jueves, 4 de febrero de 2016
Steve Jobs
viernes, 5 de julio de 2013
Trance
Danny Boyle es un director muy irregular, sus dos últimas películas estaban bastante bien (Slumdog millionaire y 127 horas) y en su obra tiene alguna otra película interesante (Sunhine, Trainspotting) pero también películas fallidas (La playa, Una historia diferente). Lamentablemente, Trance pertenece a este segundo grupo.
Esta vez Boyle se cree capaz de rejuvenecer a Hitchcock y adapartalo a nuevos tiempos, craso error. Su film parece un anfetamínico remake de Recuerda. El montaje acelerado y la música machacona funcionan a la perfección durante los primero 10 minutos en uno de esos prólogos que tan bien le salen al amigo Boyle, pero luego acaban perdiendo todo su efecto y molestan. Boyle pretende sumergir al espectador en la laberíntica mente del protagonista ofreciéndonos entrar en un arriesgado juego. Por desgracia, su juego no atrapa nunca y el laberinto que nos ofrece es un completo caos sin sentido. Los continuos giros del guión (siempre en busca de la sorpresa final) no funcionan como se pretende y la película no atrapa en casi ningún momento.
Yo no me creí en ningún momento lo de la banda de ladrones que contrata a una experta en hipnosis para que le ayude a uno de ellos a recordar dónde está el cuadro que han robado. Es una de esas premisas ridículas que es mejor no analizar. Si encima la hipnotista tiene el físico de Rosario Dawson, la cosa gana algo de interés (para el público masculino) pero pierde la poca credibilidad que le quedaba. Mejor no pensar mucho en estos thrillers psicológicos. Ya decía Hitchcock que los peores espectadores eran los que querían que todo lo visto en la pantalla fuera verosímil. Tenía razón el maestro del suspense, pero todo tiene un límite.
Pero lo peor está por llegar, el imposible triángulo amoroso entre James McAvoy, Rosario Dawson y Vincent Cassel nunca acaba de ser creíble. Boyle se pierde en la estética (muy lograda) y en el montaje desordenado (casi tanto como la mente del protagonista) pero no profundiza en las motivaciones de sus personajes, sabe que juega con las cartas marcadas y se guarda ases en la manga. Todo ello da una sensación de inverosimilitud al espectador que se va acrecentando con cada nueva vuelta de tuerca del guión (que hay unas cuantas).
Una vez más, Boyle se la juega (cosa muy encomiable) pero esta vez se estrella de lleno. Su endeble y tramposo guión no provoca el más mínimo interés en el espectador (al contrario que la Dawson).
4,5
jueves, 17 de noviembre de 2011
Sunshine (2007)





martes, 25 de enero de 2011
127 horas



domingo, 29 de agosto de 2010
Mísera venganza


sábado, 23 de mayo de 2009
ROCKnROLLA
Londres: mafiosos, magnates rusos, contables ambiciosos, rock stars, cuadros misteriosos, concejales y matones de poca monta se mezclan en una coctelera a punto de explotar.
Ya sé que este film no aporta nada nuevo al estilo “copia y pega” de Guy Ritchie. De hecho esta peli es otra vuelta de tuerca a la carrera de Guy, no aporta nada nuevo que no mostrara ya en Snatch: Cerdos y diamantes o en Lock and Stock. Pero ha depurado su estilo y el resultado es el mejor hasta la fecha. En espera de lo que hace Guy Ritchie con Sherlock Holmes no está de más hablar sobre su último film estrenado entre nosotros (hace poco nos llegó con varios años de retraso esa tontería insoportable que era Revolver de la que no pienso hablar, no vale la pena).
Los personajes que plulan por ROCKnROLLA tienen bastante gracia (dentro del típico personaje del hampa londinense, of course), la peli entretiene y (por momentos) fascina. Tiene gags bastante logrados y un tono desenfadado y macarra que la hacen simplemente deliciosa. Hay mucho royo british, la peli es como un anuncio de 2 horas sobre la ciudad de Londres y sus lugares más cool (restaurantes, museos, mansiones, campos de fútbol, edificios, barcos, campos de golf) así como de sus suburbios. Parece como si Guy Ritchie quisiera recuperar el terreno perdido frente al hermano americano y demostrar que los ingleses también saben hacer buen cine de entretenimiento.
Vi bastantes guiños al rock y al fútbol británico dentro de un guión lleno de personajes de lo más excéntrico. Yo me lo pasé en grande en el cine, quizás porque no me esperaba nada del ex de Madonna. Igual esa es la clave, sentarte y disfrutar. Lástima que no siempre sea posible.
Gerard Butler (el Leonidas de 300) demuestra que es un actor con bastante carisma y capaz de reírse de sí mismo. El tipo está impagable en las 2 escenas de baile o en la de las vías de tren (creo que entrarán en la historia de llas escenas gamberras). Thandie Newton sale muy mona y se limita a lucir tacones y poco más. Me gustó el reparto coral aunque destacaría la interpretación del genial Tom Wilkinson (Full Monty, Michael Clayton) que resulta perfecto como el mafioso Lenny Cole.
Creo que el film divertirá y sorprenderá a partes iguales a los aficionados a este tipo de cine de montaje vertiginoso, voz en off, rock, drogas, violencia y bajos fondos. A mí este tipo de cine macarra me divierte, para qué voy a negarlo.
Los amantes del cine más clásico supongo que no le verán la gracia y alegarán que Tarantino, Fincher (El club de la lucha) o Danny Boyle (Trainspotting) ya hicieron pelis así hace años, no les falta razón. También es cierto que esta peli no impacta hoy como lo hubiera hecho hace una década pero sí divierte como pocas que se hacen hoy en día. Muy pocas.
No es un film perfecto, el ritmo decae a veces pero (repito una vez más) te hace pasar un rato muy agradable.
6′5
sábado, 7 de marzo de 2009
Slumdog Millionaire

Bombay, un joven casi analfabeto está a sólo una pregunta de ganar 20 millones de rupias en la versión hindú del programa ¿Quiere usted ser millonario?.
El nuevo film de Danny Boyle nos devuelve a los mejores momentos de su carrera. Una carrera que empezó con buen pie con la excitante Trainspotting pero que se fue desinflando hasta que se lanza otra vez con Slumdog millionaire.
Creo, sinceramente, que es una de las mejores pelis del año. Boyle tiene entre sus manos un material muy interesante y sabe sacarle todo el partido. Su estilo de rodar y de montar la película, con sus saltos en el tiempo y sus persecuciones se ajusta como un guante a la historia y a la agitada ciudad de Bombay. La historia podría ser perfectamente una película hindú de serie B pero la dureza del guión y la forma de rodar la elevan a algo mucho mayor.
También la habilidad de Boyle para elegir buenas canciones (del estilo que sean) para las escenas queda más que evidente. El film te atrapa de principio a fin, no tiene parones ni altibajos, logrando entretener y, por momentos, fascinar al espectador. Hay escenas antológicas (el autógrafo, las persecuciones, los créditos finales) que recordaremos durante años. Boyle realiza un notable elogio del sufrido pueblo hindú (de la India) y un claro homenaje a las películas de Bollywood.
Técnicamente hay que recalcar que la fotografía es espectacular: el caos de las ciudades, el colorido de los ropajes, la luz del sol, etc. están reflejados de forma muy bella.
No sólo la maestría al rodar, la fotografía y las canciones forman un gran conjunto, lo mejor del film es su guión. El retrato de la vida en los suburbios de Bombay es escalofriante. Las aventuras de los niños y cómo irán buscándose la vida para sobrevivir en un entorno tan brutal llegan a encogerte el corazón. Ciertos temas sociales como la corrupción urbanística, los efectos negativos de la globalización, la mafia, la brutalidad policial, la explotación infantil, los enfrentamientos religiosos, las castas, etc son abordados de forma genial.
Por momentos me recordó a Ciudad de Dios respecto al retrato de los bajos fondos de las grandes ciudades del tercer mundo. El enfoque es distinto aunque igualmente sobresaliente.
La historia de amor me pareció bastante original y está muy bien llevada, al menos no está metida con calzador. Por otro lado, todas las escenas del concurso está bien rodadas llegando a lograr una tensión muy de agradecer.
8




