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lunes, 21 de diciembre de 2015

La cumbre escarlata (Crimson Peak)


 Tras la desastrosa Pacific Rim, el mexicano Guillermo del Toro se aleja de la ciencia ficción y se adentra en el cine  de terror con casas encantadas.

 Debo reconocer que Crimson peak me ha parecido la mejor película de Guillermo del Toro. Sin ser una gran película, opino que los primeros 40 minutos son de lejos lo mejor que Del Toro ha rodado nunca. Estamos ante un correcto drama costumbrista perfectamente ambientado. Todo un homenaje a los films de la factoría Hammer y su terror gótico que siempre es bueno recuperar. El apellido de la protagonista, Cushing, no deja lugar a dudas y es una clara referencia al gran actor Peter Cushing, buque insignia de la factoría Hammer junto con Christopher Lee. Crimson peak es un homenaje a esa literatura victoriana de casa encantadas y espíritus. Hasta los fantasmas se desvanecen como si fueran de tinta, mostrando así su origen literario. 

Del Toro usa efectos digitales pero apuesta por los viejos trucos de sonido, cada paso produce un crujido en esa casa que realmente es un personaje más del film. Esa fantasmagórica mansión es un mundo en sí misma. Hay que destacar el gran trabajo de fotografía, diseño de producción, decorados y vestuario. No me extrañaría que algún  premio Oscar se llevara este film. Creo que desde el Drácula de Coppola no recuerdo un film con una estética tan manierista y recargada, casi operística. Esos camisones con hombreras imposibles y esos vestido con mangas interminables me parecieron fascinantes. Parece evidente que Del Toro ha puesto mucho más empeño en el apartado visual que en la historia y ahí reside el problema del Crimson peak.

 Pasada la primera hora, el film se vuelve bastante evidente y poco alentador. Los fantasmas no aportan nada y el supuesto misterio es bastante simple y evidente para cualquier espectador. Grave error cuando el espectador va por delante de la protagonista. El viaje iniciático de ésta se nos hace tedioso ya que no hay sorpresa ninguna para nosotros. Ya sabemos lo que va a pasar y por muy bonita que sea la puesta en escena, el castillo de naipes se cae por su propio peso. Una vez más, Del Toro se queda en un envoltorio que es muy superior al contenido. Como le ocurre a Tim Burton, la historia no es tan apasionante como el aspecto visual de la misma.
 A pesar de que esta película se ha vendido como un film de terror, a mí no me produjo terror ni nada parecido. Estamos ante un film de casas encantadas que se deja ver pero que no aterra en absoluto. Como mucho tiene algún susto. Es cierto que Del Toro ha forzado algo la máquina en cuanto a violencia y a sexo pero se queda todavía en un nivel bastante ingenuo. Yo hubiera apostado por darle al film un tono mucho más sórdido.
De los actores debo mencionar que me gustaron Mia Wasikowska y Tom Hiddleston. No me convenció (por enésima vez) Jessica Chastain. Es cierto que aquí su personaje se adapta como un guante al aspecto gélido e inexpresivo de la Chastain, pero ni por ésas. Me parece la más floja del reparto con diferencia. Su personaje no resulta ambiguo ni deja hueco para la sorpresa, desde el minuto uno sabes que ella es la mala de la función. Una pena cuando un vértice del triángulo interpretativo no está a la altura de los otros dos. 


 A pesar de todo lo dicho y sin ser ninguna maravilla, creo que Crimson Peak es el film más redondo de Guillermo del Toro.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Marte (The martian)

 El éxito de propuestas como Gravity o Interstellar parece que ha creado una nueva moda de películas sobre el espacio con una visión más realista. The Martian adapta la primera novela de Andy Weir, un programador informático algo friki de los viajes espaciales que publicaba gratis sus relatos en su blog y que se documentaba en Google. El éxito de este relato en la red hizo que Weir lo publicará en Amazon al menor precio posible (0,99 dólares) y se convirtió en un best-seller. Lo mismo ocurrió con su lanzamiento ya como libro impreso en papel. Así pues, The Martian es la primera adaptación cinematográfica de un libro publicado inicialmente en formato digital. Los tiempos han cambiado, mejor adaptarse que morir.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Interstellar

 Tenía que pasar, como todos los directores con ciertas aspiraciones, Christopher Nolan ha intentado realizar su propia 2001. 



 Hasta ahora a Nolan muchos le acusaban de pomposo y creerse demasiado trascendente, tales acusaciones se hacen irrefutables en Interstellar. Nolan une como nadie espectáculo y complejidad argumental.  Interstellar es demasiado ambiciosa y pretende abarcar demasiado, correcto, pero también es un espectáculo sublime.


 El guión de los hermanos Nolan parte de un argumento nos recuerda a muchas otras películas de ciencia ficción como la citada 2001, Señales, Contacto, Sunshine o Gravity, pero es capaz de aportar su particular visión. A estas alturas es muy difícil lograr una historia original que sorprenda al gran público pero para eso se supone que están los cineastas como Nolan. Sin ir más lejos, el año pasado Alfonso Cuarón nos sorprendió con la maravillosa Gravity que debido a su simpleza argumental era tremendamente entretenida sin dejar de ser una gran película sobre el espacio. Gravity fue un triunfo en toda regla mientras Interstellar es algo mucho más ambicioso.

 Intestellar es una buena película que dudo mucho que hubiera sido mejor si hubiera sido algo menos ambiciosa. Todo lo concerniente a la familia del protagonista, la granja, el abuelo, el dron y demás me resultó un tanto fuera de lugar la primera vez que la vi pero me acabó convenciendo tras un segundo visionado. Entiendo lo que Nolan pretende al introducir el aspecto sentimental en una película de ciencia ficción pero esta vez no he conectado con su propuesta. ¿Puede que el amor paterno sea una variable que debamos tener en cuanta a la hora de pensar en futuro de la raza humana?


 Nolan dirige con mano maestra y sabe crear emoción y tensión en el espectador como nadie en el cine actual. A pesar de sus casi tres horas y un epílogo demasiado largo a mí el film me mantuvo clavado al asiento y en tensión durante todo el metraje. Interstellar tiene momentos que harán las delicias de los aficionados al género de la ciencia ficción y de cualquier persona un pco sensible. Nolan se ha puesto trascendente en grado sumo y nos habla del futuro de la raza humana, el instinto se supervivencia, la familia, la gravedad y los agujeros de gusano en un film simplemente asombroso y emocionante.


 En el segundo visionado entendí mejor las motivaciones de los personajes de Matt Damon y Cassey Affleck. Incluso la química entre Matthew McConaughey y Anne Hathaway me resultó mucho más lograda. Mención aparte se merecen los robots del film, con esa peculiar apariencia me resultaron poco creíbles, la verdad, y no dejaron de recordarme a los androides de Naves misteriosas pero con mejores efectos especiales.
 Siempre es de alabar que una película no trate al espectador de idiota, pero irse al otro extremo tampoco es la mejor opción. Nolan debe creerse que todos los espectadores somos expertos en física, yo ni siquiera puedo leer morse o binario por lo que ciertos pasajes de la trama se escaparon a mi entendimiento. Si hablamos de cinco dimensiones la cosa se me complica aún más. He tenido que verla dos veces para entenderla en toda su complejidad científica (soy de letras) y caer rendido a sus pies.

 Debo destacar la magnífica banda sonora del alemán Hans Zimmer. Es uno de sus mejores trabajos, una partitura  al vez minimalista y grandilocuente que por momentos me recordó a (era inevitable) a 2001. Ese leitmotiv que recorre toda la película a base de unas pocas notas que se repiten incesantemente en un crescendo colosal sólo lo puedo catalogar de sublime. Una partitura hipnótica que eleva la cinta más allá de la estratosfera. Nolan da un gran protagonismo a la banda sonora de Zimmer y, como hace habitualmente, sube deliberadamente el volumen de la música hasta niveles casi excesivos. La energía que proyecta su música sobre las imágenes les da un dramatismo y una halo épico desbordante. .

Interstellar es toda una experiencia.

8

jueves, 7 de febrero de 2013

Mamá


 Tras cinco años desaparecidas, dos hermanas aparecen en una cabaña en el bosque. Han sobrevivido aparentemente solas aunque todo parece indicar que alguien les ha cuidado.

Andrés Muschietti se estrena en el largometraje por todo lo alto bajo el mecenazgo de Guillermo Del Toro, ha contado con un presupuesto holgado, actores internacionales, adaptando su propio cortometraje y siendo nº1 en taquilla en USA. No está nada mal.

Mamá sigue la estela de films como Sinister o Insidious, no aporta nada nuevo, pero se deja ver. La historia tiene un buen arranque pero pasados los primeros 10 minutos uno intuye fácilmente por donde van a ir los tiros. Las pelis de niños problemáticos, dibujos en las paredes y misterios del pasado ya están más que vistas. Este género necesita una renovación, así de claro.


Muschietti consigue un par de buenos sustos y algunos momentos de tensión a base de un rutinario uso de ruidos y sombras.  Demuestra soltura y buen hacer dentro de los cánones del género los sustos están bien dosificados y algún momento como el del armario podrían haber sido algo grande, si bien, no va más allá ni demuestra tener un estilo propio. Abusa de los efectos de sonido, la música amenazante, las luces que parpadean, las sombras que cruzan la pantalla, etc. Todo muy visto. Por cierto, me pareció un poco facilona la forma de hacer que el espectador caiga en la cuenta de que en el plano que está viendo hay algo que no encaja.  Pero el verdadero problema de la cinta es un guión que no consigue mantener la tensión y no atrapa al espectador. Obviamente, el final debe ser una gran traca de efectos especiales, lástima que el supuesto clímax resulte algo forzado y no esté suficientemente conseguido. 


Creo que también buena parte de su encanto se pierde al mostrarnos a la Mamá del título, siempre en mejor no mostrar claramente la amenaza. Una vez más Javier Botet consigue aterrar al personal con su presencia, ya lo hizo con la niña Medeiros de Rec. Lamentablemente, sus gestos y su caracterización se han echado a perder debido a un excesivo uso de las técnicas por ordenador, su personaje pierde fuerza y resulta menos amenazante debido a los efectos digitales. Con los buenos resultados que siempre ha dado el maquillaje, no veo la necesidad de crear o modificar personajes por ordenador.

 Me pareció interesante el enfoque del film, centrado en los personajes femeninos, siendo los roles masculinos meros acompañantes que aportan bastante poco. Por suerte, el guapo Nikolaj Coster-Waldau sale poco, este tipo no me resultó convincente en ninguno de los dos personajes que realiza. Por su parte, la chica de moda Jessica Chastain está rara pero muy guapa de morena aunque me sigue pareciendo bastante fría, no transmite terror ni acongoje. Aunque le pongan tatuajes y la vistan de rockera, no hay quien se la crea. Me gustaron bastante más las niñas, ambas están bastante creíbles. 

Por cierto, me hizo gracia el homenaje a Naves misteriosas y al trasero de Bruce Dern, guiños de autor novel.

Mamá no es innovadora ni especialmente terrorífica. Gustará a los fans de este género que busquen algún susto y poco más. Muschietti se queda en promesa, por ahora.
4,5

martes, 15 de enero de 2013

La noche más oscura (Zero dark thirty)


 Kathryn Bigelow vuelve a las revueltas arenas del desierto de Oriente Medio para contarnos cómo fue la investigación previa que culminó con la captura de Osama Bin Laden, el hombre más buscado de la historia

 Parece que Kathryn Bigelow le ha pillado el gusto a contar historias sobre la guerra contra el terrorismo. Puede que la reconstrucción de los hechos sea muy fidedigna, tanto que hasta la CIA está investigando quién les ha pasado tanta información (o eso dicen) y puede que el estilo neutro de la Bigelow sea el más adecuado para este tipo de historias, pero a mí me dejó frío. No puedo decir que esté mal rodado o que no tenga escenas de planificación y ejecución ejemplares, pero el film, en su conjunto, no me dijo nada. Siento ir en contra de la crítica generalizada que ha puesto por las nubes a esta película (probablemente hayan sido torturados previamente por la CIA), pero no comparto esa opinión.


Y mira que la película empieza bien. El escalofriante inicio con la pantalla en negro y los gritos de las víctimas del ataque a las torres gemelas no puede ser más sobrecogedor. Buen inicio, sí señor. Pero los siguientes 30 minutos de interrogatorios y torturas no me atraparon. A partir de ahí el film va remontando pero ya era demasiado tarde para mí. Su mayor problema es que se alarga hasta casi las tres horas ¿Es que no hay manera hoy en día de contar una historia sin irse más allá de las dos horas y media?. Bigelow siempre me ha parecido una directora muy justita, por no decir mediocre. De su filmografía sólo salvo En tierra hostil, quizás fue suerte. Ahora sigue la línea de su anterior film, pero esta vez no hay un protagonista que nos ponga de los nervios arriesgando tontamente su vida ni un mortal villano sin cara. El escenario es casi el mismo pero el resultado del juego es muy distinto. Ya comenté al hablar de En tierra hostil que su excesiva duración era su mayor problema, Bigelow repite el mismo error en Zero dark thirty. Parece que le cuesta centrarse en lo fundamental dando al film un ritmo irregular que no llega a atrapar nunca.


  Tampoco conecté con la inexpresiva Jessica Chastain, su personaje no transmite nada durante casi todo el metraje, sólo al final deja entrever algo de su frustración e ira (muy bueno lo de los números en el cristal o las broncas con el jefe). Es un personaje muy interesante, una joven agente que se ha dedicado en cuerpo y alma durante toda su carrera profesional a la caza de Bin Laden. Sin amigos ni vida personal, en ella parece recaer todo el peso de la obsesión de todo un país por encontrar a su mayor y más mortal enemigo. Sin embargo, a Bigelow no parece interesarle profundizar en los personajes, sólo le interesa contar la captura de Bin Laden. Para esto yo prefiero un documental, una película debe ser otra cosa.

 Bigelow sólo expone los hechos, sin patriotismo ni sensacionalismos baratos, es cierto, pero sin alma ni pasión. Tampoco parece que Bigelow quiera hacer leña del árbol caído ni quiera centrarse en los aspectos más tenebrosos de la lucha contra el terrorismo. Muestra torturas y cárceles secretas, cita el pago de millones de dólares a confidentes que resultar ser terroristas y otras cosas que en manos de otro director (estoy pensando en Oliver Stone) serían más que suficientes para hacer un gran film de denuncia. Sí, Estados Unidos se ha convertido (ya lo era) en un monstruo para derrotar a otro. Su obsesiva búsqueda de Bin Laden le ha llevado a ser una máquina de mentir, confundir y torturar (todo ello fuera de su territorio, of course). Pero Bigelow sólo lo muestra de pasada, sin cuestionarlo. Por ejemplo, se da por hecho que se puede violar el espacio aéreo de un país soberano, nadie lo cuestiona en el film. Igualmente se da por hecho que la tortura es necesaria. El fin justifica los medios, o eso es lo que parece decir Bigelow. Espinosa cuestión no exenta de matices.


 No había manera de contar esta historia fielmente sin mostrar los trapos sucios y Bigelow los muestra, pero la escena inicial ya condiciona al espectador y le hace justificar todo lo que venga después. No veo propaganda ni patrioterismo en este film, la verdad, tampoco veo crítica alguna. Sólo veo unos hechos mostrados sin pasión ninguna.

 No es una mala película, pero a mí me dejó frío.

P.d.: ¿A quién demonios se le ha ocurrido traducir el título de esta película como La noche más oscura?

jueves, 3 de mayo de 2012

Take Shelter



Take shelter es un film atípico. No es la habitual historia sobre catástrofes ni es una película de fácil asimilación. Estáis avisados. Si buscas una historia original, muy bien narrada y muy bien interpretada, Take shelter os gustará. Si buscas que te lo den todo mascado y tú sólo has de tragarlo, Take shelter se te atragantará (y mucho).

La historia de padre de familia que presiente que una terrible catástrofe se acerca se podría haber narrado de muchas maneras pero Jeff Nichols opta por salirse por la tangente y nos entrega un film atípico y valiente. La catástrofe no se encuentra en el exterior (en la naturaleza) sino en el interior del personaje protagonista. El miedo parece ser el verdadero enemigo y la verdadera tormenta que amenaza nuestras vidas. Para el miedo no hay refugio ni valen máscaras anti gas. Cuando el enemigo está en tu mente y no puedes distinguir la realidad de la imaginación, estás realmente jodido. El miedo puede paralizar tu vida o, lo que es peor, echarlo todo a perder.

El estilo de Nichols es más que correcto y solvente, el tipo sabe moverse con la cámara y nos adentra perfectamente en la pesadilla que viven los protagonistas. La tensa calma que destila toda la película me pareció muy lograda y agobiante (bastante más que cientos de edificios volando por los aires). Take shelter sugiere muchas preguntas (¿Dónde reside realmente la catástrofe? ¿Qué diferencia a un loco de un héroe?) pero deja al espectador la tarea de hallar sus propias respuestas. Nichols juega deliberadamente con todos los tópicos del cine de catástrofes: la típica familia americana, la niña con discapacidad, el perro, medio rural, etc y los desarrolla como si de una película de los hermanos Coen se tratara. A mí me recordó en algunos aspectos a Un tipo serio (ese final...).

Michael Shannon (Revolutionary road, Boardwalk empire) está realmente magnífico durante todo el film y nos entrega una de las mejores interpretaciones de los últimos años. Shannon compone de forma brillante un personaje tan al borde de la locura que nunca sabemos a qué atenernos. Shannon y Jessica Chastain (El árbol de la vida) están en sus mejores papeles hasta la fecha, ambos están asombrosos en la dramática e inolvidable escena de la fiesta. 

 Puede que el protagonista sea una metáfora de la sociedad actual o que simplemente la peli sea una paranoia de un director con ganas de llamar la atención. Quien sabe, cada uno que saque sus propias conclusiones. Quizás Take shelter se convierta con el tiempo en un film de culto para gafapastas, a mí me pasó como con Tenemos que hablar de Kevin, me gustó pero no me fascinó.

6,5


domingo, 27 de noviembre de 2011

La deuda (Debt)

1965, tres agentes del Mossad, el servicio secreto israelí, se desplazan a Berlín Oriental con la intención de dar caza a un peligroso criminal nazi.


La deuda es el remake americano de la película israelí Ha Hov de Assaf Berstein, que no tengo el placer de haber visto y no puedo comparar. Pero de lo que sí he tenido el placer es de visonar esta entretenida cinta. No es que revolucione el género del thriller ni pretende ser una fiel radiografía de las técnicas del estado de Israel durante la guerra fría. Sólo es una buena película y un thriller más que recomendable.
Incluso tiene un curioso triangulo amoroso muy bien llevado. La historia ocurre en dos líneas temporales pero ambas son interesantes y complementarias. La película aborda el tema de las consecuencias que puede acarrear vivir de una mentira. Todos los pueblos necesitan héroes y villanos a los que adorar y odiar respectivamente. Este hecho se agrava aún más cuando dicho pueblo ha sido objeto de un brutal exterminio como le ocurrió al pueblo judío en la segunda Guerra Mundial. Pero a veces las cosas no son tan fáciles y la difusa línea entre el héroe y un simple mentiroso se difumina sin remedio. La búsqueda de un criminal nazi se convertirá en un asunto de vital importancia para todo un país. No se puede regresar sin resultados.

No me suelen interesar las películas de John Madden, director de aquella peliculita de la cual ya nadie se acuerda y que se llevó el Oscar a mejor película: Shakespeare in love. Pero La deuda me parece lo mejor que ha rodado en su vida, lástima que sea un remake y no sepamos realmente hasta donde llegan sus méritos y hasta donde se ha limitado a copiar. Pero su película funciona, tiene ritmo y te atrapa desde el principio.

A una historia interesante y bien narrada hay que añadir el oficio de actores de solvencia más que comprobada como Helen Mirren, Ciarán Hinds o Tom Wilkinson. También los jóvenes y guapos Jessica Chastain (El árbol de la vida) y Sam Worthington (Avatar, Furia de titanes, Terminator 4) están francamente bien. En el caso de Worthington me produjo una agradable sorpresa.

Un thriller recomendable.
7

viernes, 16 de septiembre de 2011

El árbol de la vida (The tree of life)



Terrence Malick no se limita con esta película a narrarnos la historia de una familia en los años cincuenta. Eso sería demasiado simple, Malick nos cuenta la historia de todo el universo. Así pues, en esta película veremos formarse estrellas y veremos cómo los dinosaurios dominaron la tierra. Se podría decir que Malick ha realizado su particular 2001: una odisea del espacio, pero ha sido incluso más ambicioso que el maestro Kubrick.



Terrence Malick sigue pecando de dejar que la belleza de sus imágenes se coma a la narración, su cine es más contemplativo que narrativo, ya lo sabíamos. Pero en su quinta película ha ido más lejos intentando hacer de El árbol de la vida una obra de arte, no sólo por la forma sino también por el fondo. Una película que en todos los aspectos sea considerada como una maravilla. Un film que te arrastre a un estado de emoción sin parangón y cuyo visionado afecte de por vida al espectador. Buen intento. Malick rueda escenas de forma maravillosa y tiene planos sobrecogedores por su belleza y su originalidad (esas sombras de niños jugando son todo un acierto) pero no es suficiente para lograr su ambicioso objetivo. El problema es que dos horas y veinte minutos son demasiado, el film se hace aburrido hasta decir basta. Cada vez que miraba el reloj me aterraba más de lo despacio que pasaba el tiempo.

No es que la idea sea mala o que Malick no sepa rodar (todo lo contrario) sino que se queda en la belleza de las imágenes, no profundiza más allá y no da coherencia a este bellísimo torbellino visual que es El árbol de la vida. La peli tiene decenas de planos que son para dejarte con la boca abierta, pero la narración (cuando la hay) es tan lenta y tan fragmentada que sólo provoca el bostezo. Malick pasa de los diálogos, no le hacen falta, con cuatro voces en off y una genial selección de música clásica se cree capaz de hacernos entrar en su espiritual mundo.

Esta historia de una familia en los años cincuenta hubiera podido ser una hermosa película sin mayores pretensiones, pero todo el rollo panteísta y grandilocuente de Malick la convierte en un quiero y no puedo. El tejano pretende emocionar al espectador a través de una poesía visual sin igual, pero fracasa ya que una cascada, una galaxia, un meteorito o una célula no emocionan por sí solos. Malick no consigue que el espectador entre en el juego de considerar a todo el universo un ser vivo del cual el ser humano es sólo una parte insignificante. Su mensaje new age no caló en mí. Tampoco logra conectar la historia del universo con el pequeño drama familiar, haciendo que el film se hunda sin remedio. Unir los grandes misterios del cosmos con los pequeños problemas entre padres e hijos es una buena idea, pero en pantalla resulta un film pretencioso y tedioso.

Malick, como Buñuel, Lynch o Aronofsky, se sabe un maestro del séptimo arte, escribe y rueda lo que le da la gana, sin importarle demasiado si el espectador sintoniza o no con las bellas imágenes que nos ofrece. Yo no he conectado. Entiendo lo que Malick nos quiere contar sobre el amor, la religión, Dios, el destino y todo lo demás, pero me he aburrido como hacía años que no me aburría. Ni siquiera el final me parece que sea digno, es tan abierto a interpretaciones que cada espectador sacará sus propias conclusiones pero son conclusiones bastante obvias, la verdad.

Hay que destacar como algo muy positivo la increíblemente hermosa banda sonora del francés Alexandre Desplat (ganador del Oscar desde ya mismo) así como otras composiciones clásicas de gran belleza. A mí me sorprendió mucho (aunque sigo sin verle mucho sentido) la escena de la creación del universo con el tema Lacrimosa del compositor polaco Zbigniew Preisner. El tema pertenece a su trabajo Requiem for a friend de 1998, en homenaje a su amigo y colaborador Krzysztof Kieślowski. Hacía mucho tiempo (quizás desde 2001) que no se veía una fusión tan emotiva de sonido e imágenes. Aquí os dejo un minuto y 50 segundo de auténtica magia:


Respecto a los actores, pues están bien aunque no creo que ni ellos entiendieran lo que estaban interpretando. Brad Pitt está perfecto en su papel de severo padre amante de la música clásica. Su personaje me parece todo un paradigma del sueño americano que tanto triunfaba en los años 50, a base de esfuerzo se puede lograr cualquier cosa. Un tipo que transmite sus frustraciones a sus hijos. Interesante personaje que no acaba de cuajar del todo. Jessica Chastain es muy guapa y no está mal, la verdad. Sean Penn sale poco y con cara de amargado, no transmite nada y apenas dice una palabra. El papelón de su vida, vamos.

Por cierto, tengo unas preguntas, a ver si alguien me las sabe responder y coincidimos en nuestras interpretaciones: ¿Qué pinta el antifaz en el agua? ¿Qué viene a representar el episodio de los dinosaurios? ¿Qué simboliza la playa del final? ¿Y la puerta de madera en mitad del desierto?

Para unos será una obra maestra de sobrecogedora belleza y para otros un tostón de cuidado formado por momentos sublimes, me inclino un poco más por los segundos. Con un recorte en el metraje y algo memos de pedantería, estaríamos ante una maravilla indiscutible.



P.D.:  Seguro que este film es muy autobiográfico (me juego el cuello a que a Malick le rociaron con DDT cuando era crío, cosa que explicaría muchas cosas de su cine) y seguro que el padre de Malick era bastante parecido al que describe en el film. Yo soy padre de dos criaturas (sí, cualquier idiota puede ser padre) y reconozco que a veces pienso que soy demasiado severo con ellos, incluso me sentí incómodo en algunos momentos del film en los que me pude ver levemente reflejado. Espero no traumatizar a mis hijos y que éstos no reflejen sus traumas en películas tan aburridas y pretenciosas como El árbol de la vida.