lunes, 14 de octubre de 2013
GRAVITY
martes, 12 de marzo de 2013
Michael Clayton (2007)
Allá por el año 2007 la carrera de George Clooney empiezaba a ser interesante. Alternaba taquillazos (Ocean’s 11) con películas más pequeñas pero mucho más jugosas (Siryana, El buen alemán, Buenas noches y buena suerte). Michael Clayton pertenece a este segundo grupo.
“La verdad puede ser arreglada”, gran frase que recuerda la frase de Joseph Goebbels de "una mentira mil veces repetida se transforma en verdad". También es aplicable ese dicho de "Todo depende de color del cristal con el que se mira". Todo es relativo y más aún cuando los poderosos mienten y ocultan la verdad. George Clooney es Michael Clayton, un solucionador de problemas que limpia los trapos sucios de sus poderosos clientes. Un barrendero que limpia las miserias que las grandes empresas van generando pero que es incapaz de poner en orden su propia existencia. Interesante paradoja de la vida. Mientras intentamos mantener en orden y bajo control nuestra vida laboral, descuidamos nuestras relaciones sentimentales y afectivas. Así es el sistema, exige grandes sacrificios y que nadie se salga de lo establecido.
Pero una ficha se mueve dentro del perfecto puzzle que forma el sistema y ni siquiera Michael Clayton es capaz de borrar todas la huellas. Él mismo pasará a ser parte del problema. Sus técnicas de engaño y ocultación de la verdad no servirán de nada cuando sus clientes le consideren una amenaza. Es entonces cuando se producirá una feroz lucha que a mí me provocó un par de preguntas. ¿Hasta donde están dispuestos a llegar los poderosos para mantener su poder? ¿Se puede luchar contra el sistema?
No sólo el personaje de Clooney es interesante, por la peli desfilan ejecutivos inseguros, abogados esquizofrénicos y demás seres que nos hacen pensar que el sistema tiene los pies de barro. Al fin y al cabo, son personas tan inseguras, débiles, egoístas e inestables como cualquiera de nosotros ( o más). El poder no garantiza la honestidad ni la integridad, más bien todo lo contrario. Ya en el año 2007 (un año antes de la crisis) esta película lanzó una clara voz de alarma contra los dirigentes del sistema económico, financiero y legal en el que estamos inmersos (lo queramos o no).
Tras sus guiones para la saga de Jason Bourne, Tony Gilroy debutó en la dirección con este recomendable thriller que mereció mejor suerte. La verdad es que pasó un poco inadvertido y creo que es un film que vale la pena descubrir. Quizás su desarrollo pueda parecer un poco lento o el inicio sea algo confuso pero el film va cogiendo ritmo poco a poco hasta llegar a un final excelente. Sin grandes escenas de acción ni persecuciones a toda velocidad, Gilroy consigue mantener al espectador en vilo y con la sensación de haber visto un film diferente.
Michael Clayton cuenta con unas interpretaciones excelentes, tuvo 3 actores propuestos justamente para el Oscar (incluido el propio Clooney), yo destacaría a los siempre solventes Tom Wilkinson y Tilda Swinton siendo ésta la única que se ganó un Oscar de los 7 a los que optaba el film.
Recomendable
7
martes, 24 de enero de 2012
Los descendientes (The Descendants)
Como bien se dice al inicio de esta película, vivir en el paraíso no significa que nunca te pasen cosas malas o siempre seas feliz.
Los descendientes es una película atrevida que camina por el resbaladizo filo del drama con toques de comedia. Es una apuesta muy arriesgada en la que hay que ser muy hábil para lograr que la cosa salga bien. Puedes caer en el ridículo más absoluto o en aburrimiento más soporífero. Por suerte para nosotros, Alexander Payne ha sabido encontrar el equilibrio justo. Su película es un dramón de cuidado, no nos engañemos, pero contiene los elementos justos de comedia como para que pasemos un muy buen rato. Desde luego, hay enfermedad, hospitales y llantos pero también tenemos a unos personajes que deben salir hacia delante aunque no vean la luz al final del túnel.
Payne depura aquí su estilo y se demuestra un director muy solvente para este tipo de historias agridulces. Su cine nunca defrauda, a menos que te lo tomes como una comedia. Ni Entre copas, ni A propósito de Schmidt son comedias al uso (Election sí era una ácida comedia). El cine de Payne nos ofrece visiones bastante amargas de unas realidades que no por no deseadas son evitables (la vejez y la muerte). Además Payne huye de los lugares comunes de los cuales suele abusar el cine comercial: ambienta el film en Hawaii, sitúa algunos de los momentos más duros en sitios de diversión como piscinas o terrazas y hace vestir a los personajes en pantalones cortos y camisas de colores a pesar de los duros momentos que están pasando. Aparentes paradojas del guión que nos hacen pensar que realmente la tragedia puede venirnos en cualquier momento y lugar. No siempre llueve en los entierros. También la película juega hábilmente con la contraposición de personajes, generando un divertido choque generacional.
Pero Los descendientes no habla sólo de enfermedades, habla de la paternidad, de la diferencia generacional, de la incomunicación dentro de la familia, de la mentira y sus consecuencias, de la evasión de la realidad, de la inmadurez, de las raíces de uno mismo, de que la vida no es justa, de la imposibilidad de cambiar el pasado y de otras muchas cosas para las cuales no tengo espacio. Encima lo hace sin que te des cuenta. Parece que no pasa nada, que es sólo una peli de una familia de vacaciones en la playa, pero Payne se las arregla para asestar al espectador unos cuantos mensajes realmente trascendentales. Tal es la sutileza y la complejidad del guión.
Quizás lo único malo que se puede decir del film es que el final es quizás demasiado obvio (se veía venir desde lejos). Todo el tema de la venta del terreno me pareció lo menos logrado del film, otros temas están mucho mejor desarrollados, no sé, me chirrió un poquito todo lo de los primos.
En cuanto a los actores, todos están muy bien. A destacar las hijas del personaje de Clooney, interpretadas por Shailene Woodley (la hija mayor) y Amara Miller (la divertida hija menor). Pero el peso del film recae en George Clooney, el tipo aguanta el tirón y está francamente bien en su mejor papel hasta la fecha. Su actuación es capaz de emocionarnos y hacernos reír. Aquí realiza un trabajo muy arriesgado para un galán de Hollywood. Un ejemplo: la escena en la que sale corriendo por la carretera hasta casa de unos amigos es impagable, verle correr de esa manera tan peculiar es muy arriesgado, puedes caer en el absurdo y dejar de ser creíble, pero Clooney realmente lo borda. También Robert Foster (en el papel de abuelo) y Nick Krause (el novio) aportan su granito de arena a que la peli funcione perfectamente engrasada.
Yo pasé un buen rato, aunque he de confesar que en algún momento las lágrimas se me asomaron a los ojos y en otros me reí bastante. Un difícil equilibrio.
viernes, 6 de enero de 2012
Los idus de Marzo (The ides of march)
El film plantea unas preguntas que quizás muchos no quieran plantearse y probablemente los políticos no quieran responder: ¿Quién hay detrás de las personas que votamos?¿Quién controla los hilos? ¿Realmente creen en las personas que apoyan?
7
sábado, 1 de octubre de 2011
La delgada línea roja (The thin red line, 1998)




viernes, 5 de noviembre de 2010
El americano (The american)


martes, 4 de mayo de 2010
Fantastico Mr. Fox



domingo, 21 de marzo de 2010
Los hombres que miraban fijamente a las cabras

Un periodista en crisis se topa casualmente con la bizarra historia de una unidad secreta del ejército norteamericano autodenominada El ejército de la nueva tierra.
Tras un título tan curioso no se podía esconder ninguna otra cosa que un curioso film. La aparición de buenos actores como Ewan McGregor (Angeles y demonios), Jeff Bridges (Corazón rebelde), Kevin Spacey o George Clooney (Up in the air) ayuda a dar empaque al asunto sobre todo cuando parece que ni siquiera ellos mismos se han tomado en serio la película. Tomarla en serio sería un gran error, no es más que una gamberrada que no pretende otra cosa que hacer pasar un buen rato. La trama es interesante (y absurda), llena de escenas ridículas, pero el desarrollo no ha sido el adecuado.

Tiene buenos momentos aislados (casi todos gracias al personaje de Bridges y a las parodias a Star Wars) pero algo falla, no es una mala comedia pero promete mucho para lo poco que da. Sabe a poco. El tono de absurda comedia casi surrealista no acaba de desembocar en momentos realmente divertidos, provoca apenas algunas sonrisas pero no provoca ninguna risa. Quizás es lo que se quiere llamar humor inteligente o humor del absurdo pero la peli se acaba haciendo algo pesada. Un pecado imperdonable en toda comedia por absurda que sea.
Este tipo de comedias absurdas les salen muy bien a los hermanos Coen (bien lo sabe George Clooney quien colaboró con ellos en Quemar después de leer) pero a Grant Heslov (conocido en su casa a la hora de comer) la cosa le ha venido grande. No ha sabido dar con la mezcla adecuada de ironía, absurdo y gamberrada (yo he echado en falta este último ingrediente). Narrativamente hablando hay constantes parones y saltos temporales no muy logrados que hacen que el interés del espectador se vaya perdiendo paulatinamente.
Un film interesante que promete mucho y lamentablemente entrega poco.
5
martes, 9 de febrero de 2010
Up in the air

La nueva peli de Jason Reitman (autor de la imprescindible Gracias por fumar y de Juno) nos lleva al mundo Ryan Bingham (George Clooney) un tipo que viaja constantemente a través de Estados Unidos despidiendo a gente. Bingham es un enamorado de su trabajo: comunicar a los empleados que han sido despedidos cuando sus superiores no se atreven a hacerlo. Se podría decir que es un despedidor profesional.
En un mundo sin piedad (y todavía menos en periodos de crisis) no hay sitio para sentimentalismos ni remordimientos. Bingham es un superviviente en un mundo de tiburones. Un capullo encantador que despide gente de forma fría e impersonal y además se cree capaz de dar charlas sobre motivación. Un tipo cuya única ilusión es ir acumulando kilómetros de vuelo y que huye de las relaciones serias. Se ha auto convencido de que su vida es mucho mejor que la de las personas a las que despide, seres emotivos y apegados a sus familias y a cosas materiales, él está por encima de todo esas tonterías. O eso cree. El viajar constantemente y no estar atado a nada le da una increíble sensación de libertad que quizás esconda un terrible vacío.
Cuando su empresa afronte nuevas técnicas para ahorrar gastos y deba enseñar sus técnicas a una nueva y ambiciosa directiva se dará cuenta aun más de lo superior que es respecto a esta inexperta jovencita con muchos humos pero poco bagaje vital. Además la boda de una hermana con la que no tiene apenas contacto le recordará la existencia de la familia y las pesadas obligaciones familiares.
Reitman ejerce aquí un notable trabajo de narración y una muy buena dirección de actores. Consigue narrar un drama de forma que parezca una comedia (música desenfadada, montaje rápido, diálogos ingeniosos), pero poco a poco la verdad irá aflorando. El mensaje de la peli parece que va a ser la alabanza del acelerado mundo moderno, con sus viajes continuos y sus facilidades, pero acaba siendo algo muy distinto. Bajo un envoltorio de superficialidad, Reitman nos ofrece un desolador elogio de la familia. Especialmente reveladora me pareció la escena en la que el protagonista debe convencer a su futuro cuñado de algo en lo que él mismo no cree. Todos los estereotipos sobre la convivencia en común y la familia son sintetizados en este descarnado diálogo. Un diálogo muy inteligente en el que el propio protagonista se da cuenta de lo vacía que es su existencia.
Todo en la peli es más que correcto, tiene escenas muy interesantes como la conferencia de la mochila y otras tan duras como las de los despidos. Igualmente el montaje es muy notable. Pero supongo que por el estilo narrativo desenfadado (acorde con el protagonista) puede que no llegue al espectador de la forma que uno se espera. La peli puede dejarte algo frío, nunca llegas a identificarte realmente con ninguno de los personajes ni sientes demasiada empatía por ellos. Los personajes que más empatizan son los empleados despedidos. Reitman no habla sobre héroes y villanos ni sobre encontrar el amor y la felicidad eternos, habla de una realidad que puede que no te guste.
Por cierto, los títulos de crédito con esos preciosos planos aéreos y la canción de Sharon Jones me parecen de los mejores de los últimos años.
sábado, 10 de enero de 2009
QUEMAR DESPUÉS DE LEER (Burn after reading)

La nueva película de los hermanos Coen sigue siendo fiel a sus principios, haz lo que quieras. Su cine es libre y no se anda con concesiones a las productoras o al gran público. Igual no te gusta, pero es innegable sus ganas de contar historias originales.
Originales por que los personajes no son los típicos personajes de las películas norteamericanas (el héroe guapo, la chica mona y el malo maloso), los personajes de los Coen son mucho más complejos que todo eso. De hecho, en esta peli no hay héroes ni chicas monas ni malvados. Sólo hay personajes torpes, muy torpes. Son personas normales metidas en unos líos horrorosos debido a su ambición y su torpeza.
Los Coen usan una premisa de espías y extorsiones para desarrollar una original y despiadada radiografía de la sociedad norteamericana actual: obsesión por el cuerpo, cirugía estética, armas, dinero fácil, engaños y la omnipresente CIA. Los Coen siguen destrozando tópicos con su cine y saltándose todas las reglas narrativas que pueden. Al igual que ya pasó en Fargo o en El hombre que nusca estuvo allí, cuando piensas que la trama va a ir por un sitio… te sorprenden con un giro inesperado. Bien.
Los actores están bien riéndose de los personajes que suelen interpretar habitualmente, Brad Pitt y George Clooney están perfectos como antihéroes empanados. El personaje de Pitt es toda una auto parodia del típico cachas de gimnasio mientras Clooney representa una visión tragicómica del Don Juan moderno. John Malkovich y Tilda Swinton están como siempre, más que bien.
Frances McDormand borda su papel de solterona obsesionada con su físico y con la cirugía estética. Su papel es paradigmático de la sociedad actual, cree que con cambiar su físico encontrará la felicidad y el amor, siendo incapaz de reconocer el amor en alguien muy cercano.
A mí me gustó, pasé un buen rato e incluso me hizo reír varias veces (el golpe de la silla es simplemente genial). Si te gustó Fargo y su desmitificación de los estereotipos norteamericanos, disfrutarás con esta película.
6,5











