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martes, 15 de enero de 2013
La noche más oscura (Zero dark thirty)
Kathryn Bigelow vuelve a las revueltas arenas del desierto de Oriente Medio para contarnos cómo fue la investigación previa que culminó con la captura de Osama Bin Laden, el hombre más buscado de la historia
Parece que Kathryn Bigelow le ha pillado el gusto a contar historias sobre la guerra contra el terrorismo. Puede que la reconstrucción de los hechos sea muy fidedigna, tanto que hasta la CIA está investigando quién les ha pasado tanta información (o eso dicen) y puede que el estilo neutro de la Bigelow sea el más adecuado para este tipo de historias, pero a mí me dejó frío. No puedo decir que esté mal rodado o que no tenga escenas de planificación y ejecución ejemplares, pero el film, en su conjunto, no me dijo nada. Siento ir en contra de la crítica generalizada que ha puesto por las nubes a esta película (probablemente hayan sido torturados previamente por la CIA), pero no comparto esa opinión.
Y mira que la película empieza bien. El escalofriante inicio con la pantalla en negro y los gritos de las víctimas del ataque a las torres gemelas no puede ser más sobrecogedor. Buen inicio, sí señor. Pero los siguientes 30 minutos de interrogatorios y torturas no me atraparon. A partir de ahí el film va remontando pero ya era demasiado tarde para mí. Su mayor problema es que se alarga hasta casi las tres horas ¿Es que no hay manera hoy en día de contar una historia sin irse más allá de las dos horas y media?. Bigelow siempre me ha parecido una directora muy justita, por no decir mediocre. De su filmografía sólo salvo En tierra hostil, quizás fue suerte. Ahora sigue la línea de su anterior film, pero esta vez no hay un protagonista que nos ponga de los nervios arriesgando tontamente su vida ni un mortal villano sin cara. El escenario es casi el mismo pero el resultado del juego es muy distinto. Ya comenté al hablar de En tierra hostil que su excesiva duración era su mayor problema, Bigelow repite el mismo error en Zero dark thirty. Parece que le cuesta centrarse en lo fundamental dando al film un ritmo irregular que no llega a atrapar nunca.
Tampoco conecté con la inexpresiva Jessica Chastain, su personaje no transmite nada durante casi todo el metraje, sólo al final deja entrever algo de su frustración e ira (muy bueno lo de los números en el cristal o las broncas con el jefe). Es un personaje muy interesante, una joven agente que se ha dedicado en cuerpo y alma durante toda su carrera profesional a la caza de Bin Laden. Sin amigos ni vida personal, en ella parece recaer todo el peso de la obsesión de todo un país por encontrar a su mayor y más mortal enemigo. Sin embargo, a Bigelow no parece interesarle profundizar en los personajes, sólo le interesa contar la captura de Bin Laden. Para esto yo prefiero un documental, una película debe ser otra cosa.
Bigelow sólo expone los hechos, sin patriotismo ni sensacionalismos baratos, es cierto, pero sin alma ni pasión. Tampoco parece que Bigelow quiera hacer leña del árbol caído ni quiera centrarse en los aspectos más tenebrosos de la lucha contra el terrorismo. Muestra torturas y cárceles secretas, cita el pago de millones de dólares a confidentes que resultar ser terroristas y otras cosas que en manos de otro director (estoy pensando en Oliver Stone) serían más que suficientes para hacer un gran film de denuncia. Sí, Estados Unidos se ha convertido (ya lo era) en un monstruo para derrotar a otro. Su obsesiva búsqueda de Bin Laden le ha llevado a ser una máquina de mentir, confundir y torturar (todo ello fuera de su territorio, of course). Pero Bigelow sólo lo muestra de pasada, sin cuestionarlo. Por ejemplo, se da por hecho que se puede violar el espacio aéreo de un país soberano, nadie lo cuestiona en el film. Igualmente se da por hecho que la tortura es necesaria. El fin justifica los medios, o eso es lo que parece decir Bigelow. Espinosa cuestión no exenta de matices.
No había manera de contar esta historia fielmente sin mostrar los trapos sucios y Bigelow los muestra, pero la escena inicial ya condiciona al espectador y le hace justificar todo lo que venga después. No veo propaganda ni patrioterismo en este film, la verdad, tampoco veo crítica alguna. Sólo veo unos hechos mostrados sin pasión ninguna.
No es una mala película, pero a mí me dejó frío.
P.d.: ¿A quién demonios se le ha ocurrido traducir el título de esta película como La noche más oscura?
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Argo
Argo es la historia de una gran mentira, de un film que nunca existió. Un film tan extravagante que sólo podía servir como tapadera para un rescate casi imposible.
Sigo pensando que Ben Affleck debe retirarse como actor y dedicarse exclusivamente a la dirección. Argo es su tercera película como director tras las recomendables Adiós, pequeña, adiós y The town. Todas ellas evidencian que Affleck sabe elegir mejor sus proyectos como director que como actor. Su carrera actoral está llena de pésimas interpretaciones pero su carrera tras las cámaras demuestra que el tipo tiene ganas de contar buenas historias y sabe cómo hacerlo.
Argo es un excelente trhiller que parte de un interesante hecho real, la crisis de los rehenes que se produjo en Irán en 1979 con la invasión de la embajada norteamericana en Teherán y el secuestro de las personas que se encontraban en su interior. Pero seis norteamericanos del personal diplomático consiguieron escapar y refugiarse en la embajada canadiense. Argo trata de cómo se les intentó escapar mediante una peculiar misión.
Primeramente sorprende cómo Affleck nos sitúa en la convulsa Teherán de 1979, toda la época y las presiones geo-políticas del momento están perfectamente plasmadas en el film. El espectador no tiene ningún problema en entender el complejo entramado que era nuestro mundo en 1979. Una sucesión de decisiones fallidas por parte de los servicios de inteligencia estadounidenses les condujo a esta compleja situación, no olvidemos que estábamos aún en plena guerra fría, que sería posteriormente agravada con la invasión de Afganistán por la extinta URSS.
Affleck no nos entrega un documental, nada de sesudas reflexiones sobre el más que discutible papel de Estados Unidos en Oriente Medio en los últimos 70 años, tampoco es un drama sobre personas en situaciones extremas. Affleck elabora un film sorprendentemente ameno a la vez que didáctico y emocionante. Combinando hechos históricos e ironía Affleck nos entrega un film muy recomendable, con las dosis justas de humor y tensión. Consigue un ritmo trepidante e incluso sale airoso en escenas bastante tensas como las del bazar o la de la manifestación. Affleck aprovecha para rendir homenaje a esa fábrica de sueños falsos que es Hollywood y su gran mentira a la hora de vendernos una película (promociones, merchandising de todo tipo, etc). El film está lleno de homenajes y guiños hacia el cine de ciencia ficción de finales de los años 70 (especial ilusión me hizo descubrir a los cilones de la serie Galáctica o muñecos de Star Wars que aún conservo).
Por cierto, en el film no se menciona pero Ronald Reagan era el candidato republicano a las elecciones presidenciales frente al demócrata Jimmy Carter que optaba a la reeleción. Siempre se ha dicho que Reagan tenía muy buenos contactos en la CIA que podrían haber solucionado la crisis de los rehenes mucho antes (duró 444 tensos días) pero les interesaba que la crisis se alargara para perjudicar electoralmente a Carter. Por supuesto, Carter perdió las lecciones.
7
miércoles, 6 de junio de 2012
El invitado (Safe house)
Un inexperto agente de la CIA destinado en Ciudad del Cabo (Ryan Reynolds) está a cargo del cuidado de un piso franco. Su monotonía se ve interrumpida cuando le avisan que va a recibir a un invitado muy especial: el espía más buscado del mundo, Tobin Frost (Denzel Washington).
Lo poco que sé de cine y lo poco que tengo el gusto cinéfilo cultivado se lo de debo a mi padre. Crecí viendo películas de vaqueros en la tele los sábados por la tarde. Recuerdo a Burt Lancaster haciendo de saltimbanqui y a Kirk Douglas enfundando un revolver.Todas esas películas mágicas se las debo a mi padre, quien se solía poner a mi lado en el sofá y me iba haciendo algún comentario que otro. Cuando la peli era demasiado obvia y facilona mi padre me decía "Esto es una americanada". No es una definición muy académica pero puede servir perfectamente para cierto tipo de películas que sabemos de antemano qué nos van a dar, me refiero a ese tipo de películas que se limitan a ofrecernos lo que todos esperamos de ellas (o incluso un poco menos).
Safe house es una película que no sorprende en ningún momento ni se sale de los parámetros de este tipo de historias. Es un thriller de acción de los muchos que nos llegan de Hollywood. Ni el buen hacer tras las cámaras de Daniel Espinosa ni la profesionalidad de la pareja protagonista evitan que la peli caiga en el terreno de lo visto cientos de veces. Tenemos a Denzel Washington haciendo su eterno papel de tipo duro pero con corazoncito, tenemos a un joven e inexperto protagonista que madurará de golpe, tenemos escenas de acción que intentar emular a las de la saga de Jason Bourne (sin conseguirlo) y buenos secundarios desaprovechados. Obviamente tenemos una CIA que debe lavar demasiados trapos sucios y muchos agentes de la Agencia que no son de fiar, lo único novedoso es que las filtraciones de información se parecen mucho a las realizadas por Wikileaks no hace mucho tiempo. Nada nuevo bajo el sol. No hay nada destacable ni novedoso en este film. Ni siquiera Vera Farmiga tiene un papel relevante ni las escenas de acción son especialmente trepidantes. Se deja ver y no aburre durante sus casi 2 horas, pero cae en demasiados tópicos y le falta ese algo que la convierta en una buena película. Si la ves no perderás el tiempo, pero tampoco lo aprovecharás, hay miles de películas mucho más estimulantes y provechosas.
Como diría mi padre "una americanada".
5
sábado, 23 de abril de 2011
Caza a la espía (Fair Game)
A estas alturas del partido, todos sabemos que en Irak no había armas de destrucción masiva. Pero hubo personas que lo sabían mucho antes de que Estados Unidos invadiera Irak y, lo que es peor, La Casa Blanca también lo sabía.Basada en hechos reales Fair game es una interesante película que narra cómo el todopoderoso se gobierno de los Estados Unidos es capaz de complicar la existencia cuando alguién decide llevarles la contraria. Vamos, la película que a Oliver Stone le hubiera gustado dirigir.
En el año 2003 el embajador Joseph Wilson escribió un artículo en el New York Times desenmascarando las mentiras de la administración Bush para justificar la invasión de Irak. A consecuencia de ello, la Casa Blanca filtró la identidad de la mujer de Wilson, Valerie Plame como agente encubierta de la CIA. Una venganza en toda regla que puso en peligro la vida del matrimonio y también a muchas otras personas que dependían del anonimato de la agente. Una apasionante historia real que me parece digna de conocerse. Una historia con múltiples lecturas y que provoca muchas preguntas.
La película narra eficazmente todo lo ocurrido, siendo uno de los mejores dramas políticos de los últimos lustros. Parece que la guerra de Irak nos está dando algunas buenas películas, algo bueno debía salir de tal desastre. Las tortugas también vuelan, En territorio hostil son buenos ejemplos de ello. A parte de un buen guión y un buen ritmo, Fair game se beneficia de dos actores en estado de gracia como son Sean Penn y Naomi Watts. De Penn no voy a decir nada (es el mejor actor de su generación y punto) pero Watts me ha sorprendido gratamente, está mejor que nunca y lleva perfectamente el peso del film.
Puede que Doug Liman dirigiera El caso Bourne (y alguna tontería como Señor y señora Smith o Jumper), pero Caza a la espía no es un film de acción, es un solvente thriller político. Tiene bastante tensión pero no hay tiroteros ni persecuciones en coche. Es un film mucho más centrado en los entresijos de la política que un film de espías.
Recomendable.
7
sábado, 21 de agosto de 2010
SALT

El australiano Philip Noyce fue una vez un director prometedor. Suya es la interesante Calma total de cuando Nicole Kidman era una jovencita pelirroja de mandíbula cuadrada. El tiempo pasa por todos, la Kidman ya no tiene esa mandíbula ni Noyce ha logrado labrarse esa prometedora carrera en Hollywood.
Salt es su última película, una peli de acción al servicio de Angelina Jolie. Ella es la protagonista absoluta del film y su mayor reclamo comercial. Como thriller de acción el film no acaba de enganchar nunca, se deja ver pero no atrapa demasiado al espectador. La Jolie salta y corre de un lado para otro (siempre muy guapa, of course) pero al film le falta tensión. El guión intenta despistar al espectador pero fracasa y casi en todo momento éste va por delante de los acontecimientos.
Mucho agente de la CIA, mucho espía ruso encubierto que no se ha enterado que la guerra fría se ha acabado, mucho juego de identidades, mucha persecución y mucha fantasmada inverosímil. Lo más original del guión me pareció la forma en la que la protagonista inutiliza una cámara de seguridad usando su ropa interior. Vamos, que el guión no es gran cosa ni la dirección de Noyce está a la altura.

Hay buenas escenas de acción pero muy lejos de las vistas recientemente en la saga de Jason Bourne (verdadero referente del cine de acción de la última década). Al menos, la peli tiene el aliciente de durar sólo 100 minutos con lo que la cosa se ve sin problemas, pero yo le hubiera pedido algo más (sí, ese algo más que Nolan suele introducir en sus películas).
Igual el problema es la fría y sosa interpretación de la gran estrella Angelina Jolie, la chica puede ser muy guapa pero transmite bastante poco en las escenas de acción. El hecho de parecer un esqueleto andante tampoco le da mucha credibilidad como heroína. Le falta el carisma de un Bruce Willis para poner cara de póquer ante las imposibles escenas de acción. Yo la prefiero en films del estilo de El intercambio antes que en estas producciones palomiteras haciendo de fría máquina de matar. Supongo que si quiere continuar con su status de estrella debe ir alternando cine comercial de este tipo con proyectos más arriesgados (como hace su marido Brad Pitt). También aparece Liev Schreider (Resistencia, Lobezno) y un desaprovechado August Diehl (Malditos bastardos, Los falsificadores).

Un thriller que se pretende trepidante y se queda como un soso lucimiento de la estrella de turno. Pero mi mayor reparo es que se ve muy claro que con esta película pretenden crear una saga de acción sobre una Jason Bourne en femenino y creo que (lamentablemente) lo van a lograr.
4
martes, 10 de agosto de 2010
Unthinkable

Mi colega Bilis (conocido también como Walter) me recomendó esta película. Me dijo que estuvo clavado al asiento durante todo su metraje, en tensión continua desde el principio hasta el final.
Me decidí a verla tan pronto como cayó en mis manos. Tras verla, no comparto enteramente el entusiasmo de Bilis pero sí es verdad que el film es un buen intento de thriller psicológico.
Frente a una amenaza terrorista unos agentes del FBi deberán interrogar a un sospecho para que les rebele el paradero de 3 bombas antes de que exploten. Con unos pocos actores, pocas localizaciones y un tema tan peliagudo y actual como es la lucha contra el terrorismo el director Gregor Jordan nos ofrece un efectivo ejercicio de suspense. Pero no logra ser un film realmente notable, le falta pulso narrativo, esta historia en manos de un director más hábil (Fincher, Nolan) hubiera sido el thriller del año.
El tema principal del film viene a ser la manida pregunta de “¿El fin justifica los medios?”. Bajo esta premisa el film va tejiendo una red de personajes en conflicto que, aun buscando los mismos fines, no estarán dispuestos a hacer las mismas cosas. Los límites de lo moralmente correcto se diluyen cuando entran en conflicto con la necesidad de salvar vidas. La tensión irá en aumento (cosa que se agradece) conforme el tiempo se agote. El hecho de que el espectador es consciente de que lo planteado por el film ha podido pasar en un pasado reciente o esté pasando ahora mismo no deja de ser un valor añadido.

Obviamente el guión toma prestadas ideas films como El silencio de los corderos, El expediente Anwar o Five fingers, evidenciando un poco su falta de originalidad. Por momentos, parece que la trama no da más de sí, que se ha agotado, necesitando de un giro para volver a atrapar al espectador. Su mérito reside básicamente en no aburrir y arrastrar al espectador a cierto estado de ansiedad hacia el final del film. No logra (al menos en mi caso) que nos comamos la uñas compulsivamente pero sí hace que pasemos un rato agradable y plantea unas preguntas más que interesantes.
El mejor personaje del film es el de Samuel L. Jackson, un actor que suele cumplir y aquí es el alma de la fiesta, por su parte Carrie-Anne Moss no lo hace mal (hay que ver lo mal que le quedan las faldas a esta señora). Por su parte Michael Sheen está bien como sospechoso de terrorismo, aunque nunca llegamos a creernos del todo que sea culpable (por lo que nos hace dudar) y nos siembra las mismas dudas que a la protagonista.
Poco más puedo contar, un film bastante mejor que otras estupideces que se estrenan en verano.
6
sábado, 10 de enero de 2009
QUEMAR DESPUÉS DE LEER (Burn after reading)

Un agente de la CIA decide plasmar sus experiencias en un relato, pero poco puede sospechar las consecuencias que se originarán cuando el cd en el que lo guarda caiga en las manos equivocadas.
La nueva película de los hermanos Coen sigue siendo fiel a sus principios, haz lo que quieras. Su cine es libre y no se anda con concesiones a las productoras o al gran público. Igual no te gusta, pero es innegable sus ganas de contar historias originales.
Originales por que los personajes no son los típicos personajes de las películas norteamericanas (el héroe guapo, la chica mona y el malo maloso), los personajes de los Coen son mucho más complejos que todo eso. De hecho, en esta peli no hay héroes ni chicas monas ni malvados. Sólo hay personajes torpes, muy torpes. Son personas normales metidas en unos líos horrorosos debido a su ambición y su torpeza.
Los Coen usan una premisa de espías y extorsiones para desarrollar una original y despiadada radiografía de la sociedad norteamericana actual: obsesión por el cuerpo, cirugía estética, armas, dinero fácil, engaños y la omnipresente CIA. Los Coen siguen destrozando tópicos con su cine y saltándose todas las reglas narrativas que pueden. Al igual que ya pasó en Fargo o en El hombre que nusca estuvo allí, cuando piensas que la trama va a ir por un sitio… te sorprenden con un giro inesperado. Bien.
Los actores están bien riéndose de los personajes que suelen interpretar habitualmente, Brad Pitt y George Clooney están perfectos como antihéroes empanados. El personaje de Pitt es toda una auto parodia del típico cachas de gimnasio mientras Clooney representa una visión tragicómica del Don Juan moderno. John Malkovich y Tilda Swinton están como siempre, más que bien.
Frances McDormand borda su papel de solterona obsesionada con su físico y con la cirugía estética. Su papel es paradigmático de la sociedad actual, cree que con cambiar su físico encontrará la felicidad y el amor, siendo incapaz de reconocer el amor en alguien muy cercano.
A mí me gustó, pasé un buen rato e incluso me hizo reír varias veces (el golpe de la silla es simplemente genial). Si te gustó Fargo y su desmitificación de los estereotipos norteamericanos, disfrutarás con esta película.
6,5
La nueva película de los hermanos Coen sigue siendo fiel a sus principios, haz lo que quieras. Su cine es libre y no se anda con concesiones a las productoras o al gran público. Igual no te gusta, pero es innegable sus ganas de contar historias originales.
Originales por que los personajes no son los típicos personajes de las películas norteamericanas (el héroe guapo, la chica mona y el malo maloso), los personajes de los Coen son mucho más complejos que todo eso. De hecho, en esta peli no hay héroes ni chicas monas ni malvados. Sólo hay personajes torpes, muy torpes. Son personas normales metidas en unos líos horrorosos debido a su ambición y su torpeza.
Los Coen usan una premisa de espías y extorsiones para desarrollar una original y despiadada radiografía de la sociedad norteamericana actual: obsesión por el cuerpo, cirugía estética, armas, dinero fácil, engaños y la omnipresente CIA. Los Coen siguen destrozando tópicos con su cine y saltándose todas las reglas narrativas que pueden. Al igual que ya pasó en Fargo o en El hombre que nusca estuvo allí, cuando piensas que la trama va a ir por un sitio… te sorprenden con un giro inesperado. Bien.
Los actores están bien riéndose de los personajes que suelen interpretar habitualmente, Brad Pitt y George Clooney están perfectos como antihéroes empanados. El personaje de Pitt es toda una auto parodia del típico cachas de gimnasio mientras Clooney representa una visión tragicómica del Don Juan moderno. John Malkovich y Tilda Swinton están como siempre, más que bien.
Frances McDormand borda su papel de solterona obsesionada con su físico y con la cirugía estética. Su papel es paradigmático de la sociedad actual, cree que con cambiar su físico encontrará la felicidad y el amor, siendo incapaz de reconocer el amor en alguien muy cercano.
A mí me gustó, pasé un buen rato e incluso me hizo reír varias veces (el golpe de la silla es simplemente genial). Si te gustó Fargo y su desmitificación de los estereotipos norteamericanos, disfrutarás con esta película.
6,5
lunes, 5 de enero de 2009
CHE: El argentino

En 1957 Fidel Castro y Ernesto Guevara inician la revolución cubana contra el régimen de Fulgencio Batista.
Tengo que reconocerlo, Steven Soderbergh puede ser un gran director, pero sus películas no suelen gustarme. Técnicamente están muy bien y sus historias son interesantes, pero no acaban de convencerme. Ni su trilogía imitación del Rat Pack (Ocean’s eleven, twelve y thirteen), ni su visión del Berlín de post guerra (El buen alemán) ni su Traffic me acabaron de decir algo. Soy más fan de su primeros films: Sexo, mentiras y cintas de video y Kafka. Soderbergh ha acabado siendo un buen director, pero demasiado ambicioso. Se ha olvidado de emocionar y/o entretener al espectador. Sus films suelen aburrirme (salvo Ocean’s eleven) y no consigo sentir empatía por los personajes.
Lo dicho, técnicamente sabe rodar y manejar la cámara mientras dirige a los actores pero no acaba de entregarnos una película redonda (por mucho Oscar que le dieran por Traffic y muchos millones que recaudara Ocean’s eleven).
Ahora nos trae otra propuesta más que interesante, la historia del Che. La peli original duraba más de 4 horas y al final la han dividido en 2 partes: El argentino y Guerrilla. La que ahora nos ocupa es la primera de ellas, en la que se narra la revolución cubana.

Soderbergh nos ofrece un film de factura casi perfecta, cercano al documental, de ritmo rápido y que (por una vez) no aburre. Los personajes están muy bien retratados y las escenas de acción como las de diálogo están muy logradas. Por momentos parece que los diálogos están totalmente improvisados, casi al estilo de Ken Loach (la genial Tierra y libertad no deja de tener varios puntos en común con El argentino).
Soderbergh desmitifica a la figura del Che y a todos los que participaron en la revolución cubana. Nada de planos majestuosos a cámara lenta, nada de fotografía de videoclip, nada de música rimbombante, nada de banderas ondeando al viento. Esto no es El patriota (del zafio Roland Emmerich) ni lo dirige un patriotero como Michael Bay.
El tono realista y desapasionado (casi distante) es lo mejor del film, haciendo a los personajes cercanos y creíbles. Muchos actores realizan unas interpretaciones casi miméticas más propias de un concurso de imitadores, estando a veces a punto de caer en la parodia (algunos diálogos de Fidel son memorables).
En el caso de Benicio Del Toro hay momentos en que casi cuesta identificarle y separarle de su personaje. Por momentos parece que en pantalla está el Che real disfrazado de Benicio. Chapó. Lo mismo puedo decir para Demián Bichir y su imitación/interpretación de Fidel Castro. Me parecen 2 interpretaciones soberbias, muy logradas. El resto del reparto está my bien aunque casi no da tiempo a lucirse dentro de un elenco tan amplio.
Entonces ¿Qué le ocurre a este film? ¿Por qué no es perfecto teniendo una muy buena historia y buenas interpretaciones? El toque Soderbergh: el montaje.
La manía de romper la narración continuamente con saltos en el tiempo hacia delante y hacia atrás acaba aburriendo. La película se centra en dos momentos (la revolución cubana y la intervención del Che en Naciones Unidas en 1964) y va saltando de uno a otro rompiendo el ritmo narativo. Si le sumamos la voz en off, la fotografía en blanco y negro, etc… tenemos el estilo Soderbergh.
Habría que añadir que el metraje se podría haber recortado bastante, hay escenas que no aportan nada o muy poco: hay varios ejemplos de lo dura que es la vida dentro de una guerrilla y de lo férrea que debe ser la disciplina, mientras que no se muestra apenas cómo se vivía en Cuba bajo la dictadura de Batista.
Tampoco hay apenas presentación de personajes, simplemente aparecen de la nada y se suman a la lucha. No se narra el bagaje anterior de los personajes principales: cómo el Che toma conciencia del problema cubano (tampoco se narró en la genial Los diarios de la motocicleta) ni se explica quien era Fidel Castro, ni qué es el movimiento 26 de Julio, ni por qué la CIA permitió que su revolución triunfara, etc…
Un film interesante (por la historia que narra) y bien rodado pero que en otras manos (yo apuesto por Oliver Stone) hubiera sido un gran film.
6,5
6,5
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