y unas sensaciones que la pequeña televisión en blanco y negro no era capaz de producir.
Si además sumamos problemas socioculturales como la guerra de Vietnam o la revolución del 68 tenemos un caldo de cultivo ideal para que en los setenta los jóvenes se alejaran del cine comercial y se volvieran hacia un cine más social y combativo. Incluso la ciencia ficción dio un vuelco casi filosófico con 2001: Una odisea del espacio.
Los jóvenes dejaron de ir al cine para divertirse. Las salas de cine se vaciaron del público más joven. El cine tomó un giro en los años sesenta y setenta hacia unas temáticas mucho más maduras. Pelis como Alguien voló sobre el nido del cuco, Danzad, danzad malditos, El graduado o los Westerns crepusculares eran una evolución del cine hacia algo más que el puro divertimento. Era tiempo para contar otras historias. Los héroes y los finales felices ya no estaban de moda.
Pero fue George Lucas quien hizo que el público juvenil volviera a ir en masa a las salas de cine. Con Star wars Lucas devolvió la diversión y la aventura que toda una generación estaba esperando. Y de qué manera.
Si además sumamos problemas socioculturales como la guerra de Vietnam o la revolución del 68 tenemos un caldo de cultivo ideal para que en los setenta los jóvenes se alejaran del cine comercial y se volvieran hacia un cine más social y combativo. Incluso la ciencia ficción dio un vuelco casi filosófico con 2001: Una odisea del espacio.
Los jóvenes dejaron de ir al cine para divertirse. Las salas de cine se vaciaron del público más joven. El cine tomó un giro en los años sesenta y setenta hacia unas temáticas mucho más maduras. Pelis como Alguien voló sobre el nido del cuco, Danzad, danzad malditos, El graduado o los Westerns crepusculares eran una evolución del cine hacia algo más que el puro divertimento. Era tiempo para contar otras historias. Los héroes y los finales felices ya no estaban de moda.
Pero fue George Lucas quien hizo que el público juvenil volviera a ir en masa a las salas de cine. Con Star wars Lucas devolvió la diversión y la aventura que toda una generación estaba esperando. Y de qué manera.
El problema fue que en los años ochenta se produjo un fenómeno que a la larga sería muy perjudicial: el blockbuster, la peli rompe taquillas, el proyecto de un gran estudio para triunfar en taquilla a toda costa. Preferentemente dirigida a un público muy joven ávido de aventuras y efectos especiales (hasta aquí nada que recriminar) pero cuyos guiones se fueron haciendo cada vez más pobres. Ya en los ochenta tuvimos blockbusters bastante decentes como Cazafantasmas, Willow, Regreso al futuro, Batman o la saga de Indiana Jones. Pero en los noventa y décadas posteriores los avances técnicos se comieron a las historias. Gente como Michael Bay o Roland Emmerich (puag!!) se hicieron de oro con pelis bastante infumables pero que recaudaron lo indecible: La roca, Independence Day, 10000 o Transformers son claros ejemplos. Ahora el cine de aventuras parece casi dirigido por y para idiotas. No hay historias, ni ganas de innovar si exceptuamos en los efectos especiales. No es culpa de Lucas sino de los que siguieron el camino que él abrió.
2. ¿Plagio u homenaje?:
Realmente Star Wars no es una historia muy original. Lo de una princesa secuestrada en un castillo y un joven caballero dispuesto a rescatarla no es nada nuevo (muchos ven también la alargada sombra de Tolkien). Si cambias los caballos de cualquier relato medieval por naves espaciales, ya casi tienes el guión de Star Wars.
De hecho, Star wars (la original, lo que luego se llamó Episodio 4, Una nueva esperanza) se podría considerar como una versión espacial del film japonés La fortaleza escondida de Akira Kurosawa. Incluso usa las mismas transiciones (cortinillas) entre escenas. Lucas reconoce ser un rendido fan de Kurosawa.
3. Influjo oriental:
Los Jedis recuerdan a monjes budistas, su orden pseudo-religiosa y su concepción de la energía (fuerza) recuerdan a una orden budista. Sus vestimentas son una prueba inequívoca. Por otro lado, la máscara de Darth Vader recuerda a la de un guerrero samurái. Así mismo las empuñaduras de las espadas laser son muy semejantes a las de las espadas japonesas. Incluso el nombre de ciertos personajes no deja de recordarnos a oriente: Obi-wan, Qui-Gon Jinn. Y la prueba definitiva es que Toshiro Mifune (quien actuaba en La fortaleza escondida) fue la primera opción de Lucas para encarnar a Obi-Wan.
4. ¿Plagio Músical?:
En vez de usan una banda sonora fundada en sonidos electrónicos o sintetizadores (ya usados con éxito en las pelis de ciencia ficción de los años 50), Lucas le encargó a John Williams una banda sonora tradicional. Es decir, con toda la fanfarria de una gran orquesta. Los efectos especiales pueden ser innovadores pero la emoción que se logra con una gran orquesta es difícil de imitar. Pero el score de Williams se parece peligrosamente en sonoridad y notas al compuesto por el desconocido compositor Erich Wolfgang Korngold para el desconocido film King's row de 1942. Lucas y Williams reconocen que escucharon esa banda sonora y se basaron en ella para crear la de Star Wars.
5. Fallos de guión.
De hecho, Star wars (la original, lo que luego se llamó Episodio 4, Una nueva esperanza) se podría considerar como una versión espacial del film japonés La fortaleza escondida de Akira Kurosawa. Incluso usa las mismas transiciones (cortinillas) entre escenas. Lucas reconoce ser un rendido fan de Kurosawa.
3. Influjo oriental:Los Jedis recuerdan a monjes budistas, su orden pseudo-religiosa y su concepción de la energía (fuerza) recuerdan a una orden budista. Sus vestimentas son una prueba inequívoca. Por otro lado, la máscara de Darth Vader recuerda a la de un guerrero samurái. Así mismo las empuñaduras de las espadas laser son muy semejantes a las de las espadas japonesas. Incluso el nombre de ciertos personajes no deja de recordarnos a oriente: Obi-wan, Qui-Gon Jinn. Y la prueba definitiva es que Toshiro Mifune (quien actuaba en La fortaleza escondida) fue la primera opción de Lucas para encarnar a Obi-Wan.
4. ¿Plagio Músical?:
En vez de usan una banda sonora fundada en sonidos electrónicos o sintetizadores (ya usados con éxito en las pelis de ciencia ficción de los años 50), Lucas le encargó a John Williams una banda sonora tradicional. Es decir, con toda la fanfarria de una gran orquesta. Los efectos especiales pueden ser innovadores pero la emoción que se logra con una gran orquesta es difícil de imitar. Pero el score de Williams se parece peligrosamente en sonoridad y notas al compuesto por el desconocido compositor Erich Wolfgang Korngold para el desconocido film King's row de 1942. Lucas y Williams reconocen que escucharon esa banda sonora y se basaron en ella para crear la de Star Wars.
5. Fallos de guión.
No me refiero a fallos de racord que todas las películas suelen tener a cientos. Me refiero a que Lucas ha vendido la moto de que tenía desde el principio pensadas (y casi escritas) 9 películas divididas en 3 trilogías. Yo no me lo creo.
Pensemos en ciertos detalles:
-La estrella de la muerte se destruye en el episodio 4, pero en el episodio 6 el imperio está construyendo una idéntica con prácticamente el mismo fallo de seguridad, fallo que vuelven a aprovechar los rebeldes para destruirla otra vez. ¿No resulta demasiado simple volver a caer en el mismo error? ¿A nadie se le ocurrió pensar en cambiarle el aspecto? La podían haber hecho con forma de estrella esta vez, o cuadrada. Un fallo garrafal. Por no mencionar a los inocentes obreros que perecen en su destrucción ¿O los rebeldes atacan en día festivo?.
- Lucas hizo que el constructor de C3PO fuera Darth Vader de niño, pero es un dato que no aporta nada a la trama. Por cierto, Obi-wan no reconoce a R2D2 en la trilogía original aunque según Lucas hace años fueron grandes compañeros y le salvó la vida varias veces. A C3PO le borraron la memoria en el episodio 3 (hecho metido con calzador), pero... y a R2D2???
Pensemos en ciertos detalles:
-La estrella de la muerte se destruye en el episodio 4, pero en el episodio 6 el imperio está construyendo una idéntica con prácticamente el mismo fallo de seguridad, fallo que vuelven a aprovechar los rebeldes para destruirla otra vez. ¿No resulta demasiado simple volver a caer en el mismo error? ¿A nadie se le ocurrió pensar en cambiarle el aspecto? La podían haber hecho con forma de estrella esta vez, o cuadrada. Un fallo garrafal. Por no mencionar a los inocentes obreros que perecen en su destrucción ¿O los rebeldes atacan en día festivo?.
-No olvidemos que en El retorno del Jedi (episodio 6, vaya lío) Luke le pregunte a Leia por su madre y ésta responde que la recuerda como una mujer muy triste. OK, pero… su madre muere nada más dar a luz y no viven con ella ni un minuto, los apartan de ella casi sin tiempo ni para ponerles el nombre. Imposble que Leia tuviera esos recuerdos de su madre.
-Otro ejemplo, pensemos cuando se enfrentan Obi-wan y Darth Vader en el episodio 4, Vader le dice eso de “cuando nos separamos tú eras el maestro y yo el aprendiz, pero ahora el maestro soy yo.” Muy dramático, pero no cuadra, en el episodio 3 Anakin ya no es el aprendiz de Obi-Wan, ya es caballero Jedi. No se hacen reproches relativos a Mace Windu ni al senador Palpatine, simplemente porque Lucas aún no los había imaginado ni desarrollado. La saga se ha ido escribiendo sobre la marcha y a veces se contradice.

6.¿Innumerables ediciones y retoques?
Dice Lucas que un director nunca termina una película, sólo la abandona por falta de tiempo. Siempre hay detalles que le gustaría perfeccionar. No le falta razón, pero Lucas lleva 30 años retocando Star wars. Sus películas sufren retoques en cada nueva edición y remasterización que cada cierto tiempo el amigo se saca de la manga. No sólo cambia planos y mejora los efectos especiales. Incluye escenas que no aportan nada (la de la ridícula actuación musical en la guarida de Jabba the Hutt o la escena de Jabba en el puerto espacial de Mo Saisley) e introduce efectos y retoques digitales.
-Otro ejemplo, pensemos cuando se enfrentan Obi-wan y Darth Vader en el episodio 4, Vader le dice eso de “cuando nos separamos tú eras el maestro y yo el aprendiz, pero ahora el maestro soy yo.” Muy dramático, pero no cuadra, en el episodio 3 Anakin ya no es el aprendiz de Obi-Wan, ya es caballero Jedi. No se hacen reproches relativos a Mace Windu ni al senador Palpatine, simplemente porque Lucas aún no los había imaginado ni desarrollado. La saga se ha ido escribiendo sobre la marcha y a veces se contradice.

6.¿Innumerables ediciones y retoques?
Dice Lucas que un director nunca termina una película, sólo la abandona por falta de tiempo. Siempre hay detalles que le gustaría perfeccionar. No le falta razón, pero Lucas lleva 30 años retocando Star wars. Sus películas sufren retoques en cada nueva edición y remasterización que cada cierto tiempo el amigo se saca de la manga. No sólo cambia planos y mejora los efectos especiales. Incluye escenas que no aportan nada (la de la ridícula actuación musical en la guarida de Jabba the Hutt o la escena de Jabba en el puerto espacial de Mo Saisley) e introduce efectos y retoques digitales.
Al actor que puso cara a Darth Vader le borraron las cejas digitalmente en la última edición de El retorno del Jedi ya que en el episodio 3 todos vimos como se quemó cuando aún era Anakin Skywalker. En las anteriores ediciones estaban las cejas. Igualmente dicho actor fue sustituido digitalmente por Hayden Christensen en la escena en la que Luke ve a su padre junto a Yoda y Obi Wan. Retoques a posteriori que evidencian que la trama se ha ido improvisando sobre la marcha.Yo espero que incluya de una vez (en la reedición espacial superdeluxe 3D en super blu-ray) algunas escenas de La guerra de las galaxias como la del grupo de amigos que tiene Luke en Tatooine en la que se ve a una pareja retozando en un sofá o la de la chica con la que se está besando Han Solo en la cantina. Son un par de ligeras referencias sexuales que a Lucas no debieron parecerle adecuadas. Yo creo que no desentona nada que un contrabandista tenga un ligue en un bar ni que unos jovenzanos se diviertan de acuerdo a su edad, por muy lejana de la nuestra que sea su galaxia.
7. Que la pasta te acompañe
Lucas ha sido siempre un hábil hombre de negocios más que un gran director, se quedó con los derechos y beneficios de todo el merchandising de la franquicia y ya te puedes imaginar la de millones de posters, muñecos, juegos de ordenador, mochilas, baberos, pijamas y camisetas que se han vendido con el logo de Star Wars. A veces da la sensación de que ciertos escenarios y personajes de la segunda trilogía hansido creados únicamente para venderlos como muñequitos o escenas para el videojuego.
Lucas hizo el ridículo al infantilizar demasiado su episodio 1: cierto personaje de grandes orejas (cuyo nombre no voy a mencionar para no provocar una perturbación en la fuerza) es irritante para todo espectador mayor de 4 años. Igualmente el personaje de Anakin de niño no es nada interesante, evidenciando que Lucas intentaba atraer a cualquier precio al público infantil. El público que más consume. Igualmente, posteriores acercamientos al universo Star Wars han sido siempre bastante infantiles con esas series animadas para niños.
Por cierto, yo sigo sin entender los 16 años que pasaron entre El retorno del Jedi (1983) y La amenaza fantasma (1999). Dice Lucas que esperaba hasta que los efectos digitales evolucionaran lo suficiente, yo pienso que tuvo otros motivos. Su divorcio le salió muy caro, se dice que en el acuerdo extra judicial su ex mujer se llevaba la mitad de todos los beneficios que generaran Star Wars e Indiana Jones hasta 1998, qué causalidad.
Además, los fans de la saga original ya eran muy mayores y estaban bajando las ventas de merchandising. Era ya hora de buscar un nuevo público/mercado. Que es lo que somos al fin y al cabo.
Lucas ha sido siempre un hábil hombre de negocios más que un gran director, se quedó con los derechos y beneficios de todo el merchandising de la franquicia y ya te puedes imaginar la de millones de posters, muñecos, juegos de ordenador, mochilas, baberos, pijamas y camisetas que se han vendido con el logo de Star Wars. A veces da la sensación de que ciertos escenarios y personajes de la segunda trilogía hansido creados únicamente para venderlos como muñequitos o escenas para el videojuego.
Lucas hizo el ridículo al infantilizar demasiado su episodio 1: cierto personaje de grandes orejas (cuyo nombre no voy a mencionar para no provocar una perturbación en la fuerza) es irritante para todo espectador mayor de 4 años. Igualmente el personaje de Anakin de niño no es nada interesante, evidenciando que Lucas intentaba atraer a cualquier precio al público infantil. El público que más consume. Igualmente, posteriores acercamientos al universo Star Wars han sido siempre bastante infantiles con esas series animadas para niños.Por cierto, yo sigo sin entender los 16 años que pasaron entre El retorno del Jedi (1983) y La amenaza fantasma (1999). Dice Lucas que esperaba hasta que los efectos digitales evolucionaran lo suficiente, yo pienso que tuvo otros motivos. Su divorcio le salió muy caro, se dice que en el acuerdo extra judicial su ex mujer se llevaba la mitad de todos los beneficios que generaran Star Wars e Indiana Jones hasta 1998, qué causalidad.
Además, los fans de la saga original ya eran muy mayores y estaban bajando las ventas de merchandising. Era ya hora de buscar un nuevo público/mercado. Que es lo que somos al fin y al cabo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






