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viernes, 5 de julio de 2013

Trance




Danny Boyle es un director muy irregular, sus dos últimas películas estaban bastante bien (Slumdog millionaire y 127 horas) y en su obra tiene alguna otra película interesante (Sunhine, Trainspotting) pero también películas fallidas (La playa, Una historia diferente). Lamentablemente, Trance pertenece a este segundo grupo.

Esta vez Boyle se cree capaz de rejuvenecer a Hitchcock y adapartalo a nuevos tiempos, craso error. Su film parece un anfetamínico remake de Recuerda. El montaje acelerado y la música machacona funcionan a la perfección durante los primero 10 minutos en uno de esos prólogos que tan bien le salen al amigo Boyle, pero luego acaban perdiendo todo su efecto y molestan. Boyle pretende sumergir al espectador en la laberíntica mente del protagonista ofreciéndonos entrar en un arriesgado juego. Por desgracia, su juego no atrapa nunca y el laberinto que nos ofrece es un completo caos sin sentido. Los continuos giros del guión (siempre en busca de la sorpresa final) no funcionan como se pretende y la película no atrapa en casi ningún momento.

Yo no me creí en ningún momento lo de la banda de ladrones que contrata a una experta en hipnosis para que le ayude a uno de ellos a recordar dónde está el cuadro que han robado. Es una de esas premisas ridículas que es mejor no analizar. Si encima la hipnotista tiene el físico de Rosario Dawson, la cosa gana algo de interés (para el público masculino) pero pierde la poca credibilidad que le quedaba. Mejor no pensar mucho en estos thrillers psicológicos. Ya decía Hitchcock que los peores espectadores eran los que querían que todo lo visto en la pantalla fuera verosímil. Tenía razón el maestro del suspense, pero todo tiene un límite.

Pero lo peor está por llegar, el imposible triángulo amoroso entre James McAvoy, Rosario Dawson y Vincent Cassel nunca acaba de ser creíble. Boyle se pierde en la estética (muy lograda) y en el montaje desordenado (casi tanto como la mente del protagonista) pero no profundiza en las motivaciones de sus personajes, sabe que juega con las cartas marcadas y se guarda ases en la manga. Todo ello da una sensación de inverosimilitud al espectador que se va acrecentando con cada nueva vuelta de tuerca del guión (que hay unas cuantas).

Una vez más, Boyle se la juega (cosa muy encomiable) pero esta vez se estrella de lleno. Su endeble y tramposo guión no provoca el más mínimo interés en el espectador (al contrario que la Dawson).

4,5

martes, 26 de abril de 2011

Grindhouse: Death proof


En el año 2007 Tarantino se sacó de la manga otra idea genial de reciclaje cinematográfico y presentó esta película dentro del programa doble llamado Grindhouse. No estaba mal la idea de pagar una entrada de cine y ver dos películas. La otra película que formada el tandem era Planet terror de Robert Rodríguez de la cual hablaremos otro día.



Lamentablemente, la idea no funcionó en taquilla en USA y los avispados de la distribuidora decidieron que en Europa las películas se estrenarían por separado. Tarantino modificó el montaje final y aumentó la duración de su película de 75 a 90 minutos. De esta manera, en Europa pudimos disfrutar de escenas eliminadas en el metraje americano, alguna de ellas realmente interesante.

Death proof es un claro homenaje al cine de carreras de los años 70 (El diablo sobre ruedas, Vanishing Point), la serie B y al director Russ Meyer (Faster Pussycat Kill kill: chicas exhuberantes siendo muy muy malas). Hasta la estética, los fallos de sonido, la fotografía y las manchas del celuloide y los falsos cambios de rollo están puestos a conciencia en claro homenaje al cine de serie B de los 70. El resultado es una macarrada tarantiniana: porros, bares, gramolas, nenas en pantalón corto, diálogos divertidos, persecuciones, tacos (bitch y fuck son los más frecuentes), cameos, buena música y poco más. La peli es sólo una broma, nada a tomar en serio, un capricho del director para tomar el pelo a la peña y un disfrute total para sus incondicionales.

No llega al nivel de la primera parte de Kill Bill pero es casi igual de entretenida y carente de pretensión alguna. Tarantino rueda al estilo de las pelis con las que creció, homenajeando y copiando descaradamente mientras es fiel a su propio estilo. Mientras nos siga divirtiendo y reconociendo sus influencias, no hay problema. Él lo sabe y nosotros también. Incluso se permite el lujo de incluir referencias a su cine (una chica lleva en el móvil la famosa cancioncilla del silbido ya usada en Kill Bill). Tampoco podía faltar el plano desde el maletero de un coche.
Tarantino nos ofrece una primera parte en la que presenta a unos personajes femeninos y se toma su tiempo, nos cuenta sus planes, sus amores y muchas otras cosas que no nos llevan a ningún sitio. Emulando a Hithcock en Psicosis, cuando les hemos cogido cariño a las protagonistas, Tarantino hace un giro y se carga todo lo que nos había presentado hasta el momento y decide empezar de nuevo. Una estructura desconcertante que puede que no guste a muchos pero lo mejor del film está por llegar.

En la segunda parte de Deathproof Tarantino vuelve a presentarnos a un grupo de chicas, pero esta vez no son chicas buenas haciéndose las duras. Son chicas duras de verdad, especialistas de cine. No van a ser unas víctimas más de nuestro villano de turno, ese Stuntman Mike que se dedica a acosar y matar chicas con su coche a prueba de muerte. Este especialista va a encontrar la horma de su zapato. Tarantino nos da bastante información innecesaria, se recrea en sus eternos diálogos triviales y se guarda información interesante para otra ocasión. Elementos que pueden desconcertar aún más al espectador no aficionado a su peculiar forma de narrar las historias. La verdad es que esta historia no daba para 90 minutos y un recorte de metraje podría haberle hecho mucho bien.

La peli incluye la habitual selección de estupendas canciones y una de las mejores escenas de persecución de coches de toda la historia, casi vale la pena verla sólo por ella. A destacar las interpretaciones de Rosario Dawson, Vanessa Ferlito (gran baile) y el recuperado Kurt Russell que borda su papel de Stunt man Mike.

En el programa doble original (y en el DVD) Tarantino y Robert Rodríguez se permitieron la broma de incluir unos divertidísimos y sangrientos cutre-trailers de unas películas que… no existían! Finalmente Rodríguez sí rodó Machete y parece que hay intención de hacer lo mismo con el resto. Ansioso estoy por ver Las mujeres lobo de las SS dirigida por Rob Zombie y con Nicolas Cage riéndose de sí mismo haciendo de Fu Manchú.

Puntuación: 6 (por las ganas de tomar el pelo y divertir).






domingo, 2 de agosto de 2009

La última noche (The 25th hour, 2002)

¿Cómo te sentirías si mañana fueras a entrar en prisión? ¿Qué harías en tu última noche de libertad de los próximos siete años?

¿Como te sentirías si pensaras que fuiste un completo idiota que ha arruinado su vida por ser demasiado avaricioso? ¿Y si pensaras que tu novia te ha vendido a la poli? ¿Y si encima pensaras que tus amigos están esperando a que entres en chirona para liarse con tu novia? Pero... ¿Qué amigos tienes? Traficantes y mafiosos, no, me refiero a los amigos de verdad, los de la infancia: un broker que te mira por encima del hombro y un profesor con peligrosos sentimientos hacia una alumna adolescente. Vaya panorama.


Que tal un día dentro de la vida de un tipo que lo ha perdido todo. Un tipo al que sólo le quedan la pataleta y la rabia. Todo esto es lo que nos propone Spike Lee en este interesante film del 2002. Un film valiente e inteligente que demuestra que Spike Lee es un director a tener en cuenta, no sólo la joven promesa que fue hace años. Es un gran director, uno de los grandes del momento. La escena del monólogo frente al espejo del baño es toda una maravilla de cómo un hombre vomita su odio hacia la sociedad y hacia sí mismo. Brutal.

Spike Lee parte de un guión inteligente y dirige el film con pulso firme. Si bien al pricipio marea algo al espectador con unos saltos temporales (haciendo que nos cueste identificar en qué momento de la historia estamos) y quizás le sobren algunos minutos, son fallos que no consiguen hacer naufragar a un sólido guion.
Lee logra su objetivo y asistimos con verdadera angustia a las últimas horas de libertad del protagonista. Las conversaciones con su padre (genial Brian Cox), la rabia, los remordimientos, el miedo, las despedidas de los amigos y las dudas hacia su novia están plasmados magistramente configurando un film muy notable. Además, todo un aire de tristeza parece inundar a la ciudad de Nueva york tras el 11-S, la acción se sitúa tan sólo unos meses después y la ciudad aparece aún conmocionada y con rabia. Nada volverá a ser igual.
El film se beneficia de las geniales interpretaciones de Edward Norton (Fight club, American history X, El increíble Hulk), en uno de sus personajes más complejos y logrados. El genial Philip Seymour Hoffman (La duda, Antes que el diablo sepa que has muerto, La familia Savage) nos vuelve a dar todo un recital interpretativo en su papel de reprimido profesor a punto de echar su carrera por el retrete.

Igualmente Rosario Dawson (7 almas) está impagable cono la novia del protagonista, una chica en entredicho, su ambiguo personaje no está exento de interés. También es ambiguo el personaje del siempre irritable Barry Pepper (La milla verde, Salvar al soldado Ryan), un amigo al que aún le falta por probar su lealtad con un último favor.

7,5





martes, 2 de junio de 2009

Siete Almas (Seven pounds)


Ben Thomas está buscando a 7 personas a las que ayudar.

El italiano Gabriele Muccino vuelve a dirigir a Will Smith en otro drama/pastel sobre personajes tras En busca de la felicidad. Ahora nos presenta un elaborado drama (al menos en apariencia) que reflexiona sobre la redención, el perdón y el sacrificio. Temas todos ellos muy interesantes.

El único problema de esta película, al menos para mí, es que a los 30 minutos ya sabes de qué va la cosa. Intentan confundir al espectador con tanto montaje desordenado, información a cuenta gotas y saltos en el tiempo. Pero fácilmente te das cuenta de lo que les ha pasado a los personajes y, lo que es mucho peor, de lo que les va a pasar.

Tranquilos, no pienso desvelar nada. Pero viene a resultar como si en El Sexto sentido descubrieras en el minuto 12 que el personaje de Bruce Willis está muerto, el resto del film no tendría sentido y sería incluso aburrido. Espero no haber desvelado nada del Sexto sentido, si alguién no la ha visto…. siento habérsela destripado. Pero eso mismo ocurre con 7 Almas: se descubre el pastel muy pronto y uno pierde el interés.

La trama es bastante simple pero al presentar los hechos de forma fraccionada y desordenada provocan una desorientación en el espectador de la cual sólo se sale al final por medio de una sorpresa. Sorpresa que no es tal pues, como ya he comentado antes, la cosa se ve venir desde lejos. Este tipo de historia funcionó mejor en 21 Gramos o Babel.

Aún así el film se deja ver aunque puede llegar a aburrir a ratos debido a lo evidente de todo lo que va a ocurrir. Está bien rodado e interpretado pero no deja de ser un pastelón de cuidado. Me agradan mucho los esfuerzos de Will Smith de hacer cine serio y convertirse en actor. Alterna sabiamente papeles muy comerciales con películas más arriesgadas. Yo lo prefiero en films como Ali o En busca de la felicidad antes que en videojuegos como 2 polis rebeldes, Independence Day o tonterías como Soy leyenda.

Sinceramente opino creo que la peli gana bastantes enteros con la interpretación de Rosario Dawson. Compone un personaje muy completo (enfermedad, lágrimas, emociones) y tiene bastante química con Will Smith.

También aparecen Woody Harrelson (con peluquín) y Barry Pepper (La última noche), pasables.

La verdad, Smith y Dawson levantan la película. Esta película interpretada por Sandra Bullock y Ben Affleck sería totalmente infumable.

5

miércoles, 25 de marzo de 2009

LA CONSPIRACIÓN DEL PÁNICO (Eagle Eye)


Dos jóvenes se ven envueltos en una trama de espionaje y terrorismo.


Vayamos por partes: primero lo bueno. La película te hace pasar un muy buen rato. De eso se trata. Si quieres ver un buen film de aventuras para olvidarte de todo durante 2 horas: esta es tu peli.
La acción está conseguida y no te aburre en ningún momento. La principal baza y el principal problema está en el guión, la historia no es nada del otro mundo (luego me centro en ello) pero está bien desarrollada y consigue que el espectador no se despegue del asiento en ningún momento.
La idea de no ver al enemigo me pareció bastante bien llevada. En un mundo tan controlado por programas de ordenador y cámaras de vigilancia no es de extrañar que alguien pudiera saberlo todo sobre cualquiera de nosotros y, además, controlar y destruir nuestras vidas.

Hasta aquí todo lo bueno, ahora viene lo malo. No quiero chafar nada de la trama, pero ya en 1968 el maestro Stanley Kubrik dirigió 2001, Una odisea del espacio. En la cual (entre muchas otras cosas) un superordenador (HAL 9000) decide ir acabando con los tripulantes de la nave que gobierna. Si no has visto 2001, La conspiración del pánico te puede parecer original. En mi opinión el personaje de Aria está calcado del HAL de 2001, incluso es idéntica físicamente. No le resta diversión al film, pero sí le resta mucho mérito.

La escena en la que intenta leer los labios a los humanos cuando se encierran en una sala que no tiene controlada es idéntica a la del film de Kubrick. No entiendo cómo se puede estropear así un film que iba por un camino muy bueno. La falta de imaginación es la verdadera crisis de Hollywood.

No sólo podemos ver referencias a Kubrick, el clímax del film me recordó al de El hombre que sabía demasiado (cualquiera de las 2 versiones que Hitchcock dirigió en 1934 y 1956). Igual se pensaban que como son películas viejas, nadie las habría visto y nunca nadie se daría cuenta. Lamentable.

En cuanto a los actores, Shia LaBeouf se está convirtiendo en toda una estrella tras su éxitos de taquilla en Transformers e Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. No me parece un genio pero los papeles de chico normal metido en líos los hace bastante bien, no tiene un físico espectacular y eso le ayuda a parecer una persona corriente.
Lo mismo le ocurre a Michelle Monaghan, que no es un bellezón (aunque tampoco es nada fea) y eso le da cierta credibilidad.

La que sí me parece mona es Rosario Dawson (7 vidas, Sin city, Clerks 2, Kids, Death proof) que aquí hace de militar concienzuda y la verdad es que está correcta. El amigo Billy Bob Thornton realiza una interpretación más esforzada que otras veces cuando actúa en pelis de acción haciendo del típico agente del gobierno.


Pues eso: divertida, correcta y un plagio a 2001.

5,5