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lunes, 14 de octubre de 2013

GRAVITY



 Alfonso Cuarón es todo un valor a tener en cuenta. Tras unos inicios un tanto dubitativos, el film Y tú mamá también fue una agradable sorpresa que nos indicaba que bajo su dirección había un diamante en bruto. Con Harry Potter y El prisionero de Azkaban dio el salto a las grandes producciones y nos entregó una de las mejores películas de la saga del joven mago. Luego se embarcó en un proyecto personal como Hijos de los hombres cuyos resultados fueron más que satisfactorios, dando una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos años. Cada proyecto de Cuarón es totalmente distinto del anterior y nada parece presagiar cuál será su próximo paso.



Gravity es una cinta sobre unos astronautas en el espacio, se puede decir que es una de las mejores películas del espacio gracias a la sensación de verosimilitud. No hay grandes fantasmadas ni cosas inverosímiles, quizás sea una de las visiones del espacio más realistas nunca vistas en el cine. Quizás junto con Apollo XIII me parece una de las más veraces aproximaciones al espacio. Alfonso Cuarón (acompañado en el guión por su hermano) nos propone una gran aventura acompañada de un gran espectáculo visual. No le hace falta irse al género de la ciencia ficción, en las manos adecuadas el espacio ya es en sí mismo una gran aventura y un gran espectáculo.

Por suerte, Cuarón no ha intentado hacer su particular 2001. No ha sido tan pretencioso pero sí que no se ha limitado sólo a ofrecernos un film de aventuras. Cuarón evita triunfalismos y patrioterismos vacuos (no hay planos aplastantes de la bandera norteamericana) demostrando que se puede hacer una historia universal partiendo de un país concreto sin que el resto del mundo se sienta ridículo. A ver si aprenden de una vez estos gringos, ha tenido que venir un mejicano a darles una lección. Tampoco hay aquí ni un solo efecto especial que sea superfluo ni gratuito, cada efecto tiene un sentido y está al servicio de la historia (no como ocurre habitualmente en el cine actual). 


 Ocurre que Gravity tiene mucha más miga de la que puede parecer en principio. Más allá de los soberbios efectos visuales y un 3D realmente asombroso, el film tiene su punto fuerte en el personaje de Sandra Bullock. Ella es el verdadero motor de la historia. Un personaje que no es sólo un ser humano intentando sobrevivir en un medio tan hostil como el espacio. Más allá de ser una versión moderna de la teniente Ripley de Alien, su heroína se podría ver como una parábola del ser humano moderno. No tiene creencias religiosas, es una científica que arrastra un enorme dolor. Ha perdido toda la fe y las ganas de vivir. En su periplo en busca de la supervivencia deberá encontrar las fuerzas para querer vivir de nuevo, el enfrentarse a la muerte le hace volver a sentirse vida y encontrarle sentido a su existencia. Es destacable el hecho de que las imágenes del santo y del buda que están en las estaciones espaciales sirven para indicar cómo el ser humano busca respuestas en las distintas religiones incluso en un ambiente tan tecnológico como el espacio. Al final, todos necesitamos creer en algo, aunque sea en nosotros mismos.

 Hay quien acusa al guión de simple, yo no puedo decir tal cosa ya que acabé emocionado y con los ojos arrasados. No puedo pedirle más a una película que me lo ha hecho pasar francamente bien y encima ha logrado tocarme la fibra sensible. ¿Acaso no es simple y efectiva la historia de cualquier película de Indiana Jones? ¿Alguien se ha parado a pensar en la tontería de guiones de Transformers o decenas de ridículos blockbusters para lelos que nos asaltan cada año? Sinceramente, no procede decir que Gravity es simple. 

 George Clonney está correcto en su habitual personaje de simpático bravucón pero Sandra Bullock le roba la función. Tengo que reconocer, por mucho que me duela, que Sandra Bullock me gustó. Si le regalaron el Oscar hace unos años, creo que ahora sí se lo merece. A mí me emocionaron las ingrávidas lágrimas de la Bullock (¿Quién me lo iba a decir a mí que esta chica y yo acabaríamos compartiendo lágrimas en una sala de cine). Bullock está en el mejor papel de toda su carrera (realmente no era tan difícil), a mucha distancia de todo lo que había hecho hasta ahora.
Gravity es una auténtica montaña rusa de la cual este espectador que os escribe bajó emocionado. No es sólo una cinta de aventuras, es toda una experiencia (sobre todo en 3D). No os la perdáis.

8


martes, 12 de marzo de 2013

Michael Clayton (2007)


Allá por el año 2007 la carrera de George Clooney empiezaba a ser interesante. Alternaba taquillazos (Ocean’s 11) con películas más pequeñas pero mucho más jugosas (Siryana, El buen alemán, Buenas noches y buena suerte). Michael Clayton pertenece a este segundo grupo.

La verdad puede ser arreglada”, gran frase que recuerda la frase de Joseph Goebbels de "una mentira mil veces repetida se transforma en verdad". También es aplicable ese dicho de "Todo depende de color del cristal con el que se mira". Todo es relativo y más aún cuando los poderosos mienten y ocultan la verdad. George Clooney es Michael Clayton, un solucionador de problemas que limpia los trapos sucios de sus poderosos clientes. Un barrendero que limpia las miserias que las grandes empresas van generando pero que es incapaz de poner en orden su propia existencia. Interesante paradoja de la vida. Mientras intentamos mantener en orden y bajo control nuestra vida laboral, descuidamos nuestras relaciones sentimentales y afectivas. Así es el sistema, exige grandes sacrificios y que nadie se salga de lo establecido.
Pero una ficha se mueve dentro del perfecto puzzle que forma el sistema y ni siquiera Michael Clayton es capaz de borrar todas la huellas. Él mismo pasará a ser parte del problema. Sus técnicas de engaño y ocultación de la verdad no servirán de nada cuando sus clientes le consideren una amenaza. Es entonces cuando se producirá una feroz lucha que a mí me provocó un par de preguntas. ¿Hasta donde están dispuestos a llegar los poderosos para mantener su poder? ¿Se puede luchar contra el sistema?


 No sólo el personaje de Clooney es interesante, por la peli desfilan ejecutivos inseguros, abogados esquizofrénicos y demás seres que nos hacen pensar que el sistema tiene los pies de barro. Al fin y al cabo, son personas tan inseguras, débiles, egoístas e inestables como cualquiera de nosotros ( o más).  El poder no garantiza la honestidad ni la integridad, más bien todo lo contrario. Ya en el año 2007 (un año antes de la crisis) esta película lanzó una clara voz de alarma contra los dirigentes del sistema económico, financiero y legal en el que estamos inmersos (lo queramos o no).

Tras sus guiones para la saga de Jason Bourne, Tony Gilroy debutó en la dirección con este recomendable thriller que mereció mejor suerte. La verdad es que pasó un poco inadvertido y creo que es un film que vale la pena descubrir. Quizás su desarrollo pueda parecer un poco lento o el inicio sea algo confuso pero el film va cogiendo ritmo poco a poco hasta llegar a un final excelente. Sin grandes escenas de acción ni persecuciones a toda velocidad, Gilroy consigue mantener al espectador en vilo y con la sensación de haber visto un film diferente.

Michael Clayton cuenta con unas interpretaciones excelentes, tuvo 3 actores propuestos justamente para el Oscar (incluido el propio Clooney), yo destacaría a los siempre solventes Tom Wilkinson y Tilda Swinton siendo ésta la única que se ganó un Oscar de los 7 a los que optaba el film.

Recomendable

7


martes, 24 de enero de 2012

Los descendientes (The Descendants)


Como bien se dice al inicio de esta película, vivir en el paraíso no significa que nunca te pasen cosas malas o siempre seas feliz.

Los descendientes es una película atrevida que camina por el resbaladizo filo del drama con toques de comedia. Es una apuesta muy arriesgada en la que hay que ser muy hábil para lograr que la cosa salga bien. Puedes caer en el ridículo más absoluto o en aburrimiento más soporífero. Por suerte para nosotros, Alexander Payne ha sabido encontrar el equilibrio justo. Su película es un dramón de cuidado, no nos engañemos, pero contiene los elementos justos de comedia como para que pasemos un muy buen rato. Desde luego, hay enfermedad, hospitales y llantos pero también tenemos a unos personajes que deben salir hacia delante aunque no vean la luz al final del túnel.

Payne depura aquí su estilo y se demuestra un director muy solvente para este tipo de historias agridulces. Su cine nunca defrauda, a menos que te lo tomes como una comedia. Ni Entre copas, ni A propósito de Schmidt son comedias al uso (Election sí era una ácida comedia). El cine de Payne nos ofrece visiones bastante amargas de unas realidades que no por no deseadas son evitables (la vejez y la muerte). Además Payne huye de los lugares comunes de los cuales suele abusar el cine comercial: ambienta el film en Hawaii, sitúa algunos de los momentos más duros en sitios de diversión como piscinas o terrazas y hace vestir a los personajes en pantalones cortos y camisas de colores a pesar de los duros momentos que están pasando. Aparentes paradojas del guión que nos hacen pensar que realmente la tragedia puede venirnos en cualquier momento y lugar. No siempre llueve en los entierros. También la película juega hábilmente con la contraposición de personajes, generando un divertido choque generacional.


Pero Los descendientes no habla sólo de enfermedades, habla de la paternidad, de la diferencia generacional, de la incomunicación dentro de la familia, de la mentira y sus consecuencias, de la evasión de la realidad, de la inmadurez, de las raíces de uno mismo, de que la vida no es justa, de la imposibilidad de cambiar el pasado y de otras muchas cosas para las cuales no tengo espacio. Encima lo hace sin que te des cuenta. Parece que no pasa nada, que es sólo una peli de una familia de vacaciones en la playa, pero Payne se las arregla para asestar al espectador unos cuantos mensajes realmente trascendentales. Tal es la sutileza y la complejidad del guión.

Quizás lo único malo que se puede decir del film es que el final es quizás demasiado obvio (se veía venir desde lejos). Todo el tema de la venta del terreno me pareció lo menos logrado del film, otros temas están mucho mejor desarrollados, no sé, me chirrió un poquito todo lo de los primos.

 En cuanto a los actores, todos están muy bien. A destacar las hijas del personaje de Clooney, interpretadas por Shailene Woodley (la hija mayor) y Amara Miller (la divertida hija menor). Pero el peso del film recae en George Clooney, el tipo aguanta el tirón y está francamente bien en su mejor papel hasta la fecha. Su actuación es capaz de emocionarnos y hacernos reír. Aquí realiza un trabajo muy arriesgado para un galán de Hollywood. Un ejemplo: la escena en la que sale corriendo por la carretera hasta casa de unos amigos es impagable, verle correr de esa manera tan peculiar es muy arriesgado, puedes caer en el absurdo y dejar de ser creíble, pero Clooney realmente lo borda. También Robert Foster (en el papel de abuelo) y Nick Krause (el novio) aportan su granito de arena a que la peli funcione perfectamente engrasada.

 Yo pasé un buen rato, aunque he de confesar que en algún momento las lágrimas se me asomaron a los ojos y en otros me reí bastante. Un difícil equilibrio.

viernes, 6 de enero de 2012

Los idus de Marzo (The ides of march)


En el calendario romano, los idus eran los días centrales de cada mes. Tradicionalmente se creía que los augurios que se hacían en los idus de los meses de Marzo, Mayo, Julio y Octubre eran favorables. Pero no fue así para Julio César, a quien un vidente le había advertido que tuviera cuidado con los idus de marzo. Julio César no hizo caso y fue asesinado antes del fin del idus de marzo (el 15 de marzo del año 44 a.C.). La anécdota fue recogida por Shakespeare en su obra Julio César


 The ides of march es una buena traslación a nuestros días de las intrigas por el poder de la época de Julio César. Los entresijos de una campaña electoral y todo lo que rodea a un candidato hoy en día no difieren demasiado de los de la época romana. Hay ambición y traiciones exactamente igual que hace 2000 años. Se han modificado algo las formas de llegar al poder y la información fluye por la red, pero el ser humano y sus anhelos siguen siendo los mismos.


 The ides of march es la nueva película de George Clooney como director tras Ella es el partido y Buenas noches, y buena suerte. Clooney retoma una vez más un tema incómodo para las clases dirigentes y no teme meter el dedo en el ojo del poder. Clooney critica una vez más las miserias del sistema político de su país. Ya sea como actor o como director, Clooney es un abanderado de este movimiento crítico con el sistema político estadounidense. A este paso se va a convertir en un tipo tan incómodo como Oliver Stone o Robert Redford (otro que no pierde oportunidad en sacar a relucir las miserias de la democracia americana). Clooney sabe que su película no va a gustar a los republicanos (hace años que lo tienen calado) pero esta vez tampoco deja bien a los demócratas. Nadie se salva en la despiadada carrera por el poder.


A mí el film me gustó bastante, tiene un ritmo pausado al principio, Clooney se toma su tiempo en presentarnos el complejo mundo de una campaña electoral para unas primarias dentro del partido demócrata. Las encuestas, los debates, los mítines, etc... todo aparece perfectamente controlado por los asesores de la campaña de un candidato ideal interpretado por el propio Clooney. Yo mismo votaría por un tipo con el carisma y el encanto que desprende este actor (ya se le puede llamar así). Pero el film nos muestra el lado menos glamuroso, el lado de las zancadillas y las traiciones. El protagonista principal, un Ryan Gosling (Drive, Blue valentine) que pide a gritos un Oscar, es un prometedor asesor de campaña que realmente cree firmemente en su candidato. Pero las cosas no serán tan fáciles en la carrera hacia el poder. El jefe de campaña (interpretado por el excelente Philip Seymour Hoffman, Antes que el diablo sepa que has muerto) no es tan idealista. Mientras, el jefe de campaña del otro candidato demócrata (Paul Giamatti) parece no saber jugar limpio. El choque de egos e intereses será inevitable, no sólo hay que luchar contra el partido republicano, sino que hay que protegerse de las cuchilladas que vienen de tu propio partido. A todo ello se unirá la inquietante presencia de una joven becaria (Evan Rachel Wood, Si la cosa funciona) y las preguntas de una periodista experta en temas electorales (Marisa Tomei, The wrestler).


Clooney se maneja perfectamente, no es un gran director, pero sabe llevar la historia y le da la tensión necesaria. No se complica la vida y va directamente a narrar la absorbente historia que tiene entre manos. Bien por Clooney. Especialmente recomendables son los últimos 20 minutos del film, en los que se desata toda la tensión acumulada y las mentiras salen a flote. Espectacular Ryan Gosling en el plano final del film en el que el espectador siente perfectamente toda la tormenta que ocurre en el interior del personaje. Este momento final me recordó mucho al de This is England y me parece igual de sobrecogedor. 


El film plantea unas preguntas que quizás muchos no quieran plantearse y probablemente los políticos no quieran responder: ¿Quién hay detrás de las personas que votamos?¿Quién controla los hilos? ¿Realmente creen en las personas que apoyan?
Ya sabéis lo que se dice: no sólo hay que ser decente, hay que parecerlo. Pero... ¿a qué precio?

7

sábado, 1 de octubre de 2011

La delgada línea roja (The thin red line, 1998)


¿A qué se dedicó Terrence Malick durante los 20 años que separan Días del cielo de La delgada línea roja? ¿Por qué tardó tanto en volver a dirigir? Ni idea, dice wikipedia que se dedicó a dar clases de filosofía en alguna universidad. Eso explicaría muchas cosas de la evolución de su cine posterior. Es evidente que con La delgada línea roja Malick da un giro irreversible hacia el panteísmo. A partir de aquí sus películas serán cada vez menos narrativas y más contemplativas.

La delgada línea roja fue el retorno de Malick al cine tras 20 años de ausencia, en estos 20 años sus dos primeras películas (Malas tierras y la citada Días del cielo) se habían convertido en clásicos y Malick era considerado como un autor de culto. Su regreso estuvo precedido por una enorme expectación y casi todos los actores de Hollywood se peleaban por entrar dentro del reparto aunque fuera en un pequeño papel.


No se puede decir que La delgada línea roja sea una mala película (tampoco se puede decir de El árbol de la vida) pero sí se puede decir que Malick peca por primera vez de pretencioso y nos ofrece una película que pretende ser la película definitiva sobre la guerra. Ahí es nada. Malick adapta libremente la novela “The Thin Red Line” de James R. Jones (autor también de la novela en la que se basó De aquí a la eternidad) y crea su propio género cinematográfico, el cine filosófico-bélico-panteísta.
Malick pretende plasmar los deseos y los miedos de los soldados y el absurdo de las guerras humanas. A los pájaros, a los árboles, a la hierba, no le interesan las disputas humanas, no son nada para ellos. La naturaleza es sabia y no provoca guerras ni se deja influenciar por ellas. Pero el hombre, en su infinita soberbia, se cree el amo del mundo y lo destruye todo a su paso. En La delgada línea roja asistimos a esta confrontación entre el hombre y la naturaleza. Una vez más en el cine de Malick, la naturaleza es sinónimo de bondad, mientras la sociedad humana es sinónimo de maldad. Pero, si la naturaleza es buena y el hombre forma parte de ella ¿de dónde viene la maldad? ¿Es intrínseca al ser humano? Si Dios/la naturaleza es bueno ¿cómo pudo crear la maldad o permitir que exista?

El film inicia con un cocodrilo adentrándose en un río ¿una parábola de la intrusión del ser humano en la naturaleza? En las pelis de Malick siempre hay un río, sinónimo de vida, hacia el que huyen los protagonistas humanos. Luego asistimos a un barco de guerra que se adentra en una paradisíaca playa destrozando su paz. En otro momento del film un aborigen pasa junto a un grupo de soldados como si la guerra no fuera con él, totalmente ausente. Los que viven en armonía con la naturaleza (con Dios) no se ven afectados por la guerra. Los lagartos, los monos, las serpientes o los murciélagos observan a los soldados como si no comprendieran nada. Malick no ahorra bellos planos de animales o árboles que parecen estar totalmente al margen de esa locura que el ser humano ha llevado a su isla.
Dentro del grupo de soldados, veremos todo un crisol de motivaciones, miedos y formas de afrontar la muerte. Yo destacaría el enfrentamiento entre el personaje de Elias Koteas (preocupado por salvar a los hombres bajo su mando) y el personaje de Nick Nolte (más preocupado por lograr el objetivo cueste lo que cueste y quedar bien con el alto mando). Las escenas entre ellos son realmente tensas y emotivas, ambos quieren lo mismo pero no están dispuestos a pagar el mismo precio. También hay que mencionar a Sean Penn (que está soberbio), Jim Caviezel, John Cussack, Ben Chaplin y Woddy Harrelson (todos excelentes).


Con un reparto coral de lujo y varias voces en off , Malick pretende mostrarnos las diferentes maneras de afrontar la vida y la muerte en un paradisíaco entorno. Un intento muy loable que merece todo nuestro respeto, sobre todo si está rodado de forma tan maestra como lo está esta película. Todo el apartado técnico es tan sobresaliente como siempre en la filmografía de este director. La fotografía de John Toll es fascinante así como la partitura de Hans Zimmer. Las escenas de los soldados avanzando entre la hierba hacia un enemigo invisible son de una intensidad enorme, así como la toma de las posiciones enemigas está rodada de forma magistral. Igualmente los insertos de recuerdos en mitad de las batallas no hacen sino transmitirnos la angustia de los protagonistas y su miedo a no volver jamás a sus casas ni a volver a ver a sus seres queridos, algo que no suele mostrarse en el cine bélico.

Pero, en mi opinión, el film dura demasiado y se hace algo pesado. A pesar de contener algunas de las mejores escenas de batalla de la historia y del estupendo reparto. Nada puede evitar que este filosófico zeppelín se estrelle contra el suelo pasadas las dos horas. No importa lo bellas que sean las imágenes o lo transcendentes que se pongan las voces en off, falla el ritmo y el film acaba aburriendo. Una pena. Es que 163 minutos son demasiados. Podría haber sido peor. Se dice que el primer montaje duraba 6 horas y circula una copia con bastante más metraje del estrenado.
El mismo año Spielberg estrenó Salvar al soldado Ryan, las comparaciones son odiosas y en este caso creo que no proceden. Ambas son grandes películas que tratan sobre la Segunda guerra mundial pero sus objetivos son totalmente distintos. Malick bucea en el alma humana mientras Spielberg nos entrega un grandísimo entretenimiento.

P.D.: Por cierto, ¿de dónde viene el título del film? En la peli no se hace referencia a ninguna línea roja, pero en la novela se aclara que hace mención a la pequeña cantidad de casacas rojas (soldados del imperio británico) que defendían una posición.


viernes, 5 de noviembre de 2010

El americano (The american)


Mira que yo soy fan del trabajo de Anton Corbjin como fotógrafo y director de clips para grupos como Depeche mode o U2, incluso su primer film Control, me gustó bastante. Pero su trabajo siempre estaba muy ligado a la música. Ahora en su segunda película como director Corbjin se aleja del ambiente musical y se adentra en un curioso thriller sobre un asesino a sueldo de incógnito en un pueblo italiano.


Corbjin demuestra que sabe rodar, cada plano de la película está muy pensado y las imágenes tienen una gran belleza. La estética realista del film se aleja de los famosos videoclips propios de su autor. Pero más allá del apartado visual, el film busca ser un atípico thriller sin caer en los tópicos de un extranjero en un pueblecito europeo. Se aleja sabiamente de los tópicos pero comete un error, peca de aburrido. Se hace muy lento por momentos. La tensa calma que intenta transmitir se nos convierte en tedio a las primeras de cambio. Realmente uno acaba preguntándose qué demonios nos han querido contar con esta película ¿un asesino muy soso en busca de redención?, es una idea. A mí me recordó a aquel film con Michey Rourke, Réquiem por los que van a morir: también había un asesino que intentaba dejarlo y un cura, pero aquel film me gustó más.

Quizás el problema sea que George Clooney da el pego en sus personajes de truhan con encanto, pero en la piel de un asesino parco en palabras resulta demasiado frío, no transmite. Clooney reprime aquí sus habituales movimientos de cabeza y sus muecas, ha hecho un loable trabajo intentando corregir esos vicios interpretativos. Pero su personaje se nos presenta demasiado distante, nunca conecta con el espectador. Tampoco su relación con el cura del pueblo está bien desarrollada en el guión, no lleva a ningún sitio.
Me gustó mucho más todo lo referente al personaje de la prostituta interpretado por la exuberante Violante Placido, esta chica tiene una belleza que recuerda a la de otras italianas ilustres como Sofia Loren, Claudia Cardinale o Monica Bellucci. Lo del talento interpretativo está por ver.

5


martes, 4 de mayo de 2010

Fantastico Mr. Fox



El señor Fox es un zorro que vive en una madriguera con su familia. Pero el señor Fox aspira a algo mejor.

Otra nueva adaptación de un libro infantil de Roald Dhal (James y el melocotón gigante, Charlie y la fábrica de chocolate), esta vez a mano del peculiar director Wes Anderson (Viaje a Darjeeling, Life Aquatic). Por una vez el humor de Anderson no es tan sutil (o ridículo) y se disfruta mucho más, supongo que habrá supeditado su personal estilo al del libro.
Yo me quedé atrapado desde la primera escena. Con un ritmo ágil y un humor impagable, Anderson consigue realizar su mejor película. Una peli de animación que no trata al espectador (adulto o niño) como si fuera memo sino que le pide cierto esfuerzo para comprender todo el torbellino de sucesos que el film presenta. Quizás los más pequeños la encuentren demasiado oscura o truculenta en algunos momentos, mejor reservarla para cuando crezcan un poco.

Las peripecias del encantador señor Fox contra los tres granjeros son aderezadas con unos chistes geniales, secundarios muy bien desarrollados y una trama simple pero efectiva. Los conflictos entre el matrimonio Fox o entre su hijo y su sobrino están muy bien llevados, siempre desde un punto de vista irónico. Yo también creí ver ciertos homenajes a las pelis británicas de los años 60 sobre ladrones de guante blanco y a los westerns de Leone.


Por supuesto, hay exaltación de la amistad y la familia, así como un mensaje ecologista, pero no cae en la cursilería. Entre tanto juego de palabras y tanta ironía la peli se disfruta de principio a fin con una sonrisa en la cara. Una de las mejores pelis de este genero de lo últimos años junto con Coraline, La novia Cadáver y Una serie de catastróficas desdichas.

Wes Anderson consigue un film notable y divertido, totalmente recomendable para toda la familia. Que siga haciendo cine de animación y se olvide de sus estupideces con actores reales.

7


domingo, 21 de marzo de 2010

Los hombres que miraban fijamente a las cabras


Un periodista en crisis se topa casualmente con la bizarra historia de una unidad secreta del ejército norteamericano autodenominada El ejército de la nueva tierra.

Tras un título tan curioso no se podía esconder ninguna otra cosa que un curioso film. La aparición de buenos actores como Ewan McGregor (Angeles y demonios), Jeff Bridges (Corazón rebelde), Kevin Spacey o George Clooney (Up in the air) ayuda a dar empaque al asunto sobre todo cuando parece que ni siquiera ellos mismos se han tomado en serio la película. Tomarla en serio sería un gran error, no es más que una gamberrada que no pretende otra cosa que hacer pasar un buen rato. La trama es interesante (y absurda), llena de escenas ridículas, pero el desarrollo no ha sido el adecuado.

Tiene buenos momentos aislados (casi todos gracias al personaje de Bridges y a las parodias a Star Wars) pero algo falla, no es una mala comedia pero promete mucho para lo poco que da. Sabe a poco. El tono de absurda comedia casi surrealista no acaba de desembocar en momentos realmente divertidos, provoca apenas algunas sonrisas pero no provoca ninguna risa. Quizás es lo que se quiere llamar humor inteligente o humor del absurdo pero la peli se acaba haciendo algo pesada. Un pecado imperdonable en toda comedia por absurda que sea.

Este tipo de comedias absurdas les salen muy bien a los hermanos Coen (bien lo sabe George Clooney quien colaboró con ellos en Quemar después de leer) pero a Grant Heslov (conocido en su casa a la hora de comer) la cosa le ha venido grande. No ha sabido dar con la mezcla adecuada de ironía, absurdo y gamberrada (yo he echado en falta este último ingrediente). Narrativamente hablando hay constantes parones y saltos temporales no muy logrados que hacen que el interés del espectador se vaya perdiendo paulatinamente.
Un film interesante que promete mucho y lamentablemente entrega poco.

5

martes, 9 de febrero de 2010

Up in the air



La nueva peli de Jason Reitman (autor de la imprescindible Gracias por fumar y de Juno) nos lleva al mundo Ryan Bingham (George Clooney) un tipo que viaja constantemente a través de Estados Unidos despidiendo a gente. Bingham es un enamorado de su trabajo: comunicar a los empleados que han sido despedidos cuando sus superiores no se atreven a hacerlo. Se podría decir que es un despedidor profesional.



En un mundo sin piedad (y todavía menos en periodos de crisis) no hay sitio para sentimentalismos ni remordimientos. Bingham es un superviviente en un mundo de tiburones. Un capullo encantador que despide gente de forma fría e impersonal y además se cree capaz de dar charlas sobre motivación. Un tipo cuya única ilusión es ir acumulando kilómetros de vuelo y que huye de las relaciones serias. Se ha auto convencido de que su vida es mucho mejor que la de las personas a las que despide, seres emotivos y apegados a sus familias y a cosas materiales, él está por encima de todo esas tonterías. O eso cree. El viajar constantemente y no estar atado a nada le da una increíble sensación de libertad que quizás esconda un terrible vacío.


Cuando su empresa afronte nuevas técnicas para ahorrar gastos y deba enseñar sus técnicas a una nueva y ambiciosa directiva se dará cuenta aun más de lo superior que es respecto a esta inexperta jovencita con muchos humos pero poco bagaje vital. Además la boda de una hermana con la que no tiene apenas contacto le recordará la existencia de la familia y las pesadas obligaciones familiares.


Reitman ejerce aquí un notable trabajo de narración y una muy buena dirección de actores. Consigue narrar un drama de forma que parezca una comedia (música desenfadada, montaje rápido, diálogos ingeniosos), pero poco a poco la verdad irá aflorando. El mensaje de la peli parece que va a ser la alabanza del acelerado mundo moderno, con sus viajes continuos y sus facilidades, pero acaba siendo algo muy distinto. Bajo un envoltorio de superficialidad, Reitman nos ofrece un desolador elogio de la familia. Especialmente reveladora me pareció la escena en la que el protagonista debe convencer a su futuro cuñado de algo en lo que él mismo no cree. Todos los estereotipos sobre la convivencia en común y la familia son sintetizados en este descarnado diálogo. Un diálogo muy inteligente en el que el propio protagonista se da cuenta de lo vacía que es su existencia.


Todo en la peli es más que correcto, tiene escenas muy interesantes como la conferencia de la mochila y otras tan duras como las de los despidos. Igualmente el montaje es muy notable. Pero supongo que por el estilo narrativo desenfadado (acorde con el protagonista) puede que no llegue al espectador de la forma que uno se espera. La peli puede dejarte algo frío, nunca llegas a identificarte realmente con ninguno de los personajes ni sientes demasiada empatía por ellos. Los personajes que más empatizan son los empleados despedidos. Reitman no habla sobre héroes y villanos ni sobre encontrar el amor y la felicidad eternos, habla de una realidad que puede que no te guste.


Yo me quedo con el trabajo de los tres actores protagonistas, Clooney (Quemar después de leer) es ideal para este tipo de papeles canallescos, Vera Farmiga (La huérfana, El niño con el pijama a rayas) esta muy bien (por cierto, en alguna escena creo que han usado una doble de cuerpo). Pero la que se lleva el gato al agua es Anna Kendrick (Crepúsculo) quien se revela como una gran actriz capaz de salir airosa de un papel bastante complejo que nos provoca sentimientos encontrados, entre el odio y la pena.

Por cierto, los títulos de crédito con esos preciosos planos aéreos y la canción de Sharon Jones me parecen de los mejores de los últimos años.

A mí la peli me ha gustado, te hace reflexionar y me dejó un pensamiento rondando por la cabeza durante días: En los momentos más felices de tu vida siempre has estado acompañado.

7,5

sábado, 10 de enero de 2009

QUEMAR DESPUÉS DE LEER (Burn after reading)




Un agente de la CIA decide plasmar sus experiencias en un relato, pero poco puede sospechar las consecuencias que se originarán cuando el cd en el que lo guarda caiga en las manos equivocadas.


La nueva película de los hermanos Coen sigue siendo fiel a sus principios, haz lo que quieras. Su cine es libre y no se anda con concesiones a las productoras o al gran público. Igual no te gusta, pero es innegable sus ganas de contar historias originales.

Originales por que los personajes no son los típicos personajes de las películas norteamericanas (el héroe guapo, la chica mona y el malo maloso), los personajes de los Coen son mucho más complejos que todo eso. De hecho, en esta peli no hay héroes ni chicas monas ni malvados. Sólo hay personajes torpes, muy torpes. Son personas normales metidas en unos líos horrorosos debido a su ambición y su torpeza.

Los Coen usan una premisa de espías y extorsiones para desarrollar una original y despiadada radiografía de la sociedad norteamericana actual: obsesión por el cuerpo, cirugía estética, armas, dinero fácil, engaños y la omnipresente CIA. Los Coen siguen destrozando tópicos con su cine y saltándose todas las reglas narrativas que pueden. Al igual que ya pasó en Fargo o en El hombre que nusca estuvo allí, cuando piensas que la trama va a ir por un sitio… te sorprenden con un giro inesperado. Bien.


Los actores están bien riéndose de los personajes que suelen interpretar habitualmente, Brad Pitt y George Clooney están perfectos como antihéroes empanados. El personaje de Pitt es toda una auto parodia del típico cachas de gimnasio mientras Clooney representa una visión tragicómica del Don Juan moderno. John Malkovich y Tilda Swinton están como siempre, más que bien.

Frances McDormand borda su papel de solterona obsesionada con su físico y con la cirugía estética. Su papel es paradigmático de la sociedad actual, cree que con cambiar su físico encontrará la felicidad y el amor, siendo incapaz de reconocer el amor en alguien muy cercano.

A mí me gustó, pasé un buen rato e incluso me hizo reír varias veces (el golpe de la silla es simplemente genial). Si te gustó Fargo y su desmitificación de los estereotipos norteamericanos, disfrutarás con esta película.

6,5