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lunes, 26 de diciembre de 2011

Immortals


Immortals es una de estas producciones épicas al estilo de 300 que tan de moda de han puesto en los últimos años. Muy mal está el cine actual si 300 crea escuela. Ya sabes: batallas, torsos desnudos, mucho abdominal, mucho cuerpo sudado y patadas a la mitología griega. La peli es un film palomitero dirigido por Tarsem Singh (The fall: el sueño de Alexandria) un director que pretende que cada plano de su cine te deje con la boca abierta, un poeta de la imagen. La unión del cine comercial con el peculiar estilo visual de Tarsem podría haber dado como resultado una obra maestra o un desastre. Lamentablemente, creo que está  más cerca de lo segundo.

El habitual y fascinante estilo visual de Tarsem está presente en este film, siendo lo más destacable. Desde su forma de componer los planos o los alucinantes diseños de vestuario de Eiko Ishioka (ojo al casco hecho de espadas o al casco de garra de cangrejo que luce el rey Hiperión), el film denota un esmeradísimo mimo estético que lo convierten en toda una experiencia visual.
Pero el guión de deja de ser la misma tontería de siempre, no tiene nada que valga la pena. Ni una línea de diálogo me parece que no huela a refrito de Troya, Furia de Titanes o la ya citada 300. Una vez más, la mitología griega ha sido usada de excusa para un blockbuster disfrazado de peli de calidad. El problema es que, con un guión tan poco original, todo el impresionante apartado visual llega a parecer ridículo. Ni la fotografía ni los diseños consiguen levantar el film ni darle un ápice de credibilidad, más bien todo lo contrario. Tarsem es un poeta de las imágenes pero no es un gran narrador, no sabe darle al film el ritmo y la intensidad necesarios. Tarsem sabe colocar  a los actores en el bello encuadre pero no sabe hacer que parezcan creíbles. La presentación de personajes no es acertada mientras las escenas de lucha carecen de vida. El film se hace previsible y aburrido. Immortals es un espectáculo visual vacío de contenido, un envoltorio de lujo para una manzana podrida.


Tampoco la elección de actores ha sido muy brillante. Henry Cavill (visto en Los Tudor y el nuevo Superman) se ha puesto cachas y pone empeño en parecer creíble como Teseo pero la cosa no acaba de cuajar. Tampoco nos creemos ya a un Mickey Rourke que lleva demasiado tiempo haciendo el mismo papel de pérfido villano con pintas de macarra. La verdad es que, con esa cara que se ha dejado, a pocos papeles más puede optar. Su carrera ya se hundió una vez y, a este paso, no será la última. También aparece en pantalla la guapa Freida Pinto como oráculo, no lo hace mal. también aparece el recuperado Stephen Dorff en un personaje que pinta bastante poco e intenta ser el contrapunto graciosillo pero no lo logra. Por su parte John Hurt cumple con la cuota del experimentado actor británico que da prestigio a la peli y se lleva un buen pellizco por 4 días de rodaje delante de una pantalla verde. Pero lo que realmente hunde la película es que nadie se cree a unos dioses del Olimpo con pinta de adolescentes imberbes que acaban de salir de un baile de disfraces. Ridículos.




Supongo que gracias a este encargo Tarsem se habrá llevado un buen cheque y se podrá financiar con total libertad creativa algún próximo proyecto. No hay mal que por bien no venga.


 
4,5

miércoles, 25 de agosto de 2010

Los mercenarios (The Expendables)

Parece que el amigo Stallone se resiste a la jubilación y sigue en su intento de ofrecernos ese cine de acción que tanta gloria y dinero le dio en décadas pasadas. Tal y como está el panorama actual, no deja de ser significativo que vuelva a la carga en un canto del cisne que prometía buenas dosis de tiros y explosiones como antaño.

Stallone ha sido muy hábil uniendo a viejas glorias del cine de acción (él mismo, Dolph Lundgren, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Mickey Rourke) con otros más actuales (Jet Li, Jason Statham) configurando un reparto de lujo (siempre que te vayan los músculos). Lástima que, en mi opinión, Stallone ha desaprovechado la oportunidad de ofrecernos un buen film de acción plagado de las estrellas del género.

El problema de esta película es su pésimo guión, una historia tópica y con unos chistes muy poco logrados. Primeramente tenemos a unos mercenarios duros como pedernales, unos tipos macarras (moteros, tatuados y tal, lo típico del chico malo) pero muy buena gente y con corazoncito. Difícil de creer. Luego nos presenta una imaginaria isla caribeña (con bastantes similitudes con Cuba), la típica república bananera en la que los norteamericanos están siempre dispuestos a llevar la democracia (al menos en el cine) a base de sangre y fuego (esto último sí suele ser así).
Y ya tenemos la película: viejas glorias del cine de acción, una misión suicida (que nunca lo acaba siendo) y escenas de acción a porrillo. Obviamente, los malos son muy malos y los buenos son muy buenos (aunque un poco broncas). Stallone no defrauda a su público pero tampoco les da todo lo que podríamos esperar. Creo que ciertos personajes (Statham) están muy mal desarrollados, vale que es una peli de acción y no podemos pedirle mucha profundidad psicológica pero estos actores (o muros de piedra) se merecían algo mejor. Mis personajes favoritos son los de Dolph Lundgren y Jet Li, están algo más trabajados que el resto.

Pero el guión falla también a la hora de los chistes y las frases lapidarias propias del género. Especialmente chirriante me pareció la frase de “debiste haberme esperado, yo lo valgo” (vergüenza ajena) y alguna otra que está directamente copiada de Pulp Fiction. Opino que al film le falta mala leche, yo hubiera preferido un film más macarra y desmitificador, con más ironía sobre el paso del tiempo y menos testosterona barata.

Stallone no es un gran director (aunque las escenas de acción se le dan bastante bien) pero es un negado como guionista. Unos ejemplos: La escena en la iglesia entre esos tres iconos del cine de acción de nuestra adolescencia deja bastante que desear, falta ironía y no hay ninguna tensión entre ellos. La escena de Rourke (bonitas pintas…) tatuando a Stallone sobre una moto es un claro ejemplo de escena metida con calzador únicamente para que Stallone se quite la camiseta. Que sí, que el amigo está muy cachas a sus 64 años, pero a mí me importa un bledo. Igualmente metidas con calzador están los personajes femeninos, meras muñecas indefensas que necesitan que un macho las salve. ¿Y qué decir del villano de turno? Un penoso Eric Roberts en su papel de siempre.

De todas maneras, a los fans de Stallone no creo que les importe que el guión sea bastante pobre y la película una tontería, les basta con que haya explosiones y músculos. Ahí Stallone no les ha fallado.

3,5

lunes, 3 de mayo de 2010

Iron Man 2




Pues mira, no sé a qué se debe pero a mí las pelis de Iron man me entretienen bastante. No creo que tengan pretensión alguna, la verdad. Son blockbusters perfectamente ideados para evadirte durante un rato de los problemas diarios. Pero al contrario que la mayoría de los blockbusters actuales (2012, Gi Joe), me parece que no trata al espectador como si fuera tonto de remate.

El guión no es gran cosa (esperar lo contrario sería un error), pero al menos toca levemente aspectos tan interesantes como la degradación física y psíquica del personaje de Stark. Es cierto que dichos aspectos se resuelven de forma simplona e inverosímil (no olvidemos que estamos ante una adaptación de un cómic) pero el cine palomitero es lo que tiene. Tampoco la relación amorosa/laboral con el personaje de Gwyneth Paltrow pasa de unas frases ingeniosas pero para dramas amorosos ya tenemos el cine francés.
Supongo que el atípico reparto del film me hace juzgarlo con mejor predisposición. Soy humano. Tener a un héroe tan peculiar como Tony Stark (multimillonario playboy que alardea de ser Iron man) encarnado por el genial Robert Downey Jr (Tropic thunder, Zodiac, Sherlock Holmes) siempre ayuda. La sorna y la ironía de la que este actor dota al personaje son unos valores añadidos al film.
Si le sumas un villano de cómic con las pintas de Mickey Rourke, Sam Rockwell sobreactuando incluso más que de costumbre (ese bailecito a lo James Brown es patético) y a Scarlett Johansson mostrando curvas mientras reparte leña… pues tienes ya un film entretenido de primeras. Sin más.

A mí esta segunda parte me ha gustado un poquito más que la primera, los personajes se desarrollan algo más, hay más humor y más escenas de acción. ¿Qué más le puedes pedir? Una foto de Scarlett, vale, la pongo aquí abajo.

5,5


lunes, 12 de abril de 2010

Trailer de Iron man 2

Trailer de Iron man 2, esperemos que sea tan entretenida como la primera. Esta vez han incluido a Scarlett Johansson y Mickey Rourke.

sábado, 3 de abril de 2010

El corazón del ángel (Angel heart,1987)



Hace poco me preguntaron de dónde venía el nombre de Luis Cifer (no, no es mi nombre real). Yo pensaba que era obvio que es un pseudónimo, pero parece que la gente no pilla la burda ironía que dicho nombre esconde o no conoce la estupenda película El corazón del ángel.



Como bien le expliqué a mi interlocutor, el pseudónimo viene del personaje de Robert DeNiro en dicho film, Louis Cyphre. Tal personaje y su nombre son la clave de la peli, una clave que durante todo el metraje hemos tenido delante de nuestros ojos y no nos hemos dado cuenta.


El corazón del ángel es un film fascinante de trama laberíntica y visualmente inquietante. Empieza la peli como la típica historia de cine negro: años cincuenta, un tipo ha desaparecido y el detective Harry Angel es contratado para encontrarlo. Un caso anodino que se va complicando cada vez más, entrando en juego ritos satánicos y magia negra. La sombra de la muerte parece seguir al detective allí por donde pasa, todo el que tiene alguna relación con el caso aparece asesinado.

Cuando la investigación se traslada de Nueva York a Nueva Orleans se torna en una pesadilla en la que lo irreal se hace cada vez más palpable. Una amenazadora e invisible presencia se va apoderando del ambiente. Nada será lo que parece.
El director Alan Parker (Fama, The Wall, Birdie, Evita) nos ofrece un film oscuro, sucio, lleno de sangre, magia negra y sexo. Incluso hay alguna escena que combina todo ello de forma aterradora y fascinante (esas paredes sangrantes son inolvidables). Parker plasma en imágenes una pesadilla llena de metáforas religiosas. Como toda buena película sobre el satanismo (La semilla del diablo sería otro buen ejemplo), en ningún momento tenemos la total certeza de que lo visionado sea real, todo podría ser un mal sueño o una alucinación. No vemos nada sobrenatural pero la presencia del mal es cada vez más evidente. La eterna lucha entre la razón y la superstición se va decantando de parte de la segunda.

La presencia de Robert DeNiro y su inquietante personaje (ojo a la escena del huevo) hacen que todas las piezas encajen aunque deseemos que no fuera así. También la perturbadora presencia de Lisa Bonet es un valor añadido, de hecho Bill Cosby la despidió de su show televisivo debido al alto voltaje de algunas escenas del film.
Pero para mí el mejor del reparto es sin duda un Mickey Rourke (El Luchador, Nueve semanas y media) en su mejor momento. Todavía los excesos y las operaciones de estética no habían deformado su rostro. El personaje de Harry Angel se va hundiendo cada vez más en una espiral hacia el infierno. Una degradación física y psíquica perfectamente plasmada: desaliñado, siempre sudando, la ropa sin planchar, la mano vendada, etc. Un antihéroe que busca la verdad aunque intuye que lo que a encontrar no será de su agrado.
En definitiva, el film es el descenso a los infiernos de un hombre que cree saber quién es, pero cada paso que da le confunde algo más. En los títulos de crédito finales un ascensor va bajando entre ruidos disonantes hasta llegar a un sótano, allí se abren las puertas y Harry Angel sale del ascensor. Bienvenido al infierno.

jueves, 5 de marzo de 2009

El luchador (The Wrestler)



Randy “The ram” Robinson es un ex-luchador profesional que ahora malvive en el circuito independiente.



Soy fan de Darren Aronofsky desde que vi su imprescindible película Réquiem por un sueño, el film más perturbador que recuerdo haber visto en años. La nueva película de este tipo es mucho más convencional, menos arriesgada formalmente, pero igual de notable.


Aronofsky ahonda sin problemas en las miserias de un antiguo campeón que lo ha echado todo a perder: ya no es joven, ni tiene amigos verdaderos, ni familia, ni futuro como luchador. Sólo vive de recuerdos y apenas consigue pagar el mísero alquiler.


La visión sórdida del mundo de la lucha libre norteamericana me pareció acertadísima. La soledad y el hastío de la antigua leyenda están muy bien retratados. Como en Réquiem por un sueño, Aronofsky nos muestra la otra cara del sueño americano, la cara de quien cogió el tren del éxito pero no supo aprovecharlo. El personaje de Randy podría ser un personaje de una canción de Bruce Springsteen, un fracasado que se resignó hace tiempo a serlo. El personaje puede parecerse al Rocky de Stallone, pero Rocky al final consigue su sueño. Randy ya no tiene sueños.

Otro tema que la peli explora muy bien es cómo la sociedad necesita de gente que la divierta a base de sufrir, aunque todos sepan que el espectáculo es mentira. La identificación de las masas con un luchador y cómo le van exigiendo cada vez más me pareció por momentos de una brutalidad mucho mayor que los golpes y la sangre de las peleas. Esta identificación de los seguidores me recordó a la genial Danzad, Danzad malditos!


La forma de rodar es tan convencional como impecable. Esta vez no hay montajes acelerados ni experimentos varios, la peli en ese sentido es bastante clásica: un drama sin paranoias ni alucinaciones (que podría haberlas incluido fácilmente). La peli gana así bastantes enteros a ojos de un público más acostumbrado al cine normal. Por momentos parece que Darren Aronofsky nos va a dejar noqueados con algún experimento suyo, pero no. Con una buena historia y buenos actores es suficiente, no hace falta más.


Siempre me ha parecido que Mickey Rourke era un gran actor. Soy fan suyo desde El corazón del Ángel (tremenda película) aunque su carrera ha sido bastante penosa. Ahora parece que vuelve de la tumba tras muchos excesos y no menos estupideces (sólo hace falta ver la cara que se ha dejado).


Lo que no parece que haya cambiado es su capacidad como actor. Para mí está excelente. Su composición del personaje es genial (la forma de andar, de hablar, el pelo, las miradas, esa voz de ultratumba). Se ajusta como un guante al personaje. No sólo físicamente (gran trabajo para un tipo de más de 50 años) sino también interpretativamente hablando.


El personaje y él tienen bastante en común. Mickey también tuvo su momento de gloria y lo dejó pasar tontamente. Esta peli puede ser su último combate para volver a ser un campeón, yo creo que lo ha logrado con la mejor interpretación de toda su maltrecha carrera. A mí me encantaron su personaje y su interpretación.


Del resto del reparto, Marisa Tomei (Antes que el diablo sepa que has muerto) y Evan Rachel Wood (Thirteen) están bastante bien (aunque casi no me di ni cuenta de ellas, el personaje de Rourke se come la pantalla y eclipsa al resto de actores). Por cierto, que Marisa Tomei parece que a los 40 años le ha pillado el gusto a salir ligerita de ropa, aún así está muy bien. También la aparición de muchos luchadores reales ayuda a dar credibilidad al film.


En resumen, un film amargamente genial.


8